Me niego. Ya está bien. El Ministerio de Medio Ambiente empezará a apoyar por ley las actuaciones de los Ayuntamientos y Comunidades Autónomas que quieran gravar por escalones el consumo doméstico de agua. Sí, que vale. Que se consume a lo tonto mucha agua y unos grifos y una cocinita a la plancha o al vapor ahorra desperdiciar litros y litros. Y litros.
Y por muchos litros que desperdicie el hogar de un español de media, el contínuo urbano derrocha muchísimos más litros si le añades parques y jardines, baldeo de calles, pérdidas en tuberias defectuosas, etc. Espero que las estadísticas de consumo de agua no hagan la media del consumo en la factura general del Canal de Isabel II dividido por el número de habitantes, así a lo burro. Yo quiero que desglosen los usos industriales que la derrochan. Los campos de golf. Las empresas que mantienen jardines embellecedores de su poderío económico. Las piscinas innecesarias. Cuando tengan todo desglosado, arrimamos el hombro todos a las campañas de ahorro.
El desarrollo urbanístico expansivo fomenta también este derroche de recursos. El abastecimiento de un negocio que sostiene la economía del país consume: suelo, energía y recursos hídricos. Pero la culpa la tenemos los que somos 4 en una casa y nos duchamos a diario. Claro.
El amigo con mayúsculas
Tras el rato de campo por Valdelatas con los enanos y la santa esposa de uno, coche para casita y pasada por el preparador de sobremesas de domingo. El kiosko. Así las cosas, mientras preparo unos macarrones de combate y termino de recoger lo que anda desperdigado por la cocina, pienso en el sofá, en las paginillas que tiro con desprecio, las salmón, la criba que hago y las croniquitas del basket de ayer, día del señor en el que sobamos el morro al poderoso tumbasixers del Futbol Club Barcelona (94-84).
Tomo prestado material privado de mi consulta (Dr. Hackenbush & associaties, Running and Divagation Specialists, 3056 Olympia Drive, Palm Beach, Calif.) para mostrar al mundo cuán preocupados nos encontramos en sustanciales cuestiones como ¿Pronar o no pronar? o Dados dos puntos x e y distantes entre sí 42.195m ¿debo contarle a mi esposa lo suyo con mi entrenador personal o ya se habrá dado cuenta ella misma?.
“Va, bajo“.