Otra vuelta de tuerca al aburrido mundo del corredor

Archivo de Diciembre 2006

Papá, eres el mejor

In female entries, san silvestre, vallecana on Diciembre 31, 2006 at 10:59 am

Uno de Enero de 2007. Las facturas llegan… escupe un noticiario de corte generalista. Las noticias huelen igual que las de 2006 y los muertos en carretera parecen haber caido de la misma manera. Pero ayer estuvimos dándonos un baño de anonimato en la San Silvestre Vallecana popular comercial. Ole por ellos porque Nike sigue apostando por sacar a la gente a la calle. Obviamente sus clientes. Cada uno cuida lo suyo, al contrario que algunas organizaciones.

Más de veinte mil participantes, casi un 40% de chicas, así a ojo. Chicas, dejad al elemento pasivo y sedentario y baboso de vuestras familias y entornos. Salid a correr, el ejercicio más simple y para el que está nuestro cuerpo genéticamente preparado desde, posiblemente, medio millón de años.

A un lado, la gente que mira, que aplaude o que nos aguanta. Los críos mirando con incredulidad, algunos dando la mano, y un cartel. Papá eres el mejor. Supongo que más de un papá se habrá dado por touchée. Unos habrán mirado a otro lado, emocionados y pensando en su prole en casa. Otros habrán hecho suyo el cartelito. Yo. Sin ir más lejos. Este día cerraba un mes intensísimo en casa. Era también mi cartelito. Cierro el año con la confirmación de que, quizá, sea el mejor papi del mundo. Me lo dicen mis chicos cuando les acuesto y les digo que se porten bien y se duerman que yo me voy a correr en mitad de la lluvia. Me lo dice mi mujer así que cuento con el quorum necesario. Os fastidiáis, premio ya otorgado.

Carreras de San Silvestre. Urgencias, preparaos.

In nike running, san silvestre, vallecana on Diciembre 30, 2006 at 9:37 am

En breve se cerrará el año. La primera andanada de heridos llegará a los servicios de cardio, reanimación y contusos de sitios como La Paz, el Vall de Hebrón, el Marañón… no será la oleada de cortados o quemados (cenas de nochevieja) o de alcoholizados (tercera remesa, consumidores de cubatas y chocolate con churros de noche y de vitamina antipedos por la madrugada). Y será una de esas más de 100 carreras listadas como San Silvestres, que cierran el triple ciclo de la lucha eterna contra el michelín.

España, país fundamentalmente sedentario, tiene en sus grandes ciudades un escaparate de la vigorexia findesemanal o como se diga. El primer lóbulo de este trébol quemagrasas es la primevara de los parques. Llega la ropa de finos tejidos que tan mal sienta a las formas. A correr, a los gimnasios, a la parafarmacia. En segundo lugar, el verano fatburner de cara a caber en la ropa de baño para lucir tipo (o lo que tenga cada uno) en playas y piscinas ultraderechistas. El tercero, la gran excusa antialcohólica, la purificación. El “hay que ir con alegría y sin remordimientos a la cena de nochevieja”, que será muy larga. Ese “a terminar el año como los deportistas”.

Y entre medias de tanto corredor ocasional, la legión de cada vez más profesionales corredores populares. Estorbándolos, acompañándolos, dandoles lustre, poniendoles como adonises frente a esos cuerpos redondeaditos y ocasionalmente metidos en las mallas largas negras fosforitos.

Premios Blogs 20minutos. Deportes.

In 20minutos.es, premios blog on Diciembre 30, 2006 at 9:37 am

Reviso los compadres competidores de la categoría esta en la que estamos inscritos, la de Deportes del premio Blog del año en 20minutos.es y me he pasado un buen rato. Con visión amplia, se agradece la variedad entre esos 107 presentados al concurso, hay bitácoras muy simpáticas, personalísimas, conciernen algunas a deportes muy especiales y bastantes mezclan un universo personal con un deporte que siempre se suele practicar. Poco teórico del sillonbol. Poco experto de taberna. Con visión crítica, ¿cómo puede haber tanto futbolero suelto con aspiraciones periodísticas?.

Mira que intenta uno comprender la cosa del fuboleo. No quiero ponerme en la situación ‘ellos futboleros mantas, yo deporte alternativo salvador del planeta’. Ser un descontaminado de cualquier deporte y dedicarle pensamientos y tiempo, energías y mala baba, es un caso patológico absurdo sea cual sea. Pero es infinitamente más misterioso intentar comprender qué mueve a millones de aficionados pasivos, de refilón, no practicantes, escolares de secundaria, quinileros, presidentes de empresas constructoras, taxistas.. es que es un universo que afecta transversalmente a la humanidad, sea cual sea su extraccion, renta o religión.

Joder, hay que darle mérito. Si algo ha sabido sorber el seso a la humanidad ha sido la búsqueda de mitos. Anda, a lo mejor es eso. Da igual resolver tus miserias pensando en Jesucristo, Alah o Buda, que soñando con el glamour de Ronaldinho o el mono Burgos (que siempre ha sido un mote que me ha molado).

Pues nada, felices votaciones para el dia 8-E.

Un paso adelante, ¿dos pasos atrás?

In carreras de montaña, reflexiones, trail on Diciembre 26, 2006 at 12:17 pm

Reflexionaba esta mañana con la escoba en la mano sobre la conversación que tuve anteayer con Trepariscos, posiblemente uno de los tipos que más sabe de monte en Madrid. Va a organizar una prueba de la copa de España de montaña en una prueba muy típica del calendario del centro y demás. Sabiendo con el cariño que lo organizará, pensé en un primer momento apuntarmela para esta primavera y le pregunté, por curiosidad, por el límite. De tiempo no, de dorsales. Y con su ‘unos 250′ por respuesta me quedé. Esta mañana volvía sobre el tema mientras adecentaba mi casita en vacaciones.

Las carreras de/por montaña aparecieron en los últimos 80 con un perfil muy atractivo. Por un lado eran un reto superior y así lo entendía gente como NoLimits con aquel Aneto Xtrem, y por otro era un paso adelante en redescubrir las sensaciones de libertad. Era un intento de alejamiento, era el inicio de ese fenómeno del no-correr, de la salida libre a trotar. El correr por correr habia encontraro nuestro amado monte para algo más que para buscar bellotas o níscalos. Además, el comienzo era prometedor. El calendario de Madrid de antaño cayó en manos de dos sociedades muy vinculadas al excursionismo y poco a la ruta. La señera RSEA Peñalara y el Club del Santander (si no me falla la memoria y el banco era ese). La Cuerda Larga, Las Dehesas-Cotos o los Tres Refugios eran casi no-carreras. Sin chip, sin medir bien ni importar qué tenian de largo, era tirarse al monte y así lo recibimos un puñado de veteranos hartos ya de tanta media y tanto asfalto.

Con el tiempo tenemos FEDME, carreras por montaña frente a carreras de montaña, restricciones medioambientales que, para poder participar en una prueba tipo MAM, o te pegas un mes antes por una plaza o no corres. También tenemos saturación y listas de espera en Zegama, atasco el 17 para correr por Cercedilla, acarreando quejas sobre si la atención al corredor, las apreturas… o sea, hemos convertido las carreras por el monte en carreras en ruta.

Trepariscos me decía que la federación exigía aumentar a un mínimo de kms esa carrera para entrar dentro de la Copa. ¿Es necesario todo esto? ¿El correr por la montaña y la campiña también se va a viciar con los defectos del semiprofesionalizado asfalto? No es culpa de Felipe, claro, que le encarguen organizar la prueba y le encorseten. Bastante sufrirá el, amante de la nieve sin hollar y de pasear con las botas gordas, “las que no te dejan correr” como decíamos entre risas el domingo.

Con la de dias y sendas y montañas que tenemos para correr. Con la pila de amigos que se apuntan a estos trotes. Con la de satisfacciones que da ir sin dorsal y sin avituallamientos y sin prisas, tenemos que meterle otra vuelta de rosca a correr por el monte.

Al año le quedan dos boqueadas. La primera.

In Uncategorized on Diciembre 26, 2006 at 7:27 am

La primera cayó en La Pedriza de Manzanares, espacio natural que los de aquí (como se dice aquí, en Madrid, donde siempre es ese lugar geográfico indefinido pero que todos conocemos) tenemos a 40 minutos escasitos. Cuarenta minutos de coche para 5 millones de habitantes es acojonante, pero por suerte el habitante madrileño es sedentario por genética y no es aquel aventurero vasco o ese navegante mallorquín o ese gallego al que el planeta se le queda pequeño. Al de aquí, salir de casa y mirar al campo le pulsa un mecanismo de autodefensa que poseen sus antecesores castellanos, extremeños o manchegos, y le dicen que qué barbaridad, el campo, cuánto sol en la siega o cuanto frio arando y se vuelve para dentro. Es una mutilación cultural geográfica, pero es como es. Esto hace que esa joya llamada Sierra de Madrid sufra lo justo.

Y anteayer subimos a correr sin dorsal, sin prisa, como una cura ante tanta entrega, saturación, mediciones, chips y premios por categorías. Veinticinco navideños rememoramos una costumbre que yo tenía desde hace unos cuantos años: salir a correr el domingo antes de navidad a esa Pedri, como se le llama aquí a la Pedriza.

Unos como Sergio o Cabesc andaban aún acostumbrándose al medio, entre patinazos y pérdidas (sí, aún hay gente que se pierde por la Pedriza), otros más expertos como Mina (de www.minarium.com) solo tenian que hacer fotos porque se la conocen de memoria, otros ya llevaban un rato haciendo kilómetros como esos Emilios o Manueles, otros se perdieron las cañas post-partido, pero la cosa fue de emocionantes vistas desde arriba y abajo, de recordar ediciones pasadas como aquella nevadísima de 2001 en que muchos nos conocimos, o la multitudinaria en la que Santi Palillo contó más de 70 personajes.

Quedada Navidades, Pedriza. Cinco años atrás…

In Uncategorized on Diciembre 22, 2006 at 8:20 am

Qué lejos queda aquel 2001 en que os conocí. Rambo, Manuel, un tal Pepo que vino desde.. ¡Valencia! sin conocer a nadie y apenas correr cuatro ratos a la semana, Lonely y su lujoso Mercedes que se quedó atravesado en medio de la nieve, Sergio, el sapo Bufo Moisés, Tiburón, Felipe Trepariscos, JB cientounkms, mi hermana, Fernando, Jesusín, Cuevero, y un Miguel Higelmo que vino patinando 250km desde Salamanca para llegar tarde y seguirnos las huellas como a los cochinos jabalíes.

Y cómo nevaba… En fin. Sabréis que desde hace años cumplo con una tradición como la de subir, el domingo antes de navidad, a correr por nuestra amada Pedriza y luego tomar desayunito con pincho tortilla en casa Goyo o similares (en Manzanares el real). Este año cae por delante también el 24, previo de nochebuena. Es por ello que, para que pudierais correr todos en Aranjuez y os hincharais de kms bien medidos y de chips el domingo pasado, este año toca la nosecuantísima edición ya de la Quedada Romántica y Sui Géneris de Navidades Pedriza 2006 (snifs, como corre el tiempo).

Lo más básico: este domingo dia 24 de Diciembre. Lugar. Manzanares el Real, a la puerta de la iglesia (no vamos a quemar nada, llevaos ropa de correr).

En síntesis, el plan es dejar coches en plaza Manzanares o alrededores, y a las 9am subir con la claridad primera por el Tranco, rio arriba, pasarela de cemento hacia Canto Cochino, donde se divide el grupo enter los fetén y quienes solo desean hacer una horita de paseo, subir al Refugio Giner por la ‘autopista’ (cota 1200) donde nos reagrupamos para chistes, villancicos y foto, y bajar por la misma autopista hacia Canto Cochino, para subir por la senda ecológica hacia Quebrantaherraduras y el control de entrada, bajando a Manzanares pueblo por el castillo viejo. Salen siempre unas 1h50 de pachanga y risas. Quince kilómetros mal contados.

Ñiaaaaaaaaooo. Madrid y sus rallyes.

In Uncategorized on Diciembre 21, 2006 at 2:38 pm

No todo va a ser correr. A pie. Me he dado cuenta que desplazarse en coche, con o sin pegatinas publicitarias, nos da aún más carácter a los que merodeamos la zona. Si hasta ahora la acidez madrileña ya era como cuando el Gran Wyoming se levanta con úlcera perforada, ahora nuestro sentido del humor se parecerá al de Goebbels el día que su criado negro le rayó el coche.

Verbigratia. Suicida de mí no me quedó un día otra que hacer el tramo Navalcarnero – Marqués de Monistrol en coche. Sentido scratch hacia centro. Tras pegarme un calentón en las sadosalidas del Xanadú, donde un millón de mostoleños y alcornoqueros (de Alcornóc) acuden a diario a cualquier hora, tocaba superar tramo chungo con 5 carriles y trazadas variadas en enlace con M40, donde confluyen compradores y merodeadores que pasean por 1 millón de metros cuadrados de los de reloj en la zona comercial más grande del Big Sur. Superada, yo sigo recto y empieza la batalla. La antigua NV, a la altura de deportes Ranning/metro Batán, se convierte en una pista deslizante con barrillo y rayas torcidas como cuando vengo de tomarla.

¿La gente afloja?. No, qué bien. Entre Fernando Alonso, Carlos Sainz y ¡Dani, Sordo! en Madrid está la mejor cantera de pilotos cegatos y homicidas que avasallan a los pilotos temerosos. Combinación explosiva. Los carriles zigzaguean, la llovizna hace este tramo parecido a La Farena del RACC y ahora toca pirulear para entrar en un callejón paralelo al puente de Segovia pero al que .. NO SE PUEDE ENTRAR, salvo que llames a un telefonillo y te dejen pasar con una barrera de parking para vecinos. Concluyo, o al menos eso creo yo, mis recados en la redacción de Corricolari y de vuelta opto por la salida hacia la M30 norte pero lo de los alrededores de Plaza Epiléptica es abusivo. Como de otro planeta. En uno de los múltiples parones con bocinazos encuentro el Anthology de los Ramones…. hala, que le den por saco a Ruiz Gallardón, a los coches y al tiempo.

Bienaventurados quienes han entrado en el reino de los gintonics…

In Uncategorized on Diciembre 20, 2006 at 8:23 am

… porque, de ellos, saldrán las energías suficientes para insuflárselas al personal circundante. Y es que me confieso libador de gintonices (sic) con efecto terapéutico isotónico. A sabiendas de que contienen un vasodilatador contrastado como es el alcohol peleón, un punto de ácidos cítricos y la tonificante frescura de la quinina carbónica, ¿quién se resiste a usarlo como la más refrescante de las bebidas?

Y es que el Mapo Pepo me reprende cariñosamente por haber caido en el error de beber agua para recuperarme de una paliza kilométrica en, precisamente, el Valle del Loira. Y yo le digo que no sea duro. Queejque el vino y yo nos llevamos peor que el gintonic y yo, amigos inseparables que casi quincenalmente renovamos votos y a quien promociono como uno de los mejores recuperadores para deportistas que conozco. Sin ir más lejos, este último verano, al final de cada etapa del Camino de Santiago, servilleta se metía entre pecho y espalda -lo primerito- un larios/tónica como dios pintó a Perico. Pero claro, hay que decir ahora que nadie nos lee que el Mago Pepo elabora los mejores gintonices del país. Y que es un killer de las bodegas y que por sus venas corren dos cosas: pañuelos de colores que te saca de una varita y alcohol. Luego, que si los ojirritines. Saludos.

Tirón de orejas al mundo periodístico.

Ayer se pusieron de acuerdo en Agencias y medios para difundir la cara más bizarra de una actividad deportiva que mueve a millones de personas de sus asientos, a diario. Correr. Dos noticias son portada hoy, la del atleta/atleto asiático desposeído de su entorchado por problemas genéticos y genéricos, y que si Armstrong corrió el maratón de Nueva York con una pierna rota. Ambas, particularmente bobas. Pero hay demasiados dejes y vicios en el periodismo deportivo como para contenerse al frikismo. No se podían esperar a cubrir las San Silvestres interplanetarias, no. Tenían que aprovechar un resquicio absurdo y otro mediático para que hoy (lo juro) todo el mundo en el tren hablase de atletismo. ¿Y has visto la tipa esa india que era un tío?, ¡Pero si era campeona de mediofondo! Hooostias, ¿pero te has dado cuenta que no sabes ni lo que significa mediofondo?. Y al llegar al trabajo, email sobre lo killer que es Armstrong, un deportista apenas conocido que debe haber terminado 42km corriendo casi a rastras, qué coraje me dicen. Si, coraje como el de mis cojones cuando se van de viaje. Un tipo acostumbrado al mundo de la agonía y a la mutilación del dolor con corticoides esteroideos, a los recuperadores contra esa sensación que escribió alguien ‘es como si te estuvieran cortando los músculos con cristales de una botella de Coca Cola’. Luego resulta que Armstrong terminó con una ya diagnosticada fractura muscular por estrés. Vamos, una microrrotura de fibras como las que arrastramos el 40% de los que corremos. Panolis.

Batallitas del abuelo cebolleta. Recurso socorridísimo de bloggers.

In Uncategorized on Diciembre 19, 2006 at 3:47 pm

Como veo que este es el espacio ideal del batalleo, pasantía de diarios y corregido de textos previos para luego empresas mayores, y como además no ocupa espacio, no huele, ni se apolilla, y -qué coño- es lo que hace todo el mundo en la blogosfera, seguiré dando el repaso vislumbrado ayer que se me quedó a medias, en las orillas lorraines.

Recuerdo yo un día que andaba de viajante laboral por ahí por las europas (abuelooooo) y que tuve que echar una semanita o dos por Nantes. Enfrascado en hacer el hatillo pensé que lo mejor para ese Abril de 2000 sería meter la ropa de romano en la susodicha maleta. La ropa de romano incluye en todo trasteo de ultrafondista riñonera, chubasquero y toneladas de etéreo empeño. Con ello me planté en mi querida capital del atlántico bretón y, un jueves, enredando por internet y por la guia visual de los Castillos del Loira pensé que mejor manera de conocer la zona no la iba a tener yo. Empaqueté y un sabado a las 6am estaba saliendo de la estación de Nantes hacia Blois en el primer tren de la matinal. Dos días y 60km más tarde, escribía esto:

Blois es un comienzo perfecto para la aventura: un castillo magnífico corona una ciudad que cuenta con la estación en medio de la misma. De ahí, un mercadillo tira de uno hacia quesos de cabra, pasas del Loira, demasiado tentador todo para la escasez de espacio libre que hay en la riñonera. Una cámara de usar y tirar, dos paquetes de bebida, chubasquero y ropa limpia para el segundo día, la tarjeta de crédito y el pasaporte. Ah, y la reserva del hotel, no sea que tras la zurra tenga que dormir al raso francés. Bajar hacia el puente sobre un majestuoso Loira, río con mil ojos bajo otros mil de piedra, me sirve para calentar las piernas e imaginarme como será todo esto. No hay muchas posibilidades para perderse con un mapa en la mano, pero “siempre sur” es la primera andanada que, en 40 minutos, me lleva a la coqueta hacienda de la Condesa de Beauregard. Los bosques en esta zona se exhiben orgullosos, partes del inmenso patrimonio del valle: castillos, viñedos y ellos mismos, colecciones de sombra que -para qué negarlo- inyectan frescura y adrenalina al corredor. Hay que fastidiarse, qué país tienen estos franceses. En fin, entre dejar alucinado al guardacoches del castillo con mi propósito de correr 60 kilómetros, y encontrar uno de los maravillosos senderos GR. de la zona, se pasa la primera hora de Sábado. La suerte de encontrar un tren que me dejase en Blois por la mañana temprano me permite entretenerme contando ruidos, aspirando olor a chaparrón de Septiembre, excitando el vello de la piel con el frescor de lo desconocido.

Usando con prudencia carreteras locales, avisto de nuevo la ribera del río de los Reyes camino de Chaumont. La guía turística me ponía la miel en los labios sobre un delicioso emplazamiento “mirando sobre el Loira”, o sea, sobre un cerro. Lo siento, me ocurre siempre: correr transforma la poesía en crudos pensamientos. De ello me doy cuenta al transitar por un terreno muy alomado, y pienso que quizá he repartido mal los kilómetros entre ambos días. Pero el hotel está reservado y Amboise figura a unos 30 Km. lo que, tras otros 19 de trotes y descansos, viento del oeste fresco y siendo las 11 de la mañana, me deberían dejar margen para dormir a siesta a medio camino. “Leches, a uno le tiran las costumbres españolas”, pienso mientras llego a Chaumont-sur-Loire, castillo de cuento de hadas, reinas con carácter y abierto a un parque pleno de hierba y pinos. En una boulangerie me aprovisiono de agua y zumo en abundancia, ofrezco la mejor de mis sonrisas como substitutivo del más terrible de mi francés, pongo cara de “que le voy a hacer, señora, llevo mallas largas y sudo como un gorrino” y me tumbo en el césped del castillo para reposar. Nadie me extraña y, pienso para mí, en esta zona llueve como para que un maratoniano estropee siglos de jardinería con una siestecita.

Me siento con fuerzas como para tirar hacia delante, y un cálculo rápido me asegura un colchón de tiempo como para llegar a Amboise antes de las 6 de la tarde. Segunda tanda: más o menos media maratón y sin síntomas de ampollas o agujetas a destacar. La tarde es maravillosa, se suceden Rilly-sur-Loire, la Godiniére, les Hautes Noyers, como maravillas de otra época, del campo francés, del orleanismo monárquico y de… carreteras infames. Empiezo a estar harto de tanto repecho por viñedos y bosques, además de comenzar a notar rozaduras, sobrecarga en las caderas y mala hidratación. Total, que cometo el infantil error del maratoniano: contar cuánto va quedando hasta Amboise, el hotel, la ducha, la cama y, sobre todo, un pueblo donde poder comprar bebida. Para más chiste, un inusual sol de otoño me castiga, cayendo de poniente, en los ojos. Mirar al asfalto, pensar en llegar, ignorar las molestias, la sed. Me imagino lo bien que quedaría toda esta paliza en un artículo, lo graciosas que salen las fotos que voy haciendo, pero parece que no llega nunca la hora en que me den el descabello, o que aparezca el final de la somanta. Pero no hay sábado por la tarde que dure toda la vida, y redondeo el día con 49 kilómetros en las piernas y la sensación de que el recepcionista del hotel llamará inmediatamente a la policía. Afortunadamente es un emigrante español, cosa que me hace ganar puntos al mostrarle mi reserva. Le juro que no estoy loco y que vengo empapado de sudor y sin equipaje (porque la riñonera no le parece equipaje, ¿querrá que encima acarree una maleta?), por que hago la ruta de los Reyes a pata.

El domingo me amanece soleado. Troto hasta la fortaleza de Amboise dignamente recuperado de ayer, y me recreo pensando que el siguiente castillo y su estación de tren están a escasos 15 kilómetros. Me enseñan como a otro turista cualquiera esta maravilla del renacimiento francés, almenado hasta las orejas y que todavía pertenece a la nobleza parisina. Pero, ¡ay!, las mallas o quizá las piernas que van dentro de las mallas causan mucho alboroto entre un grupo de japoneses y japonesas. No es que posea unas columnas comparables a las de Andrés Díaz sino que, en Japón, un corredor es casi un semidiós (que se lo pregunten a Martín Fiz). Avergonzado, soy incapaz de escapar a sus cámaras y troto cual cochinillo escaleras abajo, dirección Chenonceaux.

Superado del pavo, me recibe una cuesta recta y larga como el alma, y veo que este domingo no tocan ni relax ni tapeo: al contrario, me quedan 14 kilómetros ondulados que se hacen por los márgenes apestosos de una carretera casi sin tráfico. Me juego el pescuezo cada veinte minutos cuando cambio de lado del arcén, porque está demasiado peraltado para unos pies que comienzan a preguntarme si nos queda mucho. Aún así, Chenonceaux se encuentra al final de una bajada muy amorosa para el corredor. Cruce a la izquierda, y señal que indica hacia el castillo más bello que podía imaginar. Las fotos de los libros se quedan cortas, y desde lejos ya intuyo la majestuosidad de mi destino final. Es más, había decidido trotar hasta otro castillo dirección Tours, pero decido empaparme de parterres y magnificas vistas en una de las joyas del rey Francisco I, con una historia cargadísima que me paro a leer bajo un árbol de los miles que pueblan sus jardines.

Me río para mis adentros al oír un paso a nivel a mis espaldas. En efecto, Chenonceaux me permite enlazar con Tours en tren y esto se ha acabado. Al final se me ha ido la mano, han sido 62 kilómetros para un fin de semana. Bueno; también me decían que hay que alquilar un coche para ver esta zona. En cualquier caso el mal ya está hecho, así que, celebrando las bondades de la tarjeta de crédito (como ironiza mi buen Mario, el dinero “di plástica” de los italianos), me aprieto las tuercas con un platazo de pollo á la Chenonceau y un buen litro de agua mineral. El corredor es un ser que se relame con placeres y torturas: una salsa de vino blanco me da energías para empezar a dar vueltas a otra aventura. Corriendo.

Recordando senderos: ¿y por qué aquí no?

In Uncategorized on Diciembre 18, 2006 at 3:06 pm

Estaba desayunandome la resaca del sabado con un pequeño libro (La Petite Histoire de Nantes) cuando me topé con un grabado del S.XIX de la ciudad del Loira. Me vino a la cabeza esa ribera fabulosa que es la del Erdre. Este es un río secundario al que le da por desembocar en el Loira, rey de reyes, río de ríos, y por el que han marcado un sendero ideal para correr o pasear o montar en bici. Lo han hecho además desde el mismo centro de la capital del Loira Atlántico, Nantes. Es bajar de cualquier parada de tranvía o salir de tu hotel y la enganchas a la primera.

Lo excepcional de este sendero no es su trazado o su existencia sino… ¿por qué aquí apenas hay sendas urbanas a lo largo de los valores fabulosos que -todavía- atesoran las ciudades españolas?. No recuerdo senda rodeando el tajo de Toledo, ni la muralla de Avila, ni un buen trato al GR-124 madrileño, la Senda Real, salvo lo muchísimo que han trabajado en ello colectivos como la web Andarines.com. No se… mira que últimamente estoy dando vueltas a la cosa de la historia de los caminos en España. Un camino no es una cosa rara que trazan cien aficionados a correr o cuatro chalados que pasean sus perros o recitan romanzas. Que no. Un camino es el resultado y detonador de cien millones de desplazamientos humanos. Es el germen de una calle, cuando la ciudad lo deglute. Es la futura carretera, o la antigua carretera, según se mire, cuando la autovía rodea añosos cascos urbanos.

Está tan poco explotado el camino español que da rabia. La rive de l´Erdre es para Nantes una gema. Para sus 800.000 habitantes rodeados por el PR de este río y por el GR de los Reyes, el que discurre a lo largo del Loira. Un GR que da igual donde retomar, es el camino por excelencia del centro francés. Recorre la maravillosa cadeneta que tejen sitios como Orleans, Blois, Chaumont, Amboise, Tours… y está documentadísimo. Hay webs, hay cartografía del IGN francés. Las excusas no existen para tomar un transporte que te deje al final de una ruta histórica y encargarse uno mismo de recorrer a pie los kilómetros que haya hasta el origen del día. Este invierno arrancaremos con alguna ruta entre los amigos del foro, de esas que han visto pasar carros, mulas, reyes, holgazanes y vagamundos, corredores, correos y más de un hijo de puta que usó esas sendas para poner tierra de por medio.

Encuesta sobre la motivación del corredor (búscale tu los pies al gato)

In Uncategorized on Diciembre 14, 2006 at 11:27 pm

He colgado del foro amigo El Atleta.com un sencillo cuestionario que llevaba ya unos días sopesando hacer. Carteándome con Felix Arbinaga, un psicólogo especialista en adicciones, tocaba el tema de la posibilidad de extrapolar estudios hechos por ahí lejos a algo en nuestra casita, el pais de los corredores hispanoablantes (también parlantes en otras lenguas cooficiales, aficionados al castellano, estudiantes Erasmus o de los cursos CCC, joder, que me liais).

Y es que tengo en mente una cosilla a medias con Cabesc y S.Bellido con la idea de publicarlo en Irrecuperables, la revista de reflexión y análisis que os paso por la cara en PDF y, para ello, me gustaría que contestara el mayor número de corredores una bateria sencillita de preguntas. Es más, no hace falta ni contestarlas con texto, solo evaluando entre 1 y 5 puntos (en escala de TOTALMENTE EN DESACUERDO a TOTALMENTE DE ACUERDO) las siguientes preguntitas.

-Correr es lo más importante de mi vida.
-Han surgido conflictos entre mi y mi pareja (o familia) sobre la
cantidad de ejercicio que hago
-Uso el salir a correr como un modo de cambiar mi estado de ánimo
-Con el tiempo he ido aumentando mis entrenamientos semanales
-Si me salto un día de correr me siento de mal humor e irritable
-Aunque lo deje, cuando retomo el ejercicio soy capaz de correr igual
que antes de parar

Si te vas a poner a contestarlas, sería ideal que incluyéses Edad, Estado Civil y Horas a la semana que dedicas a la actividad de correr. No tiene truco. No tiene mala baba detrás. Tiene una base científica (ver si la motivación se acerca a la dependencia al ejercicio, usando una simplificación de la Exercise Dependence Scale-21, por Hausenblas&Symons, 2002) pero no existe nada estudiado en castellano asi que… ¿os hace? Incluso, si sale algo realmente majo y la muestra es significativa, algun INEFero o Psicologo del deporte puede usar los datos si los publicamos a medias para aguna publicación científica.

Podeis evitar la aparición pública de vuestras respuestas si me las mandais por email a irrecuperables(arroba)googlemail(punto)com.

¿Te gusta ver árboles a lo largo de las carreteras?

In Uncategorized on Diciembre 14, 2006 at 8:45 am

Una joya. En la revista digital de obras publicas elaborada por el CEDEX-CEHOPU (centro de estudios históricos de obras públicas que depende del Ministerio de Fomento español), buceando en los primeros números, he encontrado esta joya sobre los árboles en las carreteras.

En 1853 se hablaba del debate de colocar arbolado a lo largo de las mismas. Ese mismo sentimiento de angustia que ahora uno tiene cuando ve como se amplian arcenes y se talan añosos chopos, lo debía tener. Cito de la joya con la que arranca una serie de artículos del ingeniero Ramón Llorente.

“Está pues, fuera de toda duda que los arboles son indispensables; por lo tanto que debe favorecerse su propagación por todos los medios imaginables. Así lo han conocido los gobiernos y las sociedades económicas, y recientemente se ha mandado por el Ministerio [...] que se hagan plantíos en las carreteras. No faltan enemigos de esta disposición, alegando entre otras razones, que los árboles cuando se hacen viejos y corpulentos…”. Si quereis seguir esta bella diatriba a favor de los árboles que 160 años después nos acompañan en nuestras salidas a pie o en bicicleta, pues a ello.

Si buceáis en el inicio de la revista, hay un índice anual con artículos desde 1853. No tiene desperdicio. A imprimirse material de lectura para estas Navidades. ¡Gandules!.

Pues no, el Gatorade azul no pone

In Uncategorized on Diciembre 13, 2006 at 10:38 am

Sigo en la brecha. Recibo el siguiente email: RE: Gatorade Thirst Quencher Cool Blue , REF.# 025928483A

We’re happy to have the opportunity to answer your question about Gatorade Thirst Quencher. The formula for Gatorade Thirst Quencher is the same for all of the flavors. There is no added ingredient in the Gatorade Cool Blue Thirst Quencher that would cause your children to stay awake. As always we recommend consulting your pediatrician with any further questions or concerns about the beverages that your children consume. We appreciate your business, and hope this information helps. Gatorade Consumer Response

Pues resulta que mis críos, que son unas maquinillas de sobar, se animaron ellos solos o por alguna disfunción o por la leche con galletas. Ya se, serían los montaos de jamon que se comieron tras 2 largas horas caminando por el bosque. Claro, tanto ejercicio les desarregló y, en vez de caer como chinches, aprovecharon en cuanto tuvieron oportunidad para dejarme mal en la tienda de la gasolinera. O eso, o que son unos cachondos y decidieron tomarnos el pelo en el regreso de las vacaciones.

Pues eso, que si se lo cuento al pediatra me va a decir que si no tengo otra cosa que hacer, que le saturo la consulta. Y no está la SS como para más padres paranoicos. Chicos, a partir de ahora, cenais Gatorade azul Thirst Quencher. Fiesta.

Más lejos, más despacio

In Uncategorized on Diciembre 12, 2006 at 8:17 am

Pasan los días de mis ‘vacaciones en el prat’ (Decibelios) y, mientras miro de reojo a los numeritos rojos de la báscula, voy repensando en cómo enfrentarme a esas horas de relajamiento y cuchipanda que muchos llamais salir a correr y, uno, ‘pasar el rato’. Y como aún ando con los repasos del anuario, el balance de trotes y pesadas de un 2006 en que arrancaba despidiéndome de Albertito rannersguol en la San Silvestre de Getafe y con 78 kilos, no me atrevo a lanzar las campanas al vuelo para este 2007 un pelo de transición.

En cualquier caso, como propósito general volveremos al mundo ultrafondista. Este 2006 (hala, toma resumen del año rtve) tocó acelerar. Empecé de nuevo a salir con Fernando, Paco y compañía, recuperé un dia para mi, y sin quererlo ya estaba corriendo más deprisa. Pero como las prisas solo son buenas para los ladrones y los toreros malos, regresemos a las cavernas esenciales. Como escribía el otro día para Corricolari, España es un constante caldo de cultivo cultural para la cosa ultra. Pastores, emigrantes a pie, peregrinos, exiliados o simples viajantes a diario, hemos ido modelando un gusto por andar por los caminos. (Corricolari, Dic.06) y, al camineo, regreseremos.

No tengo idea de por dónde. Mejor dicho, ya voy labrándome una idea pero eso quedará para mis adentros. Pero, sin duda, iremos lento y lejos. Y les he robado gentilmente la ilustración desde su web de la Asociación Española de Camineria Histórica.

Por cierto, ¿que coños lleva el Gatorade azul?

In Uncategorized on Diciembre 10, 2006 at 7:27 am

Noche de regreso de tierras tarraconenses, por descontado otro paraíso que llegamos a tiempo de descubrir. Montañas de Prades, tierras del Císter, Poblet, Santas Creus y Montblanc, riscos donde encarámanse Siurana y la ermita de la mare de deu de no me acuerdo bien cual mare de deu. Lo mejor, regresar sin incidentes y lo peor ver que me molesta el jodío calcañal. Pero bueno, estamos de vacaciones y de compras de salsa romesco y de butifarras varias.

Una cosa. Los críos míos, que normalmente se planchan en cuanto llega la hora de la siesta en el coche o pasan 100km de puro aburrimiento, hoy han salido de Farena (TA) y, cinco horas después, seguían berreándose y charlando y dando la coña. Raro. Ya digo que lo único raro es que, en la parada gasolinera, se han pedido un Gatorade azul de esos que recuerdan de los Castillos de Avila que organiza papi y, joder, la siguiente hora y la siguiente y la otra estaban como de tripi total. Voy a escribir esta semana las indagaciones que surjan sobre el productito. En los ingredientes no mencionan excitantes algunos. Lo típico y legal. Fructosas, jarabes y siropes, acidulantes y demás. ¿Ocultan información siendo, como es, un producto que puede caer en menores? Hombre, no digo yo que no recuperes sales y glucógenos pero, si pesas menos de 20 kilos, ¿habrá algun efecto de taurinas o teínas ocultas?. Seguiremos informando. Pero me ha costado un estofado de cena, agua a manta y dos yogures que se les bajara el pedo.

Mañana os cuento qué tal la resaca. La de los críos. A mi el pelotazo que me tome esta noche no me afectará.

Un puente para grandes reflexiones

In Uncategorized on Diciembre 5, 2006 at 9:40 am

Os cuento a la vuelta. Así mantenemos el misterio. Solo indicar que empieza a bullir (ahora que he tomado un cafelito) algo dentro de mí. Me dí cuenta anoche, cenando y mirando la ruta para este puente. Al menos hay una persona que, además, estaba cenando anoche conmigo, y debe saber algo de por donde van los tiros.

Sobre lo demás. A ver, si veis un anormal en medio de vuestro desplazamiento en coche y os aprieta por detrás, os mete prisa, os da las largas, va a adelantar en esa megarecta pobladísima de coches y camiones justo cuando andais por ahi cerca, preparad los airbag, las luces largas, las ráfagas, evitadlo, echaros al arcén. Pero no entreis al trapo del estrés del imbécil al volante. Volvedme TODOS.

Futbol, futbol, y más futbol (Y no me da la gana poner la tilde).

In Uncategorized on Diciembre 4, 2006 at 1:16 pm

La segunda, tercera y sexta noticias más visitadas en la web de elmundo.es, mis vecinitos de Pradillo, son de fútbol. Que si Ronaldo dice, que si Ronaldo argumenta. Por muchas quejas que lance el obturador… estooo, el Descodificador, blog de la televisión de ese mismo diario y a quien ahora le han regalado un intesticial publicitario para Reyes (y hará que un día me cague en la madre que parió al periodismo digital y deje de acceder a su web). Por mucho que si la masa informe y si la baja calidad de la televisión y las series mezquinas. Por diatribas que lance, ya digo, contra las asquerosas y manipuladoras charlitas políticas, contra la basura del corazón, que no, Albéniz. Que no.

El personal lee, come, cena, desayuna, folla y se despacha con el futbol. No tengo la menor gana de cabrearme más buscando las cifras de los 20 programas más vistos del año en 2006. Dentro de poco las tendréis en cualquier anuario o web. Pero ya podeis ir incluyendo la final de la champions, los madrid-barcelona, y las pasadas de fernandoalonso, que son como un partido de futbol en el que no ofendes a la familia de 11 jugadores sino a un alemán que ni te oye ni te hace caso (ideal para la valiente hinchada española). Claro, qué cojones te va a hacer caso si se ha gastado en una mansión lo que ganarías tu currando durante 40 vidas consecutivas.

Hala y que un día un balón os joda un cristal de casa. A ver quién se queja.

Localia, de nuevo, la más grande

In Uncategorized on Diciembre 1, 2006 at 8:20 am

Entre tanta morralla en la programación de tarde/noche de la rejilla hispana, nueva lección de gusto al programar la cadena Localia (que sigue sin tener un acceso web fácil, coño, poneos las pilas) un doble documental con la vida de Muhammad Alí, el gran Cassius Clay, que se rebeló contra su padre, su ‘nombre de esclavo’, su país de blancos dominantes y cruzados contra el resto de las razas del mundo, desafiando la justicia y la guerra.

Ayer, doble sesión de boxeo. Entre los entrevistados, familiares, ‘Sugar’ Leonard, George Foreman, el predicador que más puñetazos ha repartido, actores, escritores y rivales y amigos todos. El sórdido mundo de un deporte que ha movido millones de aficionados y que ha sido apartado a manguerazos que intentaron lavar la cara moral de un lado oscuro de un país más oscuro todavía.

Alí solo reclamó justicia para los suyos. Pero su concepción de ‘los suyos’ parecía más amplia de lo que las cabezas de la américa racista de los 60 estaban dispuestas a entender (que ahí sigue). Fue el nacimiento simultáneo de Luther King, de la ‘negritud’, del boxeador más grande. Sus pobres eran Africa, los aldeanos vietnamitas que eran aniquilados con napalm, viejos y ancianos que tiritaban de terror y de hambre y de miseria. Hoy Occidente se lava la mierda de la conciencia y conmemora que sigue sin poder meterle mano a la guinda que corona el pastel de la miseria y las enfermedades, sin querer distribuir las patentes de las vacunas. Hoy, más que otras veces, día mundial de la lucha contra el SIDA, parece necesario otro Muhammad Alí.