Otra vuelta de tuerca al aburrido mundo del corredor

Archivo de Junio 2007

Diez días sin Internet

In Uncategorized on Junio 21, 2007 at 2:37 pm

El último test de resistencia del ser humano, del homo oficinalis, ha sido diseñado. Esta es la última entrada que cuelgo en este blog hasta quizá el 1 de Julio. La Costa Brava tiene la mejor de las culpas. Diez días en esa maravilla de la que tanto se habla, Tossa de Mar.

Entre tanto Sylvie tendrá ya claro si hace frío o calor, Santi Palillo habrá tomado la medida definitiva a su jetlag Retiriano, Carlos sabrá que los mejores hornazos los hace Rafael en Muñoalindo y no en Salamanca, Cabesc se habrá pensado lo de parar el blog definitivamente, a Juanma le seguirán creciendo los programas y a Pepo le quedará muy poquito por meter en el saco de su aventura Ironman de Klagenfurt. Sergio habrá dado ya la vuelta a su recorrido a 3.53 el km, Macario lo seguirá intentando entre mus y mus y Bulderban me la seguirá guardando para llegar al fin del mundo. Pablo je ne suis qué il fairat, Cocoloco el cántabro pedirá a gritos silenciosos que le devuelvan su campo, su sol y su encinar, más que posiblemente precintado para alguna furtiva intromisión de las excavadoras, y Ana esté celebrando el comienzo oficial del invierno austral mientras los demás, a los que no os olvido sino que dejo para una segunda recopilación, empaquetáis en previsión de que ya no quede mucho por hacer en vuestros nidos, aparcamientos, calles y colmados.

Es tiempo de enfriamiento por fuera y por dentro de esta red de blogs. ¿Que no?. Fins Juliol.

Papá, ¿por qué no dejás de fumar?

In Uncategorized on Junio 20, 2007 at 9:16 pm

“Exigente carrera en Grecia…”. A veces el atractivo de las grandes aventuras ha comenzado con sinsentidos, exageraciones, comentarios al margen o simples apuestas en la mesa de un café. Pero para un hombre marcado por su buena disposición con las cosas, una simple notita de prensa le era suficiente. Adalberto Maidana es un argentino del mundo, que ahora sienta sus reales en los páramos de Zaragoza. Los argentinos, aunque le pese a mucha gente, son hombres de palabra. Porque la palabra es pasión. Sin pasión no se llega a pronunciar nada y las palabras no salen del alma. Y se prometió encontrarse con esa “exigente carrera” algún dia. El temible Spartathlon. Una prueba que une durante 250km, por caminos, sendas, carreteras y autovías, dos puntos que lo son todo en la historia mundial: Atenas y Esparta.

Su correr comenzó dando palabra a otro de su especie. “Papá, ¿por qué no dejás de fumar?”. “Pero Adrián, hijo, ¿qué hago?”. “Empezá a correr”. El comentario inocente de un niño de siete años empujó a este argentino de 56 años a probar con 10km, maratón, y conservar hoy dia el record sudamericano de permanencia en pista durante 48 horas (374km), o haber recorrido 1.360 kilometros desde Las Cuevas (Provincia de Mendoza) en el límite de Chile con Argentina, hasta la Pista de Atletismo de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA) en el hermoso barrio de Palermo en Buenos Aires. Cenando con su esposa después de un entrenamiento, como hoy me cuenta, se emperró en comprobar lo lindísimo que debía ser correr en Grecia, como refería aquella mínima nota en la prensa bonaerense.

Hace meses Adalberto Maidana me manda un email y quedamos para un trotecito. Un tipo alto, amabilísimo, educado y sorprendentemente discreto. Tras dos o tres veces va estrechándose nuestra amistad y me comen las ganas de descubrir qué me oculta. Este creyente dice que él también ha probado la ultramaratón. Ya empezamos, acabamos de descubrir otro del planeta de los sonaos. Indago por la red y mucha gente parece conocerlo. Demasiada. Que si ha salido en la televisión, ha dado charlas, “¡no me jodás que el negro está acá por España!”. Le pido que se descubra y tras una cena me sienta en su sillón. Vamos a ver un cachito de su vida. El presentador de un programa argentino de TV lo pone ante todos como un pensador del correr; alguien que, corriendo, asegura haber hablado con Dios.

Llevo 154km, me quedan 96.

Materializando locuras, como escribe él mismo en sus notas autobiográficas, se va formando como persona. Para Maidana, su rutina es ser un poquito mejor cada dia, y en caso de encontrarse con la pregunta si/no por el camino, siempre optar por la primera opción. Asi fue preparando su aterrizaje en Grecia. Entre aquel domingo del 88 y Esparta, casi dos años después, los 250km que separaban San Nicolás de Buenos Aires, la falta de pruebas de larga distancia en su pais, todo hizo que Adalberto tuviera que organizarse sus propios entrenamientos con el médico del club Velez Sarsfield, y fueron sus propias sensaciones las que le guiaron a enfrentarse con el Spartathlon, tal como organizar las primeras 24 horas en pista en Argentina.

Y en la cuna de la civilización mediterránea, sorteando las tentaciones de sus 6 amigos (dice haber entablado amistad con la sed, el sueño, las ampollas, el cansancio, el hambre y el dolor), habló con alguien superior. Y tuvo que ocurrir en esa ruta que encargaron hacer al famoso Filípides para solicitar ayuda a los espartanos y que “el Estado más antiguo de toda Grecia no sea esclavizado por los bárbaros”, creada como carrera en 1982 por un grupo de atletas británicos encabezados por John Foden. Nuestro argentino tragamillas salió del estadio Panatinaico junto a otros 98 participantes (de los que llegarian unicamente 33 a Esparta). Corinto, Nemea… lugares que hablan por si solos de la trascendencia de una prueba que resume la civilización, y que iban pasando con los carteles del kilometraje más demencial al que se habia enfrentado este aventurero: 60, 80, 100, 120… por carreteras locales unas veces, bajo la lluvia a ratos, por autopistas en algun caso, subiendo a sendas en otros.

A las dos de la mañana aproximadamente Adalberto ha pasado por innumerables subidas y bajadas. El recorrido de este Spartathlon es durisimo y la prueba es un participante japones que lloriquea en la cuneta, agotado, pidiendo atención sanitaria en medio de un puerto de montaña boscoso. Es el trayecto a Lyrkeia y lleva 19 horas corriendo. Es de noche, y se encara el Bey’s ladder, un tramo en subida por caminos de cabras guiado solamente por las cintas fosforescentes y el frontal del corredor. Delante de Maidana está el japonés, sentado, con los ojos llorosos, suplicando evacuación. Y el le pide a Dios que no le abandonara. Tras unos kilómetros de brutal subida, “tuve la impresión de que mi oración habia pasado por si sola de los labios al corazón”. Interiorizado esos rezos con los latidos, en medio del km 154, sintió un calor y una paz en su pecho similar a esa paz dificil de explicar pero que los más creyentes sienten. ¿Le estaban pasando factura los kilómetros brutales del Spartathlon? Para un tipo entrenado como él, que habia corrido meses antes 36 horas en pista, tampoco suponia llevar su cuerpo al límite extremo. Simplemente, que este argentino loco corre con el corazón y, en una prueba de 250km, al corazón le da tiempo de sobra para experimentar mil cosas. Y si se tiene tan grande como Adalberto, se habla con Dios o con quien haga falta.

Y todo comenzó por un chico de 7 años…

A eso de las 4 de la tarde, un dia después de haber salido de Atenas, como Filípides, llega a la estatua de Leonidas. La meta está en esta misma estatua y ahi se corona de laurel y olivo a los supervivientes. Mereció la pena y se harta a llorar de felicidad, que para eso se embarca uno a correr: para ser cada dia un poquito más feliz.

Salimos a rodar, y después de parar a beber algo en un oscuro aún Canal de Castilla (tuve el placer de aventurarme con Adalberto a recorrer los 50km entre Palencia y Valladolid) me resume: 24 horas en pista del Club Canal de Isabel II de Madrid, la invitación a la prueba por etapas desaparecida Barcelona-Madrid (650km), y su presente y futuro inmediatos. Un menisco que le ha tenido parado no le impide pensar en unir Valladolid con Santigo de Compostela (lo ha realizado recientemente, entre el 21 y 26 de Junio de este año), los Castillos de Avila… total, correr es lo nos impulsa. A algunos les impulsa demasiado lejos, pero es ley de vida.

Nota. Publicado también en Runners World, versión Española. 2005.

Tanto ampliar el aeropuerto, a ver cómo corro yo ahora

In Uncategorized on Junio 19, 2007 at 9:06 pm

Hace años había un artista que iba corriendo desde Alcobendas hasta la Ciudad Pegaso. Desde la N-I a la N-II. Hoy no hay N-I ni N-II, el compadre Angel Magdaleno se ha jubilado de correr atravesando por la zona, casi de la vida completa, de una pela constante por los derechos de los trabajadores, y es que la cosa está bastante complicada. Ahora trabajo en Barajos pueblo. Vivo, como Magdaleno, en Alcobendas. En línea recta no hay más de 10 km. Escalofríos me darían si las carreteras fueran las de antes.

Las posibilidades son, eran, excelsas. Una red de sendas y vias pecuarias conectaban las zonas de la vieja viña de Barajas, las Cárcavas que se parcelaron con San Antonio, de manera más rectangular y más pobre que la Moraleja, más oblonga y alobulada. En cualquier caso, por ahí transcurrieron centenares de kilómetros con Fernando, Paco, por esa trasera de los campos de golf corrimos los 100/24, corrieron la generación de los 80 buscando tramos de carretera por las urbanizaciones, y por ahí empalmábamos con el Parque Juan Carlos Palote.

Ahora han ampliado el Aeropuerto. Han construido dos autopistas de peaje. Desdoblaron la M110. Apenas, lo juro, hay sitio para tanta autopista. Se proyecta la nueva ciudad de la justicia, el Real Madrid ha ocupado hectáreas, se avecina un parque moñas (la Casa de Campo de Valdebebas) y solo -dicen- queda una via pecuaria que quiero saber por donde merodea. Con que conecte la gran rotonda de la R-2 desde alguna de las partes de Valdebebas, valdría. Quizá tenga que salir por el cementerio de Fuencarral. Quizá haya que correr por el arcén de la M110. Este verano tocará renegar. Pero probar, probaré. Spanjaard omnia vincit.

Corredor de monte confiesa desencanto del atletismo en pista

In Eurosport, atletismo en pista on Junio 18, 2007 at 7:16 pm

Estas dos semanas de retiro en un monasterio me han tenido pendiente de otros muchos matices del entorno. La soledad, las sesiones de televisión por cable en las que uno se veía alejado de humanos y de digitales, eran una purga por la que había que pasar con la mejor de las notas. Una tarde descubrí que Eurosport arrancaba con unas rimbombantes sesiones de los meetings IAAF de segunda y de casi primera. La reunión atlética de Praga estaba colocada una tarde de miercoles o casi, y qué quereis que os diga. Estaba casi moralmente obligado a verla. O eso o a ver con qué cara aparece uno por los mentideros atléticos. Sin saber si este año Powell (Asafa) estará en Osaka en los tiempos de las estratosferas, si Karolina Kluft reinará sobre las combinadas, o si tenemos algún posible finalista en esa estampida bella de chacales de los 3000m obstáculos.

Pues bien. Comenzaron con unas gélidas semifinales de 100m llenas de corredores de 10.48. Dos, mejor que una. A ver si mejora la retransmisión con un concurso. Bien, una realización más que dudosa enfoca 2 rondas consecutivas al saltador Chris Tomlinson (UK), que apura sobre 8.20m sin más oposición sobre 7.90m, calculo yo, porque no dan más imágenes. Fraccionarias y episódicas salidas de 200m hacen que directamente me vaya a hacer un pis. Al regreso un 3000m obstáculos. Hombre, recuperaré la fe, pienso yo como corredor de minutos y de horas. Pero me sabe a tan poco que ni el cálculo mental del perímetro del sobaco de las lanzadoras de jabaina lo arreglan. He perdido el hilo.

Me preparo un bocatín y a mi regreso mental, están liados con unos durísimos pero poco atrayentes 400m vallas. Cambio a un programa educativo de Discovery Channel y calculo lo que le queda a la noche para que comience una comedia de la BBC. Algo falla. Insisto. Un mono apasionado de un deporte no puede sufrir desencanto por disciplinas de su propia pasión. Es como si un nadador solo disfruta viendo el 400m estilos, o si un aficionado al basket solo disfruta viendo el concurso de mates de la NBA. Quizá y solo quizá los programas son tan complejos, tecnificados y repetitivos por la centésima o el centímetro, que hagan perder masa crítica a los aficionados al correr. Quizá el que falle sea el aficionado al correr. En los Campeonatos del Mundo de Osaka solo veré, por inercia, una retransmisión. Esa prueba que dura dos horas y pico. El maratón. O la.

El busno. Involución o muerte.

In Uncategorized on Junio 18, 2007 at 6:11 am

Los asturianos lo llaman pito cabrero. Pero mi padre y mi abuelo Resti lo llamaban busno. Vendría de rebuzno, supongo. Es un cuerno de vaca que se usa por la arriería para llamar el ganado en días de niebla, y que veo que ahora se ha convertido en un bufido plástico por el que el homo erectus suelta aire, masa encefálica -vacua e inútil- y halitosis celebrativa.

Los hijos de Esteso y Pajares, como dice el Ezcritor, lo usan ahora para espantar la parte maldita de elfos, brujas y demás bichos ilustrados. Y ocurre que se asoman cada vez que su equipo favorito tiene algo que celebrar y conjurarse en esa explosión de rebuzno colectivo en las periferias por las que me toca dormir. Solo indica una cosa. Bueno, varias en una. La principal es que ha terminado un campeonato más de Liga (no pongo enlaces porque hoy toda la prensa va de lo mismo, el mercado manda).

Realmente a mi me da igual que se suban o no a la Cibeles, que destrocen Canaletas, la fuente de la plaza del Ayuntamiento de La Coruña o el barco de la copa America (esto sí sería una subversión total del deporte de masas frente al deporte de acceso exclusivo). Pero esa plastificación que se asoma a la calle Tajo, al terracín de ladrillo blanco del 4-B, lleno de recuerdos de un pasado reciente, armario de aluminio, la bici de montaña colgada de un gancho, dos armarios zapateros, las revistas -para reciclar un día del futuro infinito- y dos ristras de ajos traídas de la parcela al lado de una botella de vino dulce de la vega de Talavera, ese ruido monotono de gol, de campeones, manda a tomar por culo 15.000 años de domesticación de animales, de regadío, de cultivos en terrazas, de escritura en tablillas de cera, fragua, organización social, ágoras, foros, parlamentos y revoluciones industriales. Ese busno que muge a la fresca de Junio es la epítome del comienzo de verano.

Internet para corredores. La cuarta generación

In foros, runners blogs on Junio 16, 2007 at 10:27 am

Escribe Fernando, amigo y administrador en un foro de corredores:

En el año 2000 las entradas en la página eran mínimas. Poco después se creó el foro y desde entonces el tráfico de información nos ha obligado a pasar de un servidor gratuito a contratar anchos de banda cada vez mayores para que el servicio fuera aceptable, llegando a los 1.100 – 1.200 euros que estamos pagando en los últimos meses.
Los ingresos por publicidad no cubren ni el 30% de este coste y el club, que no es más que un grupo de 100 amigos que sólo cuenta con los ingresos de los socios y el de una carrera que organizan todos los años en el parque lineal del Manzanares, no se puede permitir el lujo de afrontar el pago de este dinero.

Los foros, tal y como los conocimos, sufren una transformación definitiva. Por un lado, se comprueba que se iteran los temas. Por otro lado surgen inevitables comunidades o grupos afines que hacen menos manejable la navegación pero más amena la participación. Desde aquellas herramientas salvadoras de quienes estábamos desplazados del mundo de los corredores, hasta la situación actual, hay un mundo de solo 7 años.

Como se menciona en los medios recientemente, los blogs están subiendo como la espuma. Esta cuarta generación (webs, foros, chat, blogs) parece que acoge como anillo al dedo esa personalización entre los grandes foros. En technorati solamente se registran 8 millones de blogs frente a los 100.000 de hace poco más de dos años. El futuro de los espacios de encuentro, a debate indica que cada vez somos más una red de redes. No es algo vago, sino que ahora cada uno puede montar su espacio en la red, crear su red de enlaces, sin necesidad de contratar una web entera o costosamente alta.

Al igual que en la prensa, como cita Don Hunter (mismo enlace anterior), “It’s the rise of amateur content, which is replacing the centralized, controlled content done by professionals.” El problema del foro de elatleta.com es similar, quizá. El contenido centralizado y controlado en una URL quizá se fragmente por sí solo. Conocemos los casos de la ‘gente del foro de montaña’, estupenda familia por cierto, los del ‘club del mono’, los ‘paquetes’, etc. Y todo va creciendo, al mismo tiempo. Los costes de transferencia de información crecen, y o se profesionaliza el asunto o seguirán creciendo esas facturas. Arsenio Escolar, director de 20minutos.es, hacía suyas unas conclusiones sobre el futuro de la prensa gratuita:

-La saturación a la que se está llegando en muchos países europeos.
-La necesidad de diversificar la distribución.
-Aparecerán cabeceras de tarde o de fin de semana.
-Habrá una mayor especialización, buscando cada cabecera un modelo distinto.
-Habra una mayor competencia en los contenidos.

¿Las podemos hacer aplicables a la tercera generación de la red? Los foros, a debate. Frente a ellos, el blog. El tiempo dirá.

¿Es más duro el ciclismo o …?

In Uncategorized on Junio 15, 2007 at 8:22 am

El otro domingo, mientras hacía los primeros kilómetros del marathon de Leiden, me entretenía con sandeces puesto que es conocido que correr, lo que se dice correr, aburre. Dicho esto, se me vino a la cabeza ese debate eterno sobre si es más duro correr que montar en bicicleta. Mi posición es clara: las fuerzas y energías de la cinética del correr la hacen más dura para el esfuerzo que hay que realizar. Digamos que por cada 1000 calorías gastadas, rinden más sobre un elemento rodante que a pata. Claro, siempre está el argumento que los ciclistas se meten 20 días con puertos por medio, pero eso es malentender la discusión. O sea, hablamos de una distancia d, un tiempo t, con un recorrido idéntico, y si ha de tener puertos, que los tenga.

Justo antes de empezar la carrera, hablaban unos compañeros del equipo Elysee sobre lo jodido que es correr una media maratón, en tanto que casi todo el mundo que conocen es capaz de pedalear durante dos o tres horas. Claro, esto se entiende mucho mejor viendo la vida cotidiana en los Paises Bajos. Todo dios pedalea, así que…

Y enredando mientras sale mi vuelo, he encontrado un artículo que os será interesante. Muchos sois triatletas, duatletas o simplemente tri-pencos (como super Juanma). Echadle un vistazo: se titula Ciclismo Cuesta Arriba y Cuesta Abajo, y contiene interesantes apreciaciones sobre la física de los cuestones y de lo mucho que nos pesa el culo. El autor es David P. Swain, del Wellness Institute and Research Center, Old Dominion University, Norfolk, Virginia. Os cuelgo el resumen inicial, para perezosos o enterados.

Las fuerzas principales que un ciclista debe superar son la resistencia del aire y la gravedad. La resistencia del aire se incrementa exponencialmente con la velocidad. En la transición desde el ciclismo en el llano al ascenso de una colina, el descenso de la velocidad reduce la resistencia del aire hasta el punto en que pegarse a otros ciclistas provee poco beneficio. En este punto, los ciclistas más pequeños, quienes tienden a tener índices de peso/potencia superiores, serán capaces de escaparse del pelotón. La habilidad para ascender puede ser mejorada a través de la reducción del peso, y también por medio de pedalear a una cadencia consistentemente alta. Los atletas mas grandes pueden alcanzar mayores velocidades cuesta abajo, pero en los tramos de montaña los ciclistas mas pequeños aun tienen una ventaja. La utilización de una estrategia de potencia variable mejora el rendimiento total: incrementar ligeramente el esfuerzo cuesta arriba y compensarlo con la reducción del esfuerzo cuesta abajo. En los descensos empinados es necesario pedalear solamente al comienzo y cuando se sale de las curvas para alcanzar rápidamente la velocidad final.

Ciénaga (VIII). Op is op

In Uncategorized on Junio 14, 2007 at 12:45 pm

Se terminó, queridos desocupados filosóficos. Como se cuelga cuando en una tienda holandesa se saldan cuentas hasta agotar existencias, mañana termina mi enésima visita a la tierra (sic) de las aguas verdes y los mosquitos que proyectan su sombra. La rutina de este viernes 15 promete: desayuno, check out del hotel, recogida por la compañía, enredo aquí y allá, comistrajo, aeropuerto, facturaciones, a ver cómo se organiza uno ahora porque tengo dos encargos líquidos que hacer y está la cosa de la seguridad planetaria por medio…

Cuando caigan las 8 de la tarde estaréis casi todos dandoos la tercera ducha. Probablemente se estarán superando los 25 grados, mas de uno intentará salir a correr, los bichos de monte afilarán por última vez sus zapatillas de cara al Maratón Alpino Madrileño de este domingo, otros estarán curando heridas y lavando sus venas tras los 100km/24horas que nos perdimos el pasado, el mundo seguirá rotando y robando segundos al ser humano, pero habrá un grupo de resistencia ultima que estará dando brincos como monas. Mi familia, por la que hace poco he sido nombrado fuhrer, guía y motor espiritual aparte de cocinero y gruñón imprescindible, estará enredando con su varicela infantil -que pensamos contagiar a cuanto turista aparezca, jajaja- y con su corazón desmadejado.

De nuevo esa bofetada de calor al salir por la puerta de Llegadas de Barajas. Gesto repetido como por un Prometeo que no ve la manera de desencadenarse de la tierra ganada al mar, negociada con el mundo y embellecida con operaciones de mercadotecnia progresista, recuperada de las manos de los católicos y echada a perder por los protestantes y liberales. Queda tan lejos 1901

(VIII) Que no se diga que el azulete no envejece

In Uncategorized on Junio 13, 2007 at 2:15 pm

Como dice el Juanma, es que uno está ya muy mayor. Aquí va el paso por el centro de Leiden, al final de la primera vuelta, con toda la banda animando (lo que cambió la cosa en la segunda media, coño). A mi lado viene la angustia viviente de Koen, uno que bajó de 1h52 a 1h46 gracias a los oficios de este viejo perro que no levanta los pies más de lo necesario, como se puede comprobar en la grácil estampa. Hay más fotos, por cierto, pero en las otras me arrastro aún más.

Por cierto, era de los canijos. En esta ciénaga, los anuros y diversos peces de fango suelen pasar de 1m90. Véase el gachó de amarillo detrás mio. O detrás mía, como diría mi madre. Más por cierto, los que no lo conocen, nada, pero con el tiempo tengo el mismo estilo que mi padre. Corriendo, digo. Echo los pies igual, zarpaleo, que dice él. Los brazos los uso para lo mismo (no caernos) y las piernas van cogiendo el mismo modelado.

Lo que se hace a veces para rellenar este espacio en blanco que quedaría, si no, a la izquierda de la fotografía….

(VII) Como distinguir una mascota de un refugiado

In Uncategorized on Junio 13, 2007 at 10:01 am

No. No tengo especial devoción por los animales de compañía. Bastante desgracia tienen con ser gracejo y atadura de los humanos modernos. A su vez tienen la suerte de haber sido salvados por la crianza y selección cruzada de especies y ya no correr peligro de extinguirse, aunque sí de tortura. Pero tampoco llevo en mi alma al ser humano, con lo que en esta pujanza por mi despreocupación, tomé ayer partido. Por ninguno.

Arranca en la ciénaga una campaña para tener censada la cabaña doméstica. Coexiste con otra para adoptar desharrapados. Hablo de mascotas. Por un lado me topé con ‘adpoteert je een pup’. Hala, adóptalo. Un cachorrillo es un cachorrillo (que, a su vez, habrá abandonado otro de tus semejantes importantes). Pero la buena, buena, de cojones, es la de poner un chip a tu mascota paraque no se parezca a un refugiado que busca asilo. Efectivamente. A muchos holandeses aún no se les habrá pasado por la cabeza lo mucho que se pueden parecer. Pues aquí se lo aclaramos someramente.

Hay varias maneras de distinguirlos. El refugiado busca asilo (azielzoeker, en la campaña financiada y apoyada por diversas firmas) para huir de la muerte, la miseria, la guerra. Además, es de extrema utilidad: a pesar de ser marginado en terribles guettos y asentamientos temporales, es una fuerza de trabajo la mar de agradecida. ¿Recogería tu perrito las toneladas de fresas que esta temporada hay que tirar en Gran Bretaña por que no hay más trabajadores temporeros extracomunitarios? Ah, el perrito no tiene un cupo anual de perritos invasores de fuera de la Unión Europea. El perrito, con su chip o sin el, conserva más o menos los derechos inaliebales del chuchin. A saber: no le será dada una patada en los morros porque estamos en la Europa bien pensante y acogedora. Al armenio, pakistaní, mauritano o ugandés le damos primero pomada para curarle las heridas del salitre y luego le sobamos el morro de vuelta a sus sumideros originales.

Como dice la agencia publicitaria que ha pergeñado el mensaje, ‘maak je kaat geen azielzoeker’, no hagas que tu gatito sea un desharrapado. Porque será capaz de irse de casa vuando vea la cosa jodida, aparecerá por otro hogar contando lo cabrón que fuiste con ella, propagará entre los otros animales de compañía el dolor de su corazón y será un miserable hasta la muerte de sus descendientes. Tu ponle un chip y apriétaselo hasta que se calle. Los holandeses han olvidado que recibieron azielzoekers en los 60, 70 y 80 y que de todos se han aprovechado como fuerza motriz. Ellos mismos lo fueron en la Nueva Amsterdam (hoy New York) del siglo XVIII.

pd. Consejo para el verano. El libro De Azielzoeker es también la obra maestra del escritor holandés Groenberg. Llevo con él unas 40 vibrantes páginas y hoy no se si quedarme leyendo en el hotel o salir a correr. Fíjate tu.

La ciénaga op zijn best (VI)

In Uncategorized on Junio 12, 2007 at 2:59 pm

Aguas estancadas y cielo encapotado pero aparentemente sin nubes. Hoy no se me ocurría nada. Contaos algo vosotros, anda majos…

pd. ah, al final de este video se me ve llegar. flash plugin necesario.

(V). Es que no eran horas: Leiden Marathon

In marathon Leiden on Junio 11, 2007 at 10:49 am

El otro día mencionaba lo que había pasado en Abril con Rotterdam , su cierre pasadas unas cuatro horas debido al calor. Ayer no ocurrió ninguna desgracia dado que tuvimos unas muy buenas 3 primeras horas de carrera, con nubes y fresco. Pero debe ser sabido que la mayoria de las carreras de Holanda empiezan a las 11 o las 12. El calentamiento global afecta ya a las pruebas de toda la primavera europea y aquí priman otras cosas. Ahora cuento.

Entre las diversas razones esgrimidas, pasmaos, por los diversos corredores holandeses con los que he conversado, la contundente de las contundentes es que la iglesia protestante no permite que haya eventos antes de que terminen las misas a las 11. Si la magnífica campaña de marketing del estado holandés logra ocultar esto es para encargarles la solución al problema vasco. Un evento, además, supone un día ocupado. Consecuentemente, estos terneros de pradera que, en su mayoría, corren solos o en grupo del trabajo si se organiza un befrijfloop , son especie de granja, donde reina el silencio y la solitud bovina, la preocupación monotemática de la agenda y los ojos vidriosos.

En cualquier caso, como mi empresa organizaba un equipillo y un dagje uit con picoteo, cervecitas y dorsal gratis (y camiseta azul celeste esponsorizada cuya fotoimpresión me destrozó un pezón), me apunté al espiritu de oficina reinante. Fuimos 38 inscritos entre los que solamente uno corría 42km y algo. Una vuelta variada, por pueblecitos con mucha animación, verde y más verde, agua estancada y unos 350 maratonianos entre 8000 inscritos en diversas distancias. Prometí guiar al jefe supremo a mejorar sus 1h52 y cumplimos como relojes en 1h46. Así las cosas, nos quedamos cuatro gatos y las rectas se hicieron máas largas, los canales y diques más solitarios, los pueblos más distantes, la realidad había vuelto al mundo relativo de las carreras, se había esparrancado en el sofá y nos aplastaba con su culo enorme contra los brazos de los 42 kilómetros famosos.

El resto de mis gestiones en el lío me las tomé con mucha calma. Olvidé el esquema de correr a piñón fijo en el 30 (2h30) y ya fui contemplando el mundo de las iglesias que no dejan correr a las 9.30 con suma tranquilidad sin perder demasiado, tomarme merecidos descansos a charlar en los puestos de líquido y tal, caminar un poco… sacarme la camiseta para evitar morir desangrado por una teta y quedar fatal de la muerte en la foto de meta. Al tueste. Hala. Pero es que ya eran casi las 3 de la tarde y la frescura y las nubes se habían ido de vacaciones a Katwijk aan Zee. Lo mejor, sin duda, el buffet de sushi, cervezas y pasta para recuperar la dignidad. Unos, de su horita corriendo. Otros, de sus dos horitas. Y yo, de mis 3h46. Y van 35.

Ciénaga (IV). El viejo Rijn

In Uncategorized on Junio 8, 2007 at 2:06 pm

Ayer nos tocó aventurilla. Siguiendo las recomendaciones de estos peces de fango me fui a descubrir, digamos, a perrear, supongamos, un trozo del piadoso Rijn (Rhein en Alemania). Cualquier indicación en este sentido, ojo, supone que el resto del planeta te tache de subnormal. Pero aquí estas cosas del sufrimiento, biblia mediante, no se contemplan. Cogieron la sagrada escritura de los cristianos allá por el reformismo de Calvino y Zwinglio (id a wikipedia, hoy no tengo ganas de ponerme estupendo) y dijeron que la cosa del vivir se gana mediante el sufrimiento y esfuerzo personal. Esto, ¿qué coños tiene que ver con correr?. Pues lo tiene. Sobre todo decirte que pilles un bus o tren y que hagas el regreso corriendo, que hay paisajes dignos de ver. Y, sobre las incipientes entradas y canas que te pueblan, 27 grados y más de un 70% de humedad.

Pero la cita con el brazo del viejo Rhin, de Oude Rijn, era ineludible. Tren hasta Leiden, en línea recta quizá 13km, en línea espanjárdica unos 18. Primero hay que saber que Leiden la sitiada, está bañada por el brazo norte del delta. Más al norte solo quedan dos canales que lavan el este de Amsterdam (el Rijnkanaal es uno de ellos), y al sur, todo lo demás. Tras las inundaciones que han ido modificando el paisaje neerlandés desde el siglo XII, ahora son Lek, Waal y Maas los cobertores del viejo Rhin alemán, saliendo por Rotterdam y escupiendo al mar lo último de la arbeitmacht y la lluvia ácida alemanas. Todo, muy alemán.

La última vez que paseé por el Rhin fuera de esta ciénaga fue por el curso medio, en Colonia. Allí ya es un trozo de calmado mar, con navegabilidad total, custodia católica y alegres ramas flotando de los viñedos de Koblenz y del sur germano. Ayer volví trotando por el piadoso contorno reformista holandés. Leidsedorp, Zoeterwoude, Kouderkerk aan den Rijn, maravillas del paisaje que malvive entre los coletazos de la industria, empero controladita ella, y que ofrece rincones estupendos donde -parece mentira- algunos críos juegan a chapotear en el río más contaminado y baqueteado del oeste europeo. Por mi parte volví realmente descojonado tras llevar durante hora y veinte el sol de caída en mi nuca, la humedad que no se iba, y el escaso viento jugando con este turista. No se da cuenta que casi soy uno de ellos. Dejad de joderme ya. El domingo al menos, que no caliente por encima de los 30, porque posiblemente suspendan la carrera tras los casos de Rotterdam (ver enlace).

La ciénaga (III): Jack Horneman

In Uncategorized on Junio 7, 2007 at 1:07 pm

Buenas. Veo que hay días que dejais mensajes y otros que no.

En fin(tonic). Hace ya casi 6 años que empezó a andar correrytirar.com, aquella revista digital que fue la pionera en ofrecer noticias y crónicas de las carreras y alguna cosa que otra, casi a diario. Aún sobreviven por ahí algunos corresponsales (Juanma, Garban, Sergio) y colaboradores espontáneos vinculados aún a esta cuarta generación de herramientas de la red (la URL, el email, los foros y ahora los blogs).

En uno de los números entrevisté a Jack Horneman. Sergio sin duda se acuerda de ello. Por aquellos entonces vivía yo por esta ciénaga holandesa a la que cíclicamente regreso y pululo. Jack era mi compañero de trotes y con él viví momentos irrepetibles. Aquel judío sesentón y yo rememoramos los años 60 del radicalismo de izquierdas y la resistencia de la clase acomodada amsterdammer, corrimos por los circos glaciales del Piz Kesch y el Scalettapass en el maratón de Davos, trotamos por los diques a las 6am y presenciamos en vivo el trastazo del segundo avión contra las torres gemelas. Tener a aquella fuente de información tan cerca es un lujo. Este fin de semana le iré a ver y me seguiré poniendo al día sobre los avances del terrorismo árabe (hoy 40 años después de la Guerra de los Seis Días), sobre lo caro que es correr y lo difícil que es organizar bien una carrera… ah, le tendré que contar que renuncio a seguir con los Castillos.

Y es que Horneman ha sido director de carrera y tesorero del maratón de Amsterdam, amigo personal de la cúpula (de origen judío) bancaria que patrocinaba en los 80 el maratón de Nueva York (Chase Manhattan Bank), colega íntimo de Steinfeld, el director del NYRRC y con quien corre regularmente en sus visitas al gigante neoyorquino, y más conocido que la moños en carreras por los Alpes, Alemania, USA o el mismo London Marathon. Un pieza.

Crónicas cienáguicas (II): La parca merodea

In marathon Leiden on Junio 6, 2007 at 11:04 am

Encuentro maravillado entre los papelorrios que van llegando, un paciente con fecha de nacimiento 10-6-1909. Mevrouw Akkermans va a cumplir, la tia, 98 años el domingo y se est’a haciendo una nueva pr’otesis dentaria. Mientras circulan chascarrillos por la oficina, que no se retrase el pedido, que cada segundo cuenta para la mujer, yo digo para mis adentros que ole su ánimo. Se gastará 1300 pavos en una boca nueva; la quiere para el miercoles, mientras otros andamos con la preocupación en el cuerpo por lo del calentamiento global, las mediciones de MAPOMA o si tendremos pensiones para cuando nos jubilemos (alguno) en 2033.

Ecuentro, esta vez ya me invade cierta preocupación, que el siguiente caso en la lista es del señr Postuma. Coño. Una centenaria, otro con apellido post mortem… ¿en estas condiciones me separo yo de los mios durante 11 dias?. Pero si está clarísimo: el domingo será el fin del mundo. Todas las señales así lo indican, behalve Friese achternamen.

Mañana contará el corresponsal en cuanto tenga un rato a quien voy a ver este fin de semana. Entre tanto, a ver si me pasan el plan para el Domingo. Resulta que mi nueva compañía es sponsor del Maratón de Leiden. Así que tot morgen. Ik ga vanavond een kilometer of 15 lopen door de oude Rijn.

Exilio en la ciénaga (I)

In Uncategorized on Junio 5, 2007 at 9:54 am

Aquí estoy, en el destierro. Totalmente instalado y aprendiendo, que a eso he venido. Ya estoy tan metido en el holandés que ni estoy ni hasta la polla … es algo como dejarse llevar. Con el solete que va entrando en la oficina me dejo perder entre los pensamientos y voy recortando y pegando excusas que luego pueda contar por aquí.

Pero lo importante es: a las 6pm tiran varias bombas con cabezas nucleares y la ciudad queda desierta. Ayer salí a soltar las piernas por el pueblo en cuestión y apenas me encontré con 12 personas. Y esto en un trote de 40 minutos es importante hacerlo notar. Ni llovía ni granizaba ni era de noche. Había más de 16 grados, sol de última hora de la tarde de verano, y toda señal de vida inteligente se reducía a
alguna bicicleta rodando por Emmalaan o el despistado de turno que sale tarde de trabajar y le pillas asustadizo echando el cierre en Leen Bakker. No es que sea desconocido porque años me he tirado aquí. Pero merece ser contado. La sociedad holandesa no es ese escaparate moderno y molón que (los afortunados turistas) veis en Amsterdam centro. Se basa en ataques con misiles de cabezas atómicas.

Entre tal falta de seres humanos, polvo, sudor y hierro…

Me llevo ropa de abrigo y 74kg

In Uncategorized on Junio 3, 2007 at 9:27 am

Pues esta tarde me las piro durante 11 días. A los Países Inundados. Agua estancada, mosquitos y europeísmo reformista. Tras estar dos días de relax tras la rutita del jueves, y terminar de curarme las agujetas ayer en el zoo de Madrid (doble sesión 10.30 y 16.00), he abandonado mis cuerpos y almas esparcidas para que se tomen unos días de calma. A partir de esta misma noche, la triada mágica: hotel, training laboral y ciénaga.

En el punto de mira, el vuelo de regreso del día 15. Entre medias, paciencia, aprender y hablar en los idiomas de la herejía antihabsburgo. Prometo asaltar cuantos ordenadores caigan en mis manos para colgar crónicas de mi estancia. Ah, el domingo tengo dorsal para el Marathon de Leiden. Asfalto, llanura y dos vueltas por una ciudad que todavía celebra la ruptura y derrota de los spanjaarden en el asedio de 1574. Las tropas mercenarias de Alba contra la ciudad.

La ruta Spanjaard, descripción completa

In Uncategorized on Junio 1, 2007 at 1:27 pm

(Completa e infumable y, por tanto, evitable haciendo scroll down). Como fichero a archivar, paso a guardarme en este blog los detalles de esta ruta hasta hoy no propuesta ni bautizada y, así, dispuesta a que alguien se la cepillara en el mejor sentido de la palabra.

Salida. Cerceda (mun. el Boalo), a 945m (todas las altitudes expresadas en metros). Lo ideal es dejar el coche en los alrededores de la Iglesia de Santa María de la Blanca, lugar de entrañables recuerdos para mí. Es fácil poner el crono y los gps a cero en el centro del pueblo para subir la pasarela y tirar camino de El Boalo (3km) por la senda del colesterol, acera separada de la calzada y de piso abominable. Ideal para provocar erosiones y ampollas. Tras atravesar El Boalo por su plaza, cruzar en sentido montaña para seguir recto hacia la ermita, bajando por un camino que nos lleva al GR10. Lo tomamos hacia la derecha (dirección Manzanares el Real, hacia el NE) durante unos 600m y vemos a nuestra izquierda una rampa que nos lleva a una verja. Mover(cerrar después) y atravesar por pastos hasta otra verja (ayer era un somier) que nos deja en los pinos de la pista de los Porrones (aprox 34 min.). Llevaremos unos 6km.

La subida sin final aparente. Superada la cota 1100m, tomamos a la izquierda la pista que zigzaguea hacia la Pedriza Anterior. Es un camino de hasta 4m de ancho que mantiene pendientes entre 4% y 10% en los curvones. Se puede trotar aunque recomiendo alternarlo con caminar para guardar. Coronamos enseguida sobre 1300 a espaldas del collado de Quebranaherraduras y llaneamos (fuente a la izquierda) para descender ligeramente hacia la pista conocida como las zetas. Con 10km aproximadamente encaramos dos combinaciones de diagonales a un 7% largo y en dirección N-NW tomamos la mayor. Un curvón hacia la izquierda nos pone en un falso llano a unos 1450m. Lo mejor, poder arrancar a trotar duante casi 3km. Lo peor, que ya llevamos casi 15km ascendidos y las piernas no deberían sufrir. Pero lo hacen. Calcula tú mismo. Curvón a la derecha y se terminó lo bueno. Empalmamos con la diagonal N hacia el Collado de los Pastores (1780m). Son casi 300m a remontar sobre un 7% casi constante con piso descarnado.

El alivio de coronar se supera con el alivio de ver unos 500m de recta en descenso hacia los 1720m del gran curvón a derecha del puente de los Manchegos. Calculad 2h largas. En concreto yo marcaba 2h10. O sea, una hora desde que tomé la pista zetera tras la bajadilla de los Porrones. Tomamos a la izquierda, dejando el -apenas- rio Manzanares a nuestra mano izquierda, el PR18, que sube desde Canto Cochino a la Bola del Mundo. En 1500m nos ponemos en la cota 1850, para que os hagáis una idea. El cabroncete es apenas una senda marcada con hitos así que mejor tomárselo con calma. Momento crucial para comer y beber mucho. Además cambiamos de orientación al oeste y encontraremos probablemente el viento dominante en la Sierra de Madrid, de componente oeste. Decidir si abrigarse o no.

La pu(n)tilla. Tras saltar el arroyo de Valdemartín (UTM x:419488, y:4514475) giramos hacia la izquierda siguiendo el vallejo que nos ofrece el Manzanares. Hay que orientarse siempre al oeste y el gps nos marcará pronto la cota 2000. En 300m hay una quebradilla que debemos remontar, mejor por la otra orilla (izquierda según subimos) y coronamos a los 2050m entre praderas en las bases de la Bola del Mundo, la trasera de La Maliciosa y el comienzo del área del Ventisquero de la Condesa. Mi tiempo aquí, 3h07. El resto es poder coronar los 700m que resta por una pala tremenda, en Junio aún con neveros, hasta la Bola. El remate de los 2260m de las Guarramillas, la Bola, es la recompensa. El descenso, por donde se desee. Hay opciones como la Barranca, por el Collado del Piornal o por las Cabrillas. Yo opté por bajar por la misma subida. El final en Cerceda, que es lo de menos o lo de más, 5h57. Total aproximado 44.2km.