Otra vuelta de tuerca al aburrido mundo del corredor

Archivo de Julio 2007

Jugando al Tetris con la agenda

In Uncategorized on Julio 31, 2007 at 11:12 pm

La familia va dejando poros por los que se escapa el vapor del tiempo. El tiempo, a su vez, se vuelve a mirarte cuando se escapa en forma gaseosa, dando una última oportunidad para parchear la piel con tus actos. Cuando le haces frente, da la vuelta sobre sus talones; el tiempo es un birlón inexpugnable al que hay que entender, permitirle sus vaivenes y procurar tenerlo de tu lado.

Con el crecimiento de los hijos se va despejando el horizonte. Cada semestre notas energías nuevas que te llaman. Es la pareja, que te tira unos guiños simpáticos. Yo he tenido que dejar transcurrir cinco felicísimos años para poder, ahora, meterme de nuevo en la cosa del turismo de mayores. Salvo una expedición de cumpleaños a los 101km de Ronda, ahora empiezo a mirar por encima del hombro de las dificultades. El próximo 21 de Octubre descubriremos un sitio al que ya le eché el ojo hace año y medio. La subida a los Lagos de Covadonga es ahora punto de referencia para el Xtreme Marathon de Lagos de Covadonga. Había otras dos opciones, la Euskal Endurance (67km en Septiembre, demasiado cerca del comienzo del curso de los chavales) o la SaintÉlyon (69km nocturnos entre Saint Etiénne y Lyon en el puente de Diciembre, absurdo destino para una pareja que no ve ni como corres, ni como llegas). Vencieron los Lagos.

Serán 42km con salida y regreso a Cangas de Onís. Buen plan para la 37 de 37. Subir hasta los 1.200m largos de la Porra de Enol (cita de un evento pedestre rural cada mes de julio en las Fiestas del Pastor) y descender por caminos, sendas y collados verdes, ubérrimos, tremendos. 3850 metros de desnivel acumulado en un subir y bajar cantábrico. Qué mas da quien lo organice. Lo hará bien. Dónde dormiremos, el numero de avituallamientos que pongan o la espicha que organicen para que recuperemos las fuerzas a base de bollu preñau y demás. Lo importante es que de nuevo seré corredor-consumidor, o corredor-cliente. De los buenos, de los que se pasan al bando del paciente mientras la organización marca, contrata seguros, bebida, corta tráficos, se pega de puñetazos con las autoridades, con internet, con excel, con los 150 corredores ebrios de aventura.

Denigrante y objetivamente difamantes

In Uncategorized on Julio 31, 2007 at 8:30 am

Esta mañana salía con la sana intención de no despotricar, contar lo bien que lo pasamos Fernando, Paco el granaíno y servidora, trotando con 35ºC y encontrándonos con viejos conocidos por ese fabuloso parque que es el encinar de la Dehesa Boyal de S. Sebastián de los Reyes, enredando, picando a los desconocidos con cuatro tirones mal dados, en fin. He arrancado el portátil para desayunarme las noticias (mi aversión por los telediarios generalistas de las mañanas empieza a ser crítica) y me encuentro con barbaridades, estas sí, denigrando a los espectadores, a las víctimas de las guerras, a los seres humanos en general. Pero nadie va a retirarlas de las agencias de prensa, ¿a que no, señoría?.

Esta mañana nadie se acordaba de las familias de los secuestrados surcoreanos. Tampoco de los padres que intentamos sobrevivir equilibradamente al paranoico mundo en el que se detalla la matanza de fetos de una enferma que debería permanecer privadamente encerrada. Pero no, es portada desde la CNN, hasta elpais.com, elmundo.es, 20minutos.es, nadie. No se pueden contener y todos sacan a la pútrida luz pública periodística lo que sucedía en el municipio estadounidense de Ocean City. Sin duda prioridad uno. Dar a conocer hasta la más baja miseria de un enfermo, la muerte de un preso, para (quizá) avisarnos: nadie está a salvo en este mundo de mierda, con esta especie humana podrida; sabedlo, en cualquier lado acecha el mal. En cualquier lado está, y hurgaremos y lo encontraremos aunque se esconda y sea el más negro agujero de la moral, el caso más aislado de la degeneración. Esto no se secuestra de las portadas, ¿no, sr. Fiscal?, porque esto vende, viene de los grandes grupos empresariales de la comunicación que soportan los gobiernos que a ustedes, jueces de carrera, les designan.

Nos merecíamos una portada sensible, no una foto de la muerte y desgracia públicas. Cualquiera que haya prestado la mínima atención -crítica- a la imagen de Reuters(foto adjunta), de las websites citada, habrá pensado que ya está bien. No queremos que la intromisión en la vida de unos sea pública pero, mientras tanto, nos rebozamos la muerte pública de otros, el anuncio, el melodrama por fascículos de quien ha sido avisado y programado para morir. Qué doble moral.

Pero claro. Los derechos a la vida tranquila y al equilibrio mental de occidente están varios puntos por debajo de los derechos a la intimidad de una panda de nacidos para gobernar. A ellos sí se les protege. Se les cuida porque dicen que son los garantes últimos del Estado y, claro, la sátira los desprestigia. De ahí que la vigilancia fiscal de la moral judía y cristiana se acalambre y meta un puro a unos dibujantes por soslayar que son unos vagos y que follan como humanos. Y siguen ofreciendo a la prensa amarillista sus arrumacos, miraditas, su vida financiada, la alegría del que tiene la vida resuelta desde el momento de que nace, porque pertenece a un linaje con garantias jurídicas fabricadas por encima de la espalda de los súbditos. ¿Ayer nadie clamó contra el uso publicitario de la infantita?. Ah, qué cercanos son. Qué campechanos. Creo que me ha parecido ver al Príncipe esta mañana en una rotonda camino del trabajo en el polígono industrial de Barajas.

No me extraña que hasta a un emergente abogado español vea anormal, “teniendo en cuenta el contenido de la publicación y las circunstancias del “chiste” que pretendía la portada, así como de la crítica casi continua que de la actividad laboral de los Principies de Asturias se hace por el común de los ciudadano”, que se impute como delito la sátira a la familia real española.

Los maratones de una Europa en guerra.

In Uncategorized on Julio 30, 2007 at 6:59 am

Me envía un email mi compañero Andy Milroy, un periodista especializado en la historia de la carrera en ruta. Está elaborando un extraño trabajo estadístico junto con Alex Wilson sobre un periodo en el que Europa moría bombardeada, aniquilada, pero en la que la tradición atlética pervivía en una generación perdida. Me pide rerefencias sobre los maratones que se pudieron dar en España en aquellos años de hambre y (post)guerras. Le conozco de cuando fundamos la ARRS, la Asociación internacional de Estadísticos de Carreras en Ruta, y de vez en cuando me regalo la lectura de alguno de sus trabajos.

Tiene una recopilación histórica interesante sobre los korrikolari a lo largo de todo el siglo XX, ha elaborado un bonito par de artículos sobre la London to Brighton, una prueba de 80km que terminó muriendo (como otras tantas) por falta de apoyo cuando se venía celebrando desde 1908, en fin, Andy siempre cuenta con un hueco en mi agenda.

Esta vez, moviendo hilos y preguntando al estupendo grupo de estadísticos que se aglutinan en la AEEA (Asociación Española de Estadísticos del Atletismo), consigo entablar correspondencia con máquinas del periodismo histórico como Javier Etayo o Jose Maria García, y me facilitan los listados de los sub 3h15 de los campeonatos de Españan de Maratón de toda la década de los 40. Es impresionante ver como un país muerto de frio, calor o hambre, aterido por los bombardeos, los terratenientes que nunca se han ido, los curas, el estraperlo y el fascismo que sobornaba con pan a cambio de la vida y el orden (o sea, como ahora pero sin palacios de Marivent ni liga de campeones), aún guardaba entre sus resistentes tipos que corrían por ser campeones de una barbaridad tan grande como esa distancia que, cuarenta años después, sería desenterrada por el pueblo para lanzarse a una aventura loca, sudorosa y dicen que mítica.

Para ellos, Manuel Sánchez, José Blay, Tomás Ostariz, etc., un reconocido aplauso.

Interesantes cifras sobre el porno en la Red

In Uncategorized on Julio 27, 2007 at 11:58 am

He llegado a los blogs de elpais.com y en uno de ellos, Eva Roy se refería a un vídeo grabado para certificar las cifras de la pornetemania en Internet. Me quedo con dos. El 72% de los usuarios de porno en la red son tíos. Somos. Y el 75% de las descargas de páginas calentorras se realiza de 9 a 5. Las hay más desgarradoras, más sangrantes, indicadores del grandísimo negocio que supone el sexo (sex es la palabra más buscada en google). Pero bastan esas dos cifras.

Si fuera un periodista de garra y casta, me saldría: “¿A que os dedicais en el trabajo, chicos?”, o “¡Las manos, al teclado, chavalotes!”. ¿A qué dedicamos el tiempo los tios en la Red?. Yo creía que nos contábamos las aventurillas del correr, del pensar, de las mamarrachadas que en casa no quieren ni oir y, claro, como no hay bares específicos de runners, pues caen eneste saco roto que son los circuitos de la Red.

Pero como soy un observador infame pero frío analista, os dejo el enlace a susodicho vídeo.

video

De cómo un ultra masacró un gimnasio abarrotado

In 101 km de Ronda, burrada on Julio 26, 2007 at 3:07 pm

La amiga Sylvie me conmina (ella, que es como un comino) a que cuente una de gimnasios de la que hacía referencia en un correo. Y yo, que soy un caballero -dos besos le pego/con mucha fe (Café Quijano)- paso a contar de cómo un auténtico ultra, desenfrenado, sin control, de esos que te los cruzas y te cambias de lado del camino, entró, asustó y vació un gimnasio.

-CIENTOUNEROS ASESINOS (2004), ESP. Director: Spanjaard-

Mis criaturas celestiales habían cumplido dos años y medio y, hombre, la zurra que dió monsieur durante la crianza hizo que para mi cumpleaños me alistara a esa aventura simpática y solo apta para oficinistas que son los 101km de Ronda. Si, esos que organiza la Legión -tranquilos, hay lectores que no saben de qué va esto- por toooooda la serranía de Ronda, subiendo y bajand. También sí. A pie.

Hace la casualidad que se celebren en pleno fin de semana de mi aniversario como homo erectus sobre la faz de esta tierra a la que he venido a salvar. Ese año tocaban 34 mayos (o mayoses) y había que afinar un poco. Claro. Es una afirmación valiente. Afinar, cuando uno se dedica en cuerpo y alma a la familia, es de poco rigor para lo que uno está acostumbrado a leer. Así pues, saqué bono en Navidades de un gimnasio que cerraba a las 23h y que me pillaba ideal para salir una vez cenaba mi prole y se acostaba. Únicamente los fines de semana me permitía alguna alegría outdoors, fuera la sierra de Abantos bajo la lluvia o un combinado Mapoma+5km extra o así. La norma era ir a hacer triathlones o más bien, llamémolos, espanjarlones.

Entre la fauna drogadicta, machacas del Eroski de Alcobendas (dos), monitor de spinning extrmadamente afeminado, etc., no se conoce este variante del entrenamiento, a medio camino entre la jaula del hamster oligofrénico y los trabajos forzados. En mi descargo, a pesar de la burrez que pasaré a desgranar, decir que a mi santa se le ponían los ojos chiquirritines cuando llegaba tras esas sesiones. De repente me habían crecido espaldas. Oh si.

El espanjarlón, siempre con tilde, consiste en hacer un circuito, sin recuperación, de: 20min carrera en cinta + 20min maquina remo + 20min bici estática. Esa hora clavada era suficiente para despertar curiosidad pero, como quiera que los macarras no madrugan los Domingos, pasaba yo bastante desapercibido entre latinas de cacha rosa (por las mallas) o rubias madrileñas teñidas de teta gris (del color de las camisetas). Pero la gente desayuna, se mete un tiro de coca y va al Fitness First. Y, un domingo, mi suegra nos había invitado a comer -amén- con lo que tenía exactamente un porrón de horas. Como la distancia a salvar entre gimnasio y casa suegril es escasita, podía apurar.

Y apuré 3 espanjarlones.

Yo notaba que un monitor miraba mucho en la segunda vuelta. Tener un tipo sudando durante hora y media sobre las máquinas que van a usar los demás es, lo entiendo y comparto, asqueroso. Pero como cada rato cambiaba, sin parar ni de correr ni de remar ni de chorrear sudor, apenas le dejaba tiempo para reaccionar. Aún así, cuchicheó algo con otro mono-montaña. Total, viendo como estaba yo los programas de televisión de domingo, no me apercibí que vino a preguntar si me pasaba algo. ¿Qué habría pensado?. ¿Este imbécil se quiere suicidar en mi gimnasio?, ¡jamás!.

“No, estoy haciendo unos circuitos”, fue mi respuesta despreocupada.

Ya me temía que volverían, pero se habia hecho la hora de aperitivo y el panorama había cambiado bastante. Las mozas de mi alrededor efectivamente habían mutado en dos macarras musculados que miraban con interés, hasta que me preguntaron qué estaba entrenando. Yo, bajo aquellos 25 grados largos sin aire acondicionado, desde mi atalaya de asfalto-goma negro que marcaba 12km/h les dije eso de “una carrera de 100km que organiza la legión por la sierra”. Sus gestos se volvieron como pensativos, preocupados. No atiné a descifrar qué podía haber en sus cabezas en aquellos momentos porque me habría pegado una gran hostia en la cinta de correr del demonio.

Allí me dejaron. A las 13.30 paré, 3h07 minutos después, me incorporé del desriñonamiento propio de la última tanda de bici estática, y miré. Aquello se había quedado vacío. Me esperaba una fuente de macarrones con jamón. Creo que, según salía, alguien dijo algo.

El circo debe seguir regando su arena; con sangre

In Uncategorized on Julio 26, 2007 at 7:18 am

Sangre y más sangre. En estos momentos hay millones de iniciados y desconocedores, expertos y generadores de opinión, en los cielos y en las alcantarillas, todos hablando de ciclismo. Para bien o para mal, la atención de las agencias y prensa está con los escándalos del ciclismo profesional. Los medios venden y venden espacios publicitarios (la paranoia colectiva por el intersticial de elmundo.es) y los patrocinadores hacen mohínes a retirarse de un negocio manchado.

Pero claro, la vieja Europa futbolera desayuna sangre -transfusiones por litros. ¡¿Qué queréis?!. “¿Más sangre?”. Y los monos sedentarios, en vez de usar la bicicleta para vivir de manera saludable, para hacer ejercicio, para rodar en pandillas por esas carreteras asesinas, se agrupan en torno a ídolos absurdos a los que exigen exprimirse hasta la muerte; la Roma imperial hacía lo mismo con los gladiadores. El circo debe continuar.

Ayer fue un día difícil de digerir. El amigo Fernando Llamas se negaba a hacer el juego a lo que vende, lo que en su diario es hoy titular. Pero la realidad negaba los deseos. La retransmisión desgranaba las letanías que preceden al crucifijo:

117 km META Avisa la pagina web del ‘L’Equipe’ el inminente anuncio de un nuevo positivo, por testosterona, en la etapa del jueves pasado, la de los abanicos en Montpellier. Sólo falta saber la nueva víctima.

40 km META Un amable lector envía la lista de los únicos que pasaron el pasado jueves un control en la etapa. Pero, amigo Luis, el positivo que ha anunciado L’Equipe podría ser alguien a quien se lo hicieron por sorpresa en el hotel. Compartimos con todos su envío: “Rumores o no, de la lista de los posibles positivos de la etapa 11 solo puede ser uno de los que paso control ese dia: Hunter (ganador) Rasmussen (RAB)(lider) Kim Kirchen (TMO) Patxi Vila (LAM) Christian Moreni (COF) Lilian Jégou (FDJ) Erik Zabel (MRM) y Maxim Iglinskiy (AST)”

Al final de esa lista hubo dos bajas. Cuando leí la lista de analizados (que es pública, como la de los amonestados a las bodas o como eran los ejecutados por los Santo Oficio) eran las dos de la tarde. A las seis ya había caído un gregario que nunca ganará una gran prueba, apenas una etapa. A las diez de la noche los resúmenes de algunas cadenas anunciaban la bomba.

Las tertulias de los jueves por la noche ya tenían el guión solucionado. Las radios y redacciones tenían asunto una vez más. Es triste ver un periodista presentando unos informativos de una cadena generalista donde no se menciona nada más que fútbol (donde el dóping está bien escondido, son vuestros ídolos paganos), abriendo bloque con el tour, del que no habían hablado en toda la temporada. Los espectadores y oyentes ya podían abrir las fauces, despotricar contra unos deportistas de élite que, facultades innatas aparte, tienen la desgracia de pertenecer a un deporte en el que se premia el sufrimiento agónico. A más ataques respondidos y más caras desencajadas (Sergio, ¿recuerdas lo que decías de tu visita al tour?), más puntos. El clímax sería la muerte. Muerte deportiva, rendición o …¿descalificación?. Esperad, ah, es que no han respetado las reglas. ¿Qué reglas? Las normas que rigen este deporte son algo tan obscuro como cruel.

Reglas hay. Escritas y no escritas. Las determinadas por la UCI, la AMA o la Societé Tour de France son ambiguas, pero explicables. Esto vale, esto no. Las reglas acordadas tácitamente pero no desplegadas en papel, ay, esas sólo las saben los que contratan y medican y aconsejan a ese grupo de portentos físicos, escogido de categorías inferiores y, quizá, avisados: puedes pasar al mundo profesional; si quieres ser un percherón, tengo una lista de media docena por delante. Si quieres subir como hace ése, toma este número de teléfono.

Y la prensa. Ah, la prensa, que educa, domestica y enseña al viejo europeo futbolero y gritón a entender esos deportes que ve una vez al año (o 23, como la renacida fórmula uno). Esa prensa deportiva que es capaz de unir y enfrentar, poner a un deportista muñeco en el pimpampun o en los altares. Esa prensa que no cubre eventos de promoción sino de destrucción. Que no colabora con la enseñanza deportiva sino que alienta la visión ciega y parcial de las cosas. ¿Nadie dice nada cuando Marca titula -07/07/07- “el amigo de Alonso se la pega” para celebrar la revancha de un accidente de Hamilton, que podía haber sufrido graves consecuencias?, ¿pero sí clama cuando The Sun dice que Sergio García “no tiene cojones” para ganar el British Open de golf?

Los gladiadores siguen ahí, mientras, llenos de tensión, entrenando hasta orinar sangre, pateando hasta que las manos comienzan a temblar, perdiendo pelo por el estrés competitivo, cojeando por inyecciones de frascos oscuros que dejan secuelas. Y la Europa decrépita sigue engordando, su colesterol mata cada día más y su alimentación y hábitos son cada vez más deleznables.

pd. Fernando, si me lees, la próxima vez omite la fuente, coño. La fama es la antesala de la tortura.

A San Pedro pedimos, por ser nuestro patrón

In Uncategorized on Julio 24, 2007 at 3:13 pm

Anda Sergio cabreado porque homenajean a un becerro que suelta a su ternasco a correr delante de los mansos. Que le homenajean en las Ventas, rodeado de los diez mil cabestros de san Alberto, que le dan una placa como reconocimiento a los cojones taurinos. Tendría que conocer a uno que conozco yo, que es monosabio, ultrasur, encierrista y con novia folmal.

Ah, todo esto venía -ya- porque el otro día andaba yo canturreando mientras corría por la zona de Cerceda, y al girar dirección Colmenar Viejo ví el Cerro de San Pedro, ahí cañero y gallardo. Y me acordé de la tonadilla que Alix entona en cada subida. Es un ritual similar a los sanfermines, pero con tipos flacos, que bombean más litros por minutos, y donde no hay toros sino 430 metros de desnivel desde la valla hasta la cumbre, que normalmente se cubren en un rato pero algunos bestias los corren en 12 minutos o menos. Las buenas lenguas hablan de una equivalencia a un 4000 a toda leche. Yo he intentado dos o tres veces hacer ese cuatromil pero lo más decente que me salía era arrastrarme, escupir saliva enrojecida o calambres a 40m de la cumbre.

Y es que, por delante, siempre se monta(ba) un grupito con galgos como Antonio Alix, Jaime M. de Luarca, Alvaro Velázquez, triatletas de nivel contrastado, algún despistado como Bulderban, diezmileros como Pablo Vega, o estrellas invitadas (o he corrido de lejos con Chema Martínez y Luismi Martin Berlanas).

Antes de que se me olvide, cierro blog con la canción. A San Pedro pedimos, por ser nuestro patrón, nos guie en este cerro, y el último… maricón.
Alix puro. Copyright.

Una droga para otra droga y, todo, para esto

In Uncategorized on Julio 24, 2007 at 6:40 am

Para sostenerme de pié con fuerzas y salir a las 5.40 de la comodidad de mi casa, calzarme unas asics y arrancar a trotar, sólo encuentro fuerzas en la poderosa cafeína. Menudo tiro te da en la cabeza, tú.

Cafelito, pausa a ver si.. pero nada, ni los intestinos se han despertado. Y, todo, ¿ves?, para salir a ver que se sigue hablando de Massa y Alonso, de si unos socios hacen uso de las instalaciones deportivas pero luego compiten con otra entidad, de lo limpia, reluciente y obediente que va esta mañana Linda y terminar cayendo hacia la antigua vaguada en la que se apedreaban desde ambos lados los aldeanos de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes en los años 50. El ritmo cotidiano de las caras dormidas, las conversaciones cíclicas y las columnas con quintas versiones de debates absurdos, como la de hoy en la contraportada de Montserrat Domínguez en ADN de papel, en la sumisión de la masa a una madrugada más en la que no se opina, sólo se dice. No se critica, sólo se chismorrea. No se pide libertad para el pueblo, sólo se toma partido por dos opciones de centro y se exigen 25 laborables para poder joder mil quinientos euros en un apartamento en Oliva.

Avila-Villalba, de noche (36/37)

In Uncategorized on Julio 23, 2007 at 8:46 am

Poco a poco empiezan a asomar la cabecita algunos interesados. Guille pide fecha en secreto, El Lobo podría la segunda quincena, Hermosilla (que también tiene blog) o el Gurrus, Juan Carlos, un abulense que ambién pide información y Cocoloco dice que si vamos de caminata abuelil….

Dejado claro que se hará, porque se hará -como diría el MagoPepo más o menos, “no hemos venido a hablar de si o no, sino de cómo”- ahora le ponemos la fecha. A algunos les viene bien el viernes 10 de Agosto. A mi también me cuadra. Ese viernes tomaremos el último tren disponible hacia la ciudad amurallada, y desde ahí partiremos, de su estación a 1130m y pasando a rendir honores a su muralla, por la bajada a la iglesia de Santo Tomás. De ahí, siempre al Este. Tornadizos, La Cañada, Navalperal de Pinares, Las Navas del Marqués, subida hacia Peguerinos, donde nos debería amanecer tras unos 51km, y luego bajar al Monasterio del Escorial (opción tren para lesionados o flojos de presencia) y tomar la vieja cañada hacia Collado Villalba. Total aproximado 72km.

Ya sabes. Si estás interesado deja aquí tu señal. Autosuficiencia, grandes posibilidades para correr a pesar de la noche y la distancia (ojo, no se hará todo marchando), digamos que nos montamos un simulacro de 100km en 24 horas, más corto, más nocturno y más fresco.

¿Cuánto estimo que tardaremos?. No creo equivocarme mucho si la cosa va así:
-Avila- Tornadizos (9.3km) 1h15′
-Tornadizos-La Cañada (14.4km) 2h
-La Cañada-Navalperal (8.6km) 1h
-Navalperal-Navas del Marqués (6.7km) 0.45′
-Navas del Marqués-El Escorial Monasterio (20km) 2h45′
-El Escorial Monasterio-Villalba Estacion (13.7km) 2h

Total 9h45′.

Los siete pecados capitales y mi mujer

In Uncategorized on Julio 22, 2007 at 5:10 pm

Pon… esto sabe como a colonia. Qué asco. Em… al contarle a mi mujer mis inquietudes literarias, ella, a la vez que me apoya me hace tener nuevos retos…

Mi fumada mujer está en plena inspiración. Ayer nos jugábamos, para palmar, una cena sacada del libro de recetas de Arzak, a ver si era capaz (yo) de escribir algo diferente a las miles de formas que han sacado al mercado los libros de corredores.

No te vas a comer un rosco. Lo que vende es el sexo, la violencia

Ahora me lo recuerda en pleno éxtasis de consumo de costo molareño. Presierra y mandanga. Dice aún –que no calla la jodía- que los cuentos cortos son más contundentes. Una trama, un asesinato, problemas políticos financieros de empresas oscuras. Después del cuento corto se lanzó, aún sin emporrar pero ya picada entrándole a los postres en la Nebraska de Gran Vía, al lado del Lefties, a enumerar los brillantes chistes que se pueden sacar con los pecados capitales. Resumiendo, se me juega una cena a que no soy capaz de contar 7 chistes sobre corredores, combinando los pecados capitales con el mundo del corredor.

Teresa, estás a punto de perder la cena. Temblad.

IRA.

Va el corredor Juan Antonio Rodriguez Jiménez, que era un iracundo (y un jodío envidioso) y le dice a otro, uno flaco de Leganés con mallas amarillas y que no colaboraba tirando del grupo: “Tú, ¿qué pasa?, ¿tengo que hacer yo todo?”.

Y le metió una hostia.

Emergencia: vuelven los guardianes de la corona

In Uncategorized on Julio 22, 2007 at 8:57 am

El secuestro de la edición semanal de El Jueves por orden del Fiscal General del Estado es el asunto del momento. Antes que cierren este blog por similares causas, afirmo:

El auto afirma que denigra ver a los caricaturizados príncipes follando. Postura inmoral e infame (el sexo es tan malo, tan privado y tan aberrante). Es tal la esquizofrenia que por todos lados (no soy original, me apunto a la corriente) se afirma sobre la vida privada de las personas, se injuria sobre los follamientos e hijos de unos con otros, se consiguen audiencias televisivas millonarias metiendo cámaras en las camas pero, por otro lado, sacar en caricatura dos monigotes haciendo el perrito, pues no. Eso no.

Sigue siendo vigente el 491 del código penal. Es de traca. Reformas sobre si la violencia de género, las penas de presos terroristas en huelgas de hambre, pero no se reforma algo tan grave como que la familia real borbónica tenga un paraguas nuclear que le permite mirar por encima del hombro a la sociedad que le da de comer. Lo más grave, que todo huele a que lo que ofenda al topo que haya ordenado, telefonazo desde la Zarzuela a la Fiscalía General, ha sido el calado del texto. Efectivamente. Un príncipe le dice a su esposa:

“¿Te das cuenta si te quedas preñada?…. Esto va a ser lo más parecido a trabajar que he hecho en mi vida”.

La casa real declara que no está al corriente de esto. Ya, claro. ¿No hay un artículo en el código penal contra el insulto general al pueblo español? Se están riendo de nosotros. Me confieso hasta los cojones de la Monarquía española. Esto es una manifestación personal, una reflexión personal y me siento respaldado por media población española que, sin duda, firmarán apoyando mi salida a la Red en caso de cierre de este blog.

La próxima ya tiene diseño. El que se anime…

In Uncategorized on Julio 19, 2007 at 11:57 am

A ver. Sin austarse. En Agosto quiero hacer una salidita nocturna mañanera simpática y con consonancias de retiro espiritual (y que lo mismo os hace tilín a los que habéis corrido u os habéis quedado sin correr los Castillos de Avila, tipo Carlos Velayos).

Está decidido que cuando me respondan las piernas al peso de las lorzas y culociclista, tomaré un tren hasta Avila (el TRD que deja sobre las 11 de la noche, pojemplo). Desde allí, y tras pasar a rendir homenaje a las murallas, tomar la carreterilla … bueno, os ahorraré detalles: quiero hacer el tramo Avila-La Cañada-Las Navas del Marqués-Sierra-Escorial-Villalba. En Villalba me trenizaré de nuevo hasta la civilización. La idea es pillar un viernes noche o un sabado noche de Agosto, ya digo.

Elementos imprescindibles: mochila, luz y ganas. Autosuficiencia alimentaria que de noche solo abren las gasolineras.
Distancia estimada: no está estimada. Sé que saldrán más de 60km y menos de 80km. Dependerá de la habilidad y de que no aparezca el típico metepatas que hace rodear montes de madrugada y luego el acumulado se va (o sea, de mi propia finura).
Tiempo: sabiendo que durante la noche habrá unas 7 horas iniciales de bastante caminar, en las que como mucho nos quitaríamos unos 45km, la cosa se podrá ir hasta las 10 horas.

No sé ni por qué hablo en plural. Ya se sabe, el que quiera pasar una noche de risas… razón aquí. Tenemos unas dos o tres semanas para ir poniendonos a tono. Yo tengo un largo trecho por recorrer pero se intentará ir dignamente y no ser una rémora. Si saliese algun(a) aventurero/a foráneo, se le intentaría alojar por casa.

Guante lanzado.

Marathon des Sables

In MdS, ultrafondo on Julio 19, 2007 at 6:44 am

Os lo veíais venir, ¿eh?. Estas salidas radicales en verano, lo de las mallas largas, las temperaturas extremas, el aumento consciente de peso corporal para simular la carga de una mochila durante días. ¡Mentes sucias!, ¿estos son los amigos que tiene uno, so cabrones? Pues no, ¡jamás!. Todo parece encajar pero esta vez sería ir demasiado lejos. Os contaré.

En 1999 pasé meses separado, exiliado, de mi entonces y ya por pocos meses novia (la Tere, la santa). Por aquellos entonces y conociendo de mis aficiones, ya que nos conocíamos desde los últimos 80, pensó en darme una sorpresa. Una Sorpresa, sorpresa, nombre del programa que desde 1996 triunfaba en Antena 3 TV. La pobre creía que me haría iusión, la palometa o japuta, que se presentara en mi apartamento holandés Rody Aragón con una Sorpresa. Imaginaos, el berenjenal al que tenía pensado someter al programa que por entonces se emitía en prime time y con un éxito total, a Rody y a servidor, de echte Spanjaard de felpa, peludito como es.

Pensó en proponer al programa que me regalaran una ilusionante inscripción al maratón de las arenas. Su cándido y enamorado regalo que hubiera podido costarme la vida. O mínimo las uñas. Cuando me enteré de su frustrada -por los pelos- idea, le avisé.

Amor, me puedes mandar a correr por montañas, por la estepa de siberia, por la de Soria, durante semanas, con o sin mochila, solo o acompañado, pero no me hagas correr por el desierto porque te vas a quedar sin tu Luisito.

Sabed que me tenéis vivo de milagro. No es un gran consuelo ni una gran pérdida porque personajes así hay a patadas por la red. Pero cuando ahora afronto días o ratos de calor y me pongo a rebobinar, siempre me acuerdo; anda que, si a la moza y al programa se les ocurre aceptar el sorpresón…

Me la jugó la tia puta (la lavadora)

In Uncategorized on Julio 18, 2007 at 9:33 am


Me la jugó. Pasé corriendo por la cocina ayer por la mañana y metiendo, metiendo (trapos en la bolsa de deporte, aunque meter en la cocina es una de esas maravillas del libertinaje) pues que me dí cuenta que mis dos pantalones cortos estaban para lavar. Es más. Estaban dando vueltas centrífugamente, enredados entre unas sábanas, camisetas y ropa de Rodríguez Pérez.

Los horarios de día y yo tuvimos una seria discusión. Además había que ir a recoger al crío a la sierra… ojo, estoy contando todo esto porque luego, si no, la cosa del dramatismo se queda muy desfasada y floja. Total, lugar, milla reseca. Hora del día, 16.49pm. Vestimenta, camiseta de algodón de la edición de 1999 de los Zestig van Texel (insisto en recomendarla para unas vacaciones de semana santa), color verde oscuro, y mallas largas Joma. Temperatura ambiente, 33º.

No vuelvo a hacerlo. A los 4 minutos me habia soltado las cremalleras de los tobillos. A los 6, la camiseta me ahogaba. Los muslos me ardían. Dejé de mirar al reloj y me puse serio. Vamos a ver, temperaturas extremas las pasa todo el mundo y no va contándolo en blogs.

-Por que no tienen un blog. Pero lo contarían -dice el diablillo que se posa sobre mi hombro derecho

Dos vueltas a la milla reseca y me escapo de ese lateral abrasador de la M-11. Tiro por las calles urbanizadas pero cortadas de la nueva zona de Barajas pueblo y llego hasta el metro. Miro el reloj y solo llevo 25 minutos. Será posible, qué horror. Qué calorina. Qué safocos, como dice mi tia la de Castejón de Monegros. Y giro por la antigua carreterilla del Cementerio Nuevo. Sol de cara. Los muslos me arden, pero más. La lengua ya no siente humedad alguna. Anda que si me da un jamacuco con la tira de kilómetros que habré hecho…

El regreso hasta una rotonda de las vias de servicio de la T-4 me deja encarando unos pastos secos y unas granjas y un par de talleres a todas luces en vías de extinción; y un sendero malo pero que me devuelve a las calles urbanizadas y van 32 minutos. Decido parar en cuanto llego a la calle de la que salí. Haré andando los últimos 200m no sea que tenga que dar un telefonazo de emergencia. Los muslos ya no me arden, ahora tengo escalofríos. Evalúo los síntomas, no tengo dolor de cabeza ni tirito así que estoy en su punto. Spanjaard à la madriléne. Nunca más. Ya tengo los nike y los kalenji secos y listos.

Confesión (fragmento)

In 5.55 on Julio 17, 2007 at 7:19 am

Regalo otro fragmento de lo que salga en un futuro bajo el título provisional 5.55

- §5 –

Todas estas notas estaban dispuestas como un estupendo comienzo para un personaje que se iba a llamar Teo y que iba a llenar decenas de críticas páginas de una vida de cuarentón que decide moverse. Puestos, someterle a la burla. La conciencia machacona y cruel.

Es un ejercicio de desahogo y de contacto que me propuse hace semanas. Vivir los otoños de Amsterdam en este apartamento de supuestos glamour y bohemia requiere un sumidero donde vomitar la desilusión; un arrojadero y una balsa de goma en la que no se pierdan los recuerdos de un Madrid que sabía a tostada con aceite cuando me fuí. Sabor de cafetería de aeropuerto. Olor a proyecto nuevo. “Eres un ganador; un privilegiado”, decían los que se quedaban con envidia y con la seguridad del barrio. “Chico, unos se lanzan y otros se quedan, te esperaré desnuda”, apuntaba una amiga totalmente borracha en la fiesta de la noche anterior.

Postjesweg 19 sería mi reclusión, aterrizaje en una ciudad marcada con faroles rojos, putas para turistas, calles desiertas tras la caida de las luces y bicicletas que llevan la carne al matadero cada mañana, llueva o nieve, con viento o sin él pero con más lluvia. Cincuenta metros de subalquiler en un mercado incompleto, irregular, veinte escalones de vértigo por encima de un rellano con olor a arroz al curry (Jerryl’s, take away indio) y a la moqueta arrancada por las esquinas que había visto subir y bajar durante décadas a Carla y Alfons, a la madre de Carla y a los amantes de Carla que burlaban a Alfons.
Alfons ha muerto hace poco. No le oí quejarse ni gritar en su nasal y honda voz. Carla no le dijo mucho, no le dió tiempo. Alfons cayó desde una altura fatal.

Cuando me establecí en el trabajo de la élite intelectual y de esos mundos paralelos y subterráneos que forman los angloparlantes en las universidades, consultorías, despachos de abogados, homosexuales al servicio de líneas, colgados con mochila y una dirección escrita en un papel y teletrabajadores de mil orígenes, me establecí pero sentía una necesidad. Un ahogo en el pecho. Bastaron cuarenta y ocho horas para sentirlo. De hecho ya había buscado en la Red durante las pausas de las presentaciones, la gran mentira iniciática del siglo XXI -welcome to our project, you will soon learn from the Dutch hospitality-

Había cazado un club de corredores. Porque yo también corro. Correr, casi, discurre sobre mí desde hace años, décadas. Me rodea. Me vapulea los tejidos, las articulaciones, me confieso drogado por la esperanza de salir a dar un paso sobre otro. Como el Teo que intenté un día poner en papel y que ahora ha sucumbido a una caja con restos de vlaai, de tarta plana de bizcocho y mermelada o manzana o fresa. El Teo que agoniza aplastado por cartón, migas, y mil papeles más. Ahora se ha quedado sin respiración litetaria, agoniza, le dejo recorrer la ciudad y sus parques y su Casa de Campo.

Si intenté construir a Teo como un cuarentón que amanecía al mundo de las zapatillas era por comprender cómo era eso de empezar. Si había emoción, si era pánico por lo desconocido.
Yo lo había olvidado totalmente.
Veinte años después de probar el ansiolítico que movió a millones de personas en los 70, había olvidado el cómo y el qué propios.

Nuevos vicios para caras viejas

In Uncategorized on Julio 14, 2007 at 6:34 am

Hoy ha sido, y aquí me tienes con tiempo de sobra para poner orden en el blog, el primero de los entrenamientos ‘buena vista social club’ de la madrugada. Menos traumático que pensaba aunque ahora acompañan las temperaturas y la luz. Carlos, Antonio y Salva, caras de siempre para lo de siempre, correr y hablar. Dos perros de companía -benditos ellos, que han de ser paseados y aceptan dejarse acompañar a cagar a cambio de una paliza kilométrica- y gente que a las 6am ya está dándole. Además, curioso, dos chicas, solas, por el parque de Valdeconejero.

Lo interesante, además de comprobar cuánto se tarda en llegar al punto de encuentro, con el cuerpo dormido (sin coma es una cosa parecida pero quiero decir otra), y ver cómo amanece, recoger la prensa gratuita en esa inercia de viejos lectores, para llegar a una casa que huele a duchas matinales, a café recientito.

Cuarenta minutos escasos, más los 12 o 13 de trote despertador. Trote, ducha, cagada y báscula. Comienza una nueva época. Nueve años después, vuelvo a tener pandilla de entrenamientos. Tocaba.

pd. añado foto y tostadita. Llevo dos días que no me lo quito de la cabeza

Lenny Kravitz
Where Are We Runnin’

Fast lane
High speed
On the grind
24/7

No time
Always runnin’ here and there
Chasin’ the money

So much jibber jabber’s
Cloggin’ up our soul

Where are we runnin’
We need some time to clear our heads
Where are we runnin’
Keep on working ‘til we’re dead
Where are we runnin’
Oo wee oo wee oo
Where are we runnin’ now

In style
Profile
Got to buy
The new Cavalli

Keep the skin tight
And the booty in the air
Don’t stop the party

The road is paved but narrow
I hope we all get home

Where are we runnin’?
We need some time to clear our heads
Where are we runnin’?
Keep on working ‘til we’re dead
Where are we runnin’?
Oo wee oo wee oo
Where are we runnin’ now

Where you runnin’ girl
I see you up there
Oh you up on that stage
You up there
I saw you

Where are we running
We need some time to clear our heads
Where are we runnin’
Keep on working ‘til we’re dead
Where are we runnin’
Oo wee oo wee oo
Where are we runnin’ now
Yeah yeah

Pues nada…

In Uncategorized on Julio 13, 2007 at 7:40 am

Eso. ¿Y vosotros?.

Hello world!

In Uncategorized on Julio 12, 2007 at 9:34 am

Welcome to WordPress.com. This is your first post. Edit or delete it and start blogging!

Es justo aquí

In Uncategorized on Julio 12, 2007 at 6:10 am

Justo ahí es donde se sitúan los ligamentos que se descolocan dolorosamente al torcerte un tobillo. Con la panda en Peñalara el viernes, creía yo recuperado, y con Bulderban en la Pedriza el martes. Mi habitual parsimonia bajando (miedo, torpeza, miopía, mujeres dejad de suspirar por mi) me obliga a tomarme un par de semanas libres de sierra, creo.

El esguince es la lesión de los ligamentos de una articulación, del tobillo en este caso, por solicitación más allá de sus límites de elasticidad, debido a un movimiento forzado de la articulación. Para vuestra utilidad, he aquí un buen enlace sobre el tema (fisiología, producción). Mis torceduras/esguinces vienen desde la época en que entrenaba 400m vallas, allá por 1987 y siguientes. Las consecuencias de unos tobillos algo tocados las he ido pagando principalmente en la sierra, pero alguna vez en el siempre peligroso baloncesto. Al loro siempre.

(a lo tonto me está saliendo el arranque de un libro)

In 5.55 on Julio 11, 2007 at 11:26 am

Recuerdo como si estuviera pasando ahora mismo. Sábado por la mañana. Un soltero se levanta sin más aspiraciones que contemplar la calle casi desierta de gente, me refiero, de buscadores de los restos de la noche, de gangas modernas como suele pasar en Lavapiés, de los últimos besos que se da la gente que viene de copas. Mi calle no es ni una calle en sí misma. La añeja ventana de aluminio de mi apartamento da a una calleja que aquella mañana poco tenía que decir al planeta. Quienes vivimos en la periferia de las masas sabemos que la calle de uno apenas dirá un buenos días entre dientes mientras unos pasean al perro, el viejo guarda forestal coloca el transistor arrimado al lector del gas y elige cuidadosamente los primeros rayos del sol madrileño, entre bloques blancos y rojos sin filiación ni alma –se la llevó el tiempo al sedimentar el cemento aluminoso. Mi calle daba tan poco de sí que me tiré a lo fácil: esa meditación soberana frente a la cafetera de seis aristas que te lleva a echar más o menos café y una porción autómata de azúcar. Arrancaría el portátil para sortear los programas de televisión de media mañana, supongo que con la idea de leer la prensa digital y los cuatro blogs (ruines, malditos) de los compañeros, tres de ellos aficionados impasibles de la farra, uno corredor. Ese, el que me lió aquella mañana sabatina.

El correo mostraba en negrita el mote de Fernando. Sus posibilidades tecnológicas, que ya me tenían un poco hasta los cojones, le llevaban a atacar las direcciones de correo de uno con la penúltima foto que nos habíamos hecho en el tugurio de turno, probablemente perdiendo oportunidades de ligar –y borrachos perdidos, como norma que se repetía con estoicidad. Pero esta vez la apertura del correo del manta de él me hundiría en la miseria del ser humano. Normalmente me hundía en una sensación de haber estado perdiendo el tiempo, de malgastar la treintena y encarar la década de las calvas, las barrigas descontroladas, sin más perspectivas que la de empalmar un Lunes con un Viernes y descubrir algo a lo que nos íbamos acostumbrando. Éramos un cuarteto, casi siempre cuarteto para disimular las taras de cada uno. Regresábamos tan cuarteto como habíamos salido, pero más mojados y menos adultos. Pero no creo que nos haya afectado demasiado a lo largo de millones de años y de cubatas, y aquí hablo como representante espontáneo de la raza humana.

Ya digo que esta vez Fernando me llevaría a las catacumbas del ser vivo. Lo que en su comienzo se ponía casi obsceno, me tiraría contra un revuelto fangoso de consecuencias desconocidas.

Oye, Teo, nosotros salimos los domingos desde el poli a correr por la casa campo. Deberías ponerte a tono y dejar de pensar en esos morrones que te das contra las tías, venga pedaso winner, te llamo

Me llamó. Un Sábado 18 de Marzo de 2006 (no es broma, se me ha quedado grabado).

-¡Tio!- me grita.
-Hombre, qué pasa Fernando. Qué me cuentas por email que tu me quieres liar.
-He pensado que mañana, como hará un día de cagarse de bueno, que si te vienes a correr con nosotros…


Y hasta ahí llegan mis recuerdos fotográficos. En ese momento perdí algo. Normalmente habría reaccionado con una despreocupada evasiva. Dado mi carácter flexible y un punto sinvergüenza, le habría contestado con unas risotadas via móvil, hebría pedido inmediatamente duelo a espada y lugar y me habría ofrecido para llevar una nevera con unas cervezas frías, medio queso el Ventero fresquito y tostaditas con miel y preguntado si el pack incluía restregón con las prostitutas de la cácampo. Ahora me veo haciendolo todo tan fácil que me entran unas dudas terroríficas sobre si aquella propuesta no despertaría dentro de mí una debilidad mala, insana y chunga de las de verdad. Venga, Teodoro de los mismísimos, donde tienes esos chistes guardados había como para veinte Fernandos. Cuarenta años como cuarenta barriles de San Miguel habían dado solidez a cualquier parida telefónica, igual que las habías brindado a las cuatro incautas que hicieron oidos sordos a las tonterías previas e insistieron en conocerte mejor. Pero esta vez no era tan sólido. Las cuatro tontas se lo siguieron haciendo (las tontas) y miraron para otro lado demostrando un grado de inteligencia sublime, viendo que con el tal Teo, el de la camiseta de Kukuxumuxu evidentemente estrecha y las entradas en la frente, era el patoso que aparentaba. Mi bloqueo, en cambio, se quedó fijado como el dolor en la rodilla que se instala y no tiene pensado desalojar hasta que no las diñas.

-Teo, ¿sigues ahí?
-¿Dónde coño voy a ir yo a correr, y menos contigo?

La debilidad había hecho tal mella en mí que minutos después me veía hundido, sintiéndome un despojo, tecleando cosas sin sentido en el ordenador. El paso lógico de un derrotado por los mesías de la vida sana y la libertad del pajarillo, por el desgracias de mi amigo Fernando y sus cócteles de cachondeo, carreras populares e infidelidad (es un vicioso, un putero y un proyecto de divorciado), debía haber ido urgentemente a las decenas de páginas, que las hay, que ofrecen documentación sobre cómo empezar, qué hacer, qué no comprarte… Pero sólo me salió ir a la wikipedia y teclear “cataclismo”. Según esta enciclopedia de emergencia, un cataclismo es la transformación o destrucción masiva de gran parte del planeta a causa de fenómenos naturales. Es citada comúnmente en textos religiosos y hace referencia a la destrucción masiva que se llevará a cabo al final de los tiempos. Dice que, en el futuro, se espera poder determinar cuando ocurrirán este tipo de cataclismos que cambiaran la vida de las personas. Qué gran ironía.

5.55

In 5.55 on Julio 10, 2007 at 8:40 am


On a mobile phone? Check out m.twitter.com! Skip to navigation; Skip to sidebar. 3.31am. finally going to bed. 09:55 PM March 17, 2007 from im …

He perdido las ganas de prepararme otro café. El primero me ha dañado seriamente la cabeza, está pidiendo salir por la nuez y recorre frío el hueco del ascensor de mi cuerpo. Leí el otro día que muchos deportistas de elite (¿o se dice élite?) lo toman para que el subidón les ayude a quemar las primeras grasas o para que la cafeína les estimula o… es raro este mundo nuevo para mí. Antes yo ni corría ni falta que hacia que me drogara por las mañanas. Esto ha sido todo un error. En qué hora he venido a la terraza a darme porrazos a oscuras, a calzarme este invento del progreso para sufridores del sobrepeso, si yo a estas horas no soy persona.

Teo, ¿vas a llegar para preparar el desayuno?”

Es la voz de la responsabilidad. Se me clava entre los oidos desde el día en que tomé la determinación de abandonar mi marginalidad. No podía ser que aún en mis mejores años presentara yo una forma física tan deplorable. La televisión martilleaba y la apagué. Las revistas del kiosko de las hermanas tontas no hacían más que ofrecerme tallas lisas, ropas mínimas y sonrisas níveas, dejé de mirarlas aunque eran lo primero con que me topaba al ir a por el coche. Ay, el coche. Un jueves de madrugada decidí que no se podía venir tan sofocado por muchas copas que me hubiera tomado. Apenas son 14 escalones del aparcamiento, cruzar dos esquinazos y subir los 4 peldaños del rellano hasta el ascensor. Me veía escribiendo mi testimonio en foros de internet, llamando a consultorios de adelgazamiento con voz fingida. En Mayo caían mis primeros cuarenta años y no tenía todas conmigo de poder cumplir otros tantos. Pero, ¿el coche?. Cómo iba a moverme por aquí sin él. No, no.

exhausted after day 1 of sxsw music. now sorting through photos 08:22 PM March 15, 2007 from im

Internet es una herramienta maravillosa pero cuando se pone tonta no hay manera con ella. Me cago en tu puta estampa. He tecleado dos veces una dirección que me han pasado, un blog de un compañero de mi hermana Daniela, que a su vez lo tiene enlazado en el suyo propio, pero en la primera se me ha desconectado la red. Ahora se me ha olvidado si su dirección lleva delante las tres www, y no logro más que enlazar a chorradas. Si tuviera un gramo más de decisión me lanzaría temerariamente a la calle, sin más. Pero he olvidado la dirección e intento, cosas de novatos y de solteros desorganizados, ahorrarme un paso intermedio y asaltar sin preguntar a su dirección. También es cosa de tíos. Lo intentaré una vez más antes de entrar en el blog de Daniela. Al final se me harán las 6 y perderé la mañana y el cuajo y, todo el mimo con que preparé la ropa y el calzado, terminará en las 15.4 pulgadas del portátil.

“¿O es eso lo que quieres?. ¿No tienes valor para salir al frío y la oscuridad y ser autónomo por una vez?”

No. Sé regresar borracho con el piloto automático por la vía de servicio de la carretera de Fuencarral. Sé entrar en el sistema, tecleando sin temor a equivocarme hasta 5 contraseñas de mis compañeros de trabajo. Pero confieso que no sé si podré responder a las tres primeras preguntas de mi subconsciente. Es demasiado pronto. ¿Quién me manda echar este órdago a mis posibilidades físicas y empezar con esta tortura mathausiana?. Las mallas y las zapatillas me pegan como a un cristo dos pistolas. Seguro que hay algún tratamiento metabólico o algun dvd con clases de baile en casa… ¿Qué necesidad la de salir a correr?

Son las 5.55am. Mis primeros 8km en la oscuridad. Me cago en los blogs y en mi falta de carácter.

IRRECUPERABLES, de nuevo en acción

In Uncategorized on Julio 9, 2007 at 7:46 am

Tengo la suerte de anunciaros que la edición número 4 de IRRECUPERABLES está ya en la red. Esta revista gratuita, libre y absolutamente anormal cuenta con otro ramillete de buenas contribuciones. Eduardo Beamonte, nos ha regalado una propuesta de clasificación de las carreras del circuito de carreras populares de la Diputación de Valencia. Tener un economista evaluando carreras es muy interesante y ahí queda.

John Manners es un periodista que ha escrito mucho sobre los corredores africanos. Su prólogo ‘Why Kenya?’ apareció en un libro superventas y el mismo nos permite reproducirlo en IRREC. Por otro lado tuvimos la oportunidad de escribir un artículo sobre un grupo de mamis novatas que se lanzaban a esto del correr al hilo de la Carrera de la Mujer de Madrid.

El alma mater de Andarines.com, Luis García, nos cedía los derechos para que tuviérais su manual ‘Orientarse: conceptos sencillos sobre el uso de brújula y mapas’. El gran Morru nos enviaba un programa de musculación para corredores, y Manuel Sánchez nos contaba las tripas de la La Liga de Cross de Cabrerizos (Salamanca), que nace de un esfuerzo casi familiar y que ya es un clásico. Toni Duart prepara el remate de nuestro número 4 con su chi a cuestas, y los honores recaen esta vez sobre Pablo. Muchisimas gracias por tu “¿Basta contar Pablos? Cómo realizar estadísticas no oficiales de participación en maratones”, que combina perfectamente ciencia con un acercamiento originalísimo.

Por cierto, revisando las estadísticas de lectura de la revista, salen estas cifras.

- Num.1 – 400 (estimación sobre emails recibidos)
- Num.2 – 640 (de motigo/NedsTat)
- Num.3 – 1360

Vértigo

In Uncategorized on Julio 6, 2007 at 11:51 am

Unas veces lo llevas pegado a las paredes del estómago y otras pasa de refilón, ignorándote y perdonándote la vida. La acrofobia es una alucinación en la percepción del movimiento, de acuerdo. Normalmente lo llamamos vértigo y, más en el caso particular de los cuatro que subíamos ayer corriendo hacia Peñalara y después cresteando por el temido Paso de los Claveles, lo llamamos pacazo.

Esto del pacazo al que menos gracia le hizo de los 4 fue a Paco. Ese alpujarreño montaraz, sensible y de ojos casi albinos, cincuentón y a quien he visto correr desde que tengo 20 años, que salía desde el Puerto de Cotos arriba sin calentar, ni estirar, ni nada, es de la vieja escuela del trote. A menudo hago referencia a ella en esta mierda de blog. Ha corrido Veleta arriba, ha hecho los 100/24 arrastrando dolorcillos desde meses antes, siguen sin encontrarle una especie de hernias inguinales y para al cirujano porque quiere correr este Agosto en la subida al Veleta que organiza Enrique Carmona (ya no se ni como se atreve), y así unas cuantas.

La tontería que tiene el vértigo para los corredores, salvo encontrate con raros zumbidos de oidos (el caso de mi amigo Toni Duart y que podréis leer en el próximo número de IRREC), no es de grandes consecuencias salvo… que te guste correr por la montaña. Pedreras, rampas hacia arriba o abajo, o pasos complicados en los que, si no peligra tu integridad, la percepción de la altura a la que te hallas te resta seguridad. Esto te impide correr o simplemente pasar por algunos lugares de la montaña, en carreras o no, en los que te ves obligado a tener que pasar lugares muy aereos como esa maravilla que fotografía Cañorroto y de quien tomamos prestado su material.

Esta puñetera distorsión es compleja. No tengo ni idea de los mecanismos fisiológicos. Digo que es compleja porque hay dias en que uno se ha encontrado realmente torpe en bloques sencillos, otros sencillamente indemne (como ayer) o incluso fases diferenciadas, como mi última subida por la Portilla del Crampón (perfecta) y al Almanzor (ahí me quedé a 4 pasos). Quizá la fatiga aumente el agarrotamiento. O enfrentarnos a nuestros miedos, como he leido en algún foro de montaña, asumiendo que son actividades a las que no se va a pasear, que para eso se queda uno en casa. El que tenga la solución…

La mejor pieza de la historia de la música

In Mozart, música on Julio 4, 2007 at 8:57 pm

Vamos a dejarnos de correrías. Hoy me he dado otras 3 millas en el secarral con un viento molesto y más de 30 grados de nuevo, así que nadie me mencione el temita. Ahora vamos a hablar de una de mis grandes pasiones, junto con el porno, el baloncesto de patio de colegio, la comida y mis hijos. Es el ruido modulado armónicamente, o sea, la música (y ojo, que me lo oigo todo, desde los Chaos UK a Rossini o desde los Extreme Noise Terror a Renato Carosone).

Afirmo: la pieza más sublime de la composición del homo antecessor hasta Georgie Dann es la Misa en Re Menor K427 de Mozart. Y aprendéoslo de memoria, hurgad en los buscadores y descargáoslo si es que no lo conocéis ya y si no quereis que terminemos a hostias. Vosotros y yo. Sí. Es la misa más sublime compuesta por el músico barroco total. En cualquier recopilación de Mozart aparece como el top 100, personalmente saboreo una recopilación de la editorial Acento sobre material de EMI Records (dirigida por Andrew Ateptoe), y la pieza en sí está encabezada por Kiri Te Kanawa currándoselo para la Nueva Orquesta Filarmonía (dirigida ésta por Raymond Leppard) y el coro John Alldis. Curiosamente, lo tenemos en casa de chiripa: un día aceptamos en la calle una encuesta sobre consumos y al abrir los papeles en casa nos pusimos medio en broma a decir que si algunas preguntas estaban redactadas con evidente mala fe o bajo los efecos del alcohol. Los criterios de puntuación habian sido mal imprimidos y unas veces lo positivo sobre una gama de productos daba el máximo y otras el mínimo de puntos. Al escribir un email nos contestaron de la editorial agradeciendonos haber caido en el error tipográfico y que nos enviaban un detalle. La guía Acento-EMI sobre Mozart y CD correspondientes.

La obra.

Al lío, que os pierdo para la causa. Se compone de un Kyrie único en el planeta. Un Gloria pagano, cerdo, totalmente entregado a la forma y olvidándose de a qué se debe la composición. Claro que, dar glorias al cielo por una resurrección tampoco va tan desencaminado. El Incarnatus te dicen que es una de las mejores exposiciones vocales. La escalada de las voces corales, si el director sabe llevar las cuerdas un pelín por debajo, es brutal. Se considera que con la misa en do menor Mozart intentó iniciar una nueva forma de hacer música sacra “a lo grande” y con plena libertad para desarrollar sus ideas musicales, una libertad que no tuvo en Salzburgo. El proyecto para muchos no cuajó totalmente, aduciendo que en la siguiente gran obra sacra de Mozart sí concurría esta gandeza una: su Requiem en re menor. Al igual que esta otra barbaridad suya, la Misa en Re Menor o Gran Misa, se considera inacabada. El Credo in unum Deum está algo cojo y falta en Agnus Dei. ¿Patinazo quizá?.

Pues parece que no. Mozart la escribió sin ser encargada por nadie de los curas gordos, como decía Lutero (a quien la imaginería también representaba gordo, qué cabrones). La compuso por el propio placer de destriparla, si bien, hombre, en el paganísimo espíritu de la época salzburguesa algo flotaba en cuestión de dar gracias a Dios. Así, en 1782-83, años de su composición y representación, Mozart estaba totalmente volcado en la parte kafkiana de su transformación en animal musical. Se arremolina en el Kyrie inicial con la brutalidad de los Glorias posteriores, deja ya entrever materiales tristísimos pero bellísimos que usará tanto en este Qui tollis como el el posterior Requiem… Mozart vive varios estratos por encima de las sensibiidades del ser humano y a su búsqueda final va.

¿Y cómo le sigo yo la corriente a este desgraciado?

Cogería la obra de cualquier lado que no te cueste demasiado dinero; la familia del compositor no se va a enterar sobre los 10-9 céntimos de € de derechos de autor que le vamos a escamotear entre la media docena de paganos lectores de este blog. Voto por la descarga presuntamente ilegal de la red.

Yo oigo todas las músicas a todo trapo. Esta, más aún. ¿Anota un compositor sus emociones en papel para ser susurradas íntimamente y que así se comprenda mejor su única y sublime posición introspectiva? Allá el. La música ha de oirse. La gran música se ha de paladear una y otra vez, hasta que controlemos los matices, los grupos instrumentales. Es un problema que escuchando los Secretos no tendréis, pero dentro de 200 años poco trascenderá de la producción actual (y mira que hemos mejorado la durabilidad de los soportes). Así que métele los 200W de cada altavoz de tu coche y que atruene el Gloria in excelsis Deo.

Una buena edición sobre qué era, cómo se debe escuchar y demás, en este enlace de la BBC. Por supuesto la guía comentada de Acento-EMI: (Guías musicales Acento-EMI: Mozart, vol. 1). Selección, edición y notas: Andrew Steptoe, 1996. David Campbell Publishers Ltd. y EMI Records Ltd. Acento Editorial – Madrid.

A quien madruga, Dios le aturde hasta tanto…

In Uncategorized on Julio 3, 2007 at 3:24 pm

Decidido como estoy a regresar al mundo de los corredores normales, esos que tienen un grupito con quien salir, una pandilla para contar chistes y barrabasadas mientras pasan los kilómetros, he tomado una decisión fundamental, alumínica, solemne y quiera el demonio que no se me enrede mucho en forma de mal del sueño, lesiones o qué.

A partir de pronto, ya, prontito, comienzo a salir de madrugá. Es más, cuando terminen las vacaciones de los críos, saldré con ese aguerrido grupo de las 06.00am. Ya se dice que a quien madruga, Dios lo acogota en la primera de las subidas tras calzarse las mismísimas.

- Se va a cagar la perra. Correr medio dormido, bajar las escaleras a tientas, atarse las zapatillas con 4 bajo cero, regresar con más hambre y dolores que un can a las horas en que los demás mortales se desperezan (salvo la gleba, esa que abre las calles, asfalta las panaderias o al revés). [Fragmento de las Lamentaciones de Jeremías]

Porque, de madrugada me acordé el otro día que un amigo va a añadir una nueva vida a estos miles de millones que ya somos. Que lo cuente él. De madrugada, me dicen, se ha suicidado un tío mío. Debe ser la hora de las concepciones y finiquitos esenciales. Así que me uno a esa procesión de cosas imprescindibles. De madrugada veo como los míos todavía descansan. Los tres, curiosamente, estirados como perrillos en sus cestos. Brazos arriba, los calurosos, piernas al través del colchón, la vagoneta.

Cuando te despereces, ya sabes. Uno andará a 170 hiele o nieve. Que ya no nieva tanto, me dice el oráculo. Y tengo que asentir.

Confinado pero vivo y consolándome

In endorfinas, parque on Julio 3, 2007 at 9:57 am

Recuerdo con vaguedad que los mejores comienzos, los más duros o, al menos, los más intensos, los he hecho coincidir con arranques de mes, año o década. Un 1 de Enero de 1999 me exilé en los Paises Bajos tras un doloroso vuelo y un 1 de Diciembre de 2005 arreé carretera y manta durante 16 bestiales meses de entrenamiento, siempre a mejor, siempre a más rápido. Anteayer 1 de Julio miraba las cifras de la digital (la báscula) y entre aliviado y motivado comencé a dar vueltas a un asunto. Quizá mañana cuente lo de los madrugones que se avecinan.

Hoy cuento con 48 horas menos de margen, pero como va a ser tarea de meses, tanto dan. Esta mañana he decidido completar mi propósito de desperezarme con una decisión zatopekiana. Emil Zatopek entrenó, no se donde lo he leído, recluido en su cuarto durante los duros meses de la ocupación nazi en su tierra natal. Sea verdad, mentira, o puro ejemplo de resistencia en entornos cerrados, no es el único. Un preso andaluz que corría dando vueltas a un patio, el refugiado que entrenaba en el campo de confinamiento… estas son auténticas búsquedas de la escapada mental al hecho físico desgraciado.

Lo mío, bueno… lo mío es simplemente que me he quedado encerrado entre autopistas. El otro día ya lo contaba por aquí. El distrito de Barajas, antiguo pueblo de Barajas donde salía aquella carrera de la Virgen de Loreto, ha quedado atrapado entre la M-11, la M-12, el crecimiento urbanístico y la vía de acceso a la Terminal 4 del aeropuerto. Pero (siempre hay un consuelo, para unos de menos, para otros un subóptimo filosofal que da aire aún en los peores momentos) he encontrado un cuchitril de tierra de una milla aproximadamente. A la hora de comer de algún día de esta semana me escabulliré a dar unas vueltas. Hoy la estreno. Parece mentira, tan cerca del Campo de las Naciones, de campos de golf, de una ciudad deportiva de un equipo de fútbol. Pues toca endurecerse al circuito hámster. Temperatura ambiental del momento 31ºC. Viento moderado del E. Dentro de un rato, el resultado, en los comentarios.

Retorno del rancho (buffetistas del mundo entero, uníos)

In Uncategorized on Julio 2, 2007 at 7:36 am

Prometido retorno y prometido regreso a las redes y a las cadenas del tajo. Sin más incidentes que haber ganado un par de kilos y varios tonos oscuros en la paleta de colores html (las camisas blancas me quedan ahora divinísimas). ¿Que si corrí por la playa y sus calas?, poco. Un día. La pereza de tener que repetir la sesión inicial a las 7am y estar listo para ese desayuno pensión completa, trepar por el camí de Ronda que mira que es bonito pero mira que tiene escalones, era un continuo mortal al que solo pude sobreponerme una vez. La de la novedad.

Mira que ví gente trotar a varias horas del día. Mira que las temperaturas invitaban a soltar las piernas. Mira que soy perro, que con mirar a otro lado ya se me quitaban las ganas… por ejemplo a la mortal y amurallada Tossa, a las olas de su playa, a las bandejas que poblaban el buffet engordadero de piensos variados y compuestos del hotel.

Porque, amiguitos, el rancho une los pueblos. Europeos de norte, del este, de más allá del este y de más allá del norte, todos atacaban sin piedad ni miramientos esa triple sesión del parlamento con las tripas. Desayuno con dobles de huevos con beicon (sic), cereales chococríspicos y fruta y zumos Tang miserables con salchichas. Comidas con pasta y mondongos de canelones a las que grandes y canijos se lanzaban para llenar cada centímetro redondo de su plato, criaturas de mil lenguas que pujaban por atascar (siempre a la comida más compacta y cementera) los huecos entre sanjacobo y sanjacobo, bien con lasaña, bien con patatas horneadas. Segundas rondas de carnes con salsa y más lasaña y más patatas, sardinas con patatas o escalivadas frías con más lasaña. Niños dirigiéndose al suicidio sanitario por la via rápida de los palitos de pescado y el rebozado de lasaña y más patatas y más lasaña. Postres y segundos postres y terceros postres.

El homínido evolucionado con dinero y tiempo para gastar su ocio ha encontrado el punto de convergencia total. El final de las barreras, de las guerras, el entendimiento por fin absoluto. El buffet libre de un hotel de tres estrellas.