…podría hacer uso de un sistema de emergencia social tal como el que se ha desvelado en la línea del 016; del teléfono contra la crueldad doméstica, porque llamarlo teléfono de ayuda contra el maltrato presenta límites difusos. En cualquier caso, como la crueldad doméstica solo tiene dos líneas, la de la imposición arriba-abajo y la de teléfono, es mucho más sencillo así. A lo que iba. El 81% de las llamadas recibidas en el 016, en un
alto número de casos fueron llamadas no pertinentes: maliciosas (bromas, insultos o amenazas), errores de marcado o consultas sobre materias que no guardaban relación con la violencia machista
Descartemos errores al marcar el teléfono de Telepizza o el de los pelochos, de tu sobrina la de Alicante o de la Agencia de Información Tributaria, todos con peligroso parecido al 016; esto incidiría en otro problema social como el de la falta de retentiva, memoria difusa o dedos demasiado anchos. También el de las consultas no relacionadas con la violencia machista, delator de otro problema no menos grave como el de no entender los conceptos, falta de captación de la información relevante o idiocia. Pero que haya gilipollas que se dediquen a gastar el saldo de su teléfono o a ocupar las líneas y su tiempo en bromas, insultos o amenazas, es más preocupante aún de que los neoconservadores católicos españoles estén convenciendo a los inmigrantes para que echen el candado (vosotros ya estáis dentro, no dejéis que entren más) y les voten en las elecciones del 9-M.
Pero qué le vamos a hacer si unimos las 4 plagas de la piel de gorrino (España): poblada por seres humanos, gobernada durante un milenio por el palo y la cruz, hipervitaminada compensando en 20 años el hambre de 980, y sometida al spa relajante de una sociedad de información cruel y sin escrúpulos. Como si nada hubiera pasado durante siglos, como si todos tuviéramos garantizados algunos beneficios sociales, como si las mujeres ya pudieran pensar en sí mismas y no en reproducir clones infantiles de los cabestros con quienes se aparearon, como si no fuéramos rematadamente gilipollas. Ver así el mundo es lo que abre los ojos respecto de las posibilidades de la especie humana.




El conjunto de los practicantes de deportes (de una manera recreativa) venimos pregonándolo desde hace tiempo. La bandera del tipo sano y tragón es el resumen máximo: haz ejercicio y quema lo que ingieras, que aún así te seguirán preguntando “¿estás malo?, estás más delgado”. Hoy, en 
