Otra vuelta de tuerca al aburrido mundo del corredor

Archivo de Agosto 2008

De entre los dedos

In running on Agosto 30, 2008 at 2:44 pm

Cosas que, con los días y los calores, se me han ido escurriendo por los dedos mojados de sudor y de fairy en diversos lugares escritos.

Un “disclaimer”.
Se advierte a los lectores de este blog que acceden a información no necesariamente concordante con su credo, ideario, capacidad craneal o habilidad de separar el grano de la paja (que es pecado). El autor no se hace responsable de que las palabras más irreverentes se reorganicen a sus espaldas, una vez editado el post del día, y acaben formando blasfemas proclamas e injuriosas retahilas tipificadas como delito. No consultar este blog bajo los efectos de la enajenación, recién levantado de la siesta, regresado de un atasco a la salida del trabajo, comulgado o sazonado por las pildorillas saladas de Telemadrid, La Razón o la reunión de la escalera de vecinos.

Catástrofe.
Dándole vueltas mientras comía -mal- en el “Marcellino Pasta e Vino” de Madrid, he tenido ese fogonazo terrible de todas las catástrofes societarias de nuestro país y la relatoría asquerosa de los medios de comunicación. Es esa coletilla de “tantos fallecidos, entre los que había dos niños”. Y no me salía de la cabeza y mira que le intentaba dar vueltas y lustre y desmochar el típico periodistas=carroñeros. Y solo me salían justificaciones telúricas, como si a ojos del catolicismo la visión terrible del mal, en la más terrible de sus versiones, la muerte de un inocente ha de tener un efecto horripilante mayor con vistas a educar a través del pavor. Es de todos conocida la afición de la iglesia católica de amedrentar educando, de esa terribilitá miguelangelesca empleada para evocar los más brutales castigos del infierno, la maldad del pecado, la mortalidad de los inocentes y el aviso holocáustico. Ese poso rancio de atemorizar para prevenir es lo único que sacaba en claro: nos ha quedado un vicio bestial a la hora de exponer las fatalidades. Cuanto más dolor, más viveza en las imágenes a relatar. Si además mostramos que los muertos iban de vacaciones, mejor. Si hay niños, mejor aún. Si eran niños huerfanitos, discapacitados y viajaban a encontrarse con un progenitor que los maltrataría, más expresivo. Ya no se cuenta el suceso, se intentan mostrar las vísceras. Lo importante no es que la seguridad de los vuelos está en entredicho: lo que manda es jodernos las vacaciones a los espectadores. Sobre las líneas centrales del párrafo anterior, espero que ningún gilipollas escriba que uso el dolor de los niños maltratados para ejemplificar mis aberraciones.

La blogosfera y la derecha.
Bienaventuradas las nuevas esferas de conocimiento y debate, porque en ellas no importará el género del catecumenal a sueldo (varón, mujer, porcino, bovino, etc) sino la plasticidad en el sermón, la negación de los argumentos y el cerril y numantino sostenimiento del cirio pascual de quien le paga. Siguen enviando universitarios a sueldo para dar la matraca en la blogosfera contraria, sin importarles la realidad; se quedan con la presencia, el desbordamiento. Es la nueva política de nuevas tecnologías y sociedad del PP.

Juegos.
Debatir en 2008 sobre la pureza del deporte, cuando el 30% del debate se ciñe a la trampa (dopaje), el 30% al cotilleo de los mercados de deportistas y el 30% al deporte espectáculo y sus cifras, es haber perdido el tren. Como empedernido y desengañado deportista, debo decir que la importancia de los eventos globales -como los JJOO- ha de venir de la difusión al mundo de los beneficios sociales y de salud del deporte mismo. Ni logros nacionales de políticas deportivas de gobiernos del signo que sea, ni estadisticas sobre las plusmarcas, ni tampoco los derechos humanos que se pisotean mientras se celebren. Se ha de mostrar al planeta que el cuerpo humano es capaz de sacar beneficios de la práctica deportiva. El 40% del planeta tiende a conquistar algunas horas de ocio a la semana; úselas para moverse y no para atocinarse. El 60% del mundo restante (pobres, desplazados, desheredados) bastante hará con intentar recoger las migajas de estos Juegos, si es capaz de generar algún ídolo de masas, o escapar del hambre aprovechando las facultades físicas de cada cual, o simplemente mirar a otro lado, al lado del que vienen las bombas, los machetazos y las catástrofes de la especie humana.

Regreso al pasado (im)perfecto

In running on Agosto 28, 2008 at 12:08 pm

1.

Hurgando entre perdidas reliquias y diplomas y demás materiales que Luis padre siempre acostumbró a guardar, fomentar en sus hijos y preguntar de cuando en cuando con un “¿sigues teniendo aquellos diplomas del maratón?“, ví aquella camiseta absolutamente imprescindible que tiñeron de rojo otras coetáneas asesinas en una lavadora. Tenía el tacto aún algodonoso, conservaba una impresión perfecta de esa carrera del distrito de Barajas, de las fiestas de la Virgen de Loreto, dos puntadas semioxidadas de otra lavadora con el imperdible puesto, y te retrotraía a los épicos tiempos de las Fulcrum o de las Synchron, de un dorsal de cocacola de papel duro y de naranjas cortadas en cuadrados que había que disfrutar en diciembre. Hacer tiempo, comer aquellos cuartos de naranja Chiquita, esperar que terminaran Luis padre y Goyo y tirar entre bromas al R-5 burdeos que un día estrellaría mi hermana contra una rotonda. Rescaté la camiseta y los recuerdos. Al levantarme del cajoncillo, del fondo del pasado, una rodilla me recordó que cumplir treinta y ocho significa cosas.

2.

El esquinazo de la calle de San Pedro con Atocha es anónimo, ahora menos que antes. Dos tiendas de guitarras, un gimnasio y cientos de nuevos portales han iluminado una zona de Letras y de nouvelle condescendance. El otro jueves bajábamos por ella hacia el Caixa Forum y ví aquello de Bodega Trigo. “Hostia“, pensé en voz alta y casi sin aire, y comenté a mi compañía que así se llamaba y ahí estaba la bodega de un colega de pasillo en la UAM. ¿Seguiría el negocio en el entorno familiar?, ¿lo habrá comprado un matrimonio chino y reflotado en este bálsamo cool de los nuevos pijos artísticos?. Dieciséis minutos más tarde estaba al teléfono:
- ¡Trigo, me han pasado tu móvil, soy Luis, de la facultad!
- ¿Luis el ultra o el matemático?

¡El matemático!; trece años (ciento cincuenta y séis meses) de golpe en un agujero negro temporal, un viaje con la adrenalina suelta y sin bridas en el que me reconocían como el elemento freak que habían expulsado de la facultad de Ciencias Exactas. Mientras charlaba con un Trigo que por fin se había dado a formar una familia, desfilaron delante de mí las tardes en los bancos de la facultad de Filosofía y Letras; la generación perdida, Luis el ultra, Dani Simpson, Dani Spok, Juanma, Vicente, Mario, Javi perilla, Javi banquetas, Susana, Silvia, Trigo, y Luis el matemático.

Escoge la que creas verdadera o la que más te guste. Una de las dos no aportaría más que romanticismo irreal, una vena que ya he desterrado tras muchos años. La otra es cierta y me ha hecho estremecer hace pocos días. El pasado está ahí para ser descubrierto; te presto el mío.

[bit] Lo que se ahorran algunas en psicoanálisis

In running on Agosto 27, 2008 at 9:08 am

Ayer me dió mi santa el chivatazo. BB, una amiga de las de aaaaaaaños de la que siempre he dicho que posee una de las cabezas con contenidos más originales y que sería una guionista de humor tremenda, ha inaugurado su blog: LoQueAhorroEnPsicoanálisis. Sus retazos de vida diaria, absolutamente reales, son de lo mejor; era ya hora que te animaras a la blogosfera, maja. Esto te lo habrán dicho muchas veces. Pues ahí va otra.

Espejos deformantes

In running on Agosto 25, 2008 at 2:17 pm

Esta es la visión que tienen de su padre corredor mis dos cerebritos. No tiene desperdicio. Se palpa el solarro, los calores, el esfuerzo y un cielo azul casi demente. Es la visión de una realidad entre muchas.

Tu marido está mal de la cabeza

In running on Agosto 25, 2008 at 7:32 am

Mientras, otros, están muy requetebien della. Supongo que pensarán mientras me dedican unas líneas de su análisis. La cosa es que tras este verano me han terminado de segregar de la normalidad mental el sector familiar adjunto, familia política y creo que hasta la propia. Más que nada por el tono de la Flora ayer al teléfono “ya estás descansado, ya te puedes poner otra vez a correr” y el explícito “tu marido yo no lo entiendo, está más tonto cada vez” de mi santa suegra. Apuestas corren por que no termina el año sin “que tu marido haga otra tontería”.

Y eso que les traje unas ciruelas divinísimas y dulces, recién cortadas de Becerril. Del árbol familiar de Maria, de quien de vez en cuando podéis leer algunos comentarios en este blog y que se declaró un día, ¡ah, fallo!, seguidora spanjardiana desde casi 1999. Y es quehubo encuentro entre remigrados. Idos y venidos a las mismas tierras, María y yo compartimos familia múltiple, crianza en la sierra de Madrid (ella mucho más), emigración a tierras de Flandes, ultrafondismo y blogosfera. María es una persona muy -pero que muy- agradable que tenía a 3 km este fin de semana y a 1700 el resto del año (ella, en el Bruxelloise/Brusselse gewest). Pudimos ponernos al día de pasados paralelos, parejas, separaciones y viajes en territorios donde uno sabe cuándo llega pero no le confirman la salida a menos que pregunte cien veces por ello. Ella aún no ha preguntado ni tene intención; yo lo hice insistentemente durante semanas hará ya 4 años.

María me llevó por lo oscuro y sombreado de un cerro trillado por pinos, sendas y urbanizaciones. Trotamos 1h 02′ y charlamos mientras nos duró el resuello, la mayor parte del tiempo ella delante con sus finas piernas a tono con el entrenamiento a diario, las menos veces yo intentando no perdernos por zonas que no domino. Mi belga particular me contó y relató y yo escuché con atención porque siempre se sacan enseñanzas de gente más vivida que uno. Además, si están contadas con un tono sereno, es mucho más bonito escuchar a esta gente que sabe de la vida. Lo dicho, ya nos hemos emplazado para la UltraTrailMiles de 2009, en los bosques de Bruselas. Y que dure nuestra amistad a distancia; la otra ya la iremos engordando poco a poco. Un beso, MJ.

Atracón de tintes deliciosos

In running on Agosto 22, 2008 at 2:05 pm

No va de más recetas para desgarramantas. Ayer adelantamos un día los honores a una mujer que cumple hoy años con maravilloso tono y una edad mental singular. Le invité a tomar té, con sus sandwiches fríos y sus scones y pastelitos en bandeja de 3 pisos y cubertería de plata. El tono de su piel se desparramaba hacia un escote parecido a una comba sobre la que saltaban las pecas de su pecho y senos. Tan morena y tan guapetona estaba ella en la parte de atrás del salón del Ritz de Madrid. Después de charlar, planear, recordar y darnos algun que otro beso, paseo hacia el Caixa Forum del Prado, donde escuchamos Sanacore, espectacular grupo de italianas que mezclan polifonía y canciones tradicionales italianas. Poco más. Nada menos.

Mañana trotaré un rato de nuevo, tras esa aventura sobre la que sigo escuchando matices. Me llegan comentarios y miro pacientemente, curioso. Intento entenderlos y acoplarlos a lo que viví durante esos tres días. De momento mañana he quedado con una lectora de este blog, María. Cañadas y sendas para desentumecer.

La foret des Soignes

In running on Agosto 21, 2008 at 7:27 am

Me envía Mariajo (gracias) una convocatoria que, este año, ya es demasiado precipitada. Es un trail 21/42/68 que organizan en el bosque del centro de Bruselas. El Fôret des Soignes es una especie de Casa de Campo por la que tuve la suerte de corretear hará unos años. Habrá que tomar nota para … ¿2009?. A ver si pasa la primera edición y el equipo de Marc Vanderlinden y de Bernard pueden afrontar una segunda, a celebrar en una ciudad muy maja de visitar, incrustada por cierto en un país con un sistema político resquebrajado y que apenas sobrevive a un diseño del siglo XIX. Pero eso es otro tema.

Magia en Denia

In running on Agosto 19, 2008 at 12:00 pm

5.00am según mi móvil. Suena el acorde de todas las mañanas y pido a las fuerzas de la naturaleza que me dejen ponerme en pie. El empeine izquierdo se queja. Muscularmente no vamos mal, cosas de haber corrido menos y caminad más. Y he de hacer acopio de lo que sea. Me quedan unos 54 o 55km entre la pensión de Muro de Alcoy y la casa de mi familia de Denia. No hay mensajes de ánimo, no hay conversación ni compañero de cuarto. Mal se tiene que dar como para no poder hacerlos antes que se haga de noche. Y si se hace…

Acostumbrado a vestirme hecho un adefesio para cruzar pueblos de madrugada, me sorprendo cómo el cuerpo acepta -tras unos cuantos gritos- volver a trotar. Tomo el carril bici hasta Benimarfull y me ventilo un par de kilómetros de bajada, puente sobre el Serpis, y a subir. Los pueblos con topónimo Beni- (hijo de-) han pervivido como joyas gracias a su alejamiento; ayuda estar situado en una tierra quebrada, todo lleno de barrancos y cerrillos. Además, los macizos hercinianos son más suaves, pero la caliza es más encrestada. Adivinad la geología que debo atravesar hoy hasta la huerta alicantina. Premio: caliza. Benimarfull tiene cola en el bar de la sociedad de agricultores, son las 7 y hago peaje para un tallat con leche condensada y olor a puro. Esos gordos con el puro en la boca me recuerdan que estoy en zona de fiestas y desfiles de moros y cristianos; mover el centro de gravedad de la panza y airear el habano es un arte, che. Y me meto en un laberinto de curvas.

En esta zona del país apenas hay caminos. Hemos abandonado las tierras del secano y de la concentración parcelaria así que las sendas son aquí acceso a algún bancal, entradas a pueblos como Catamarruch, Planes o maravillas similares. Toca ir por la carretera CV700 y no dejarla hasta entrar por la collada de Margarida, para entrar en ese valle bello de la Gallinera. Pero ir caminando puerto arriba por la carretera consume mucha energía. Además os tengo que declarar una preocupación: he detectado que, en verano, trotar aunque sean 300m dan más sed y obligan a beber más que caminar 1km. Al llevar el agua en la mochila y depender de avituallamientos externos (“qué bien me venía ahora el puto coche de apoyo”, pensé cien veces), optas por asegurar a cambio de perder más tiempo.

Las vistas, bonitas. Decenas de ciclistas de sábado, para arriba y abajo. Incluso me adelantó un caminante que hacía más o menos el mismo recorrido, aunque a él le recogería su mujer con el coche a mitad de camino, según declaró mientras me adelantaba y yo digería su pensamiento y una empanada de tomate y guisantes. Pero pasaban las horas, y llegaba como lentitud a Alpatrós, Beniali, y qué poco restaban los números de la cuenta atrás. El cartel de Pego 12 fué lo último que disfruté del camino. El descenso entre el barranco del río me llevó hasta Adsubia a lo largo de más de 2 horas y cuarto. Ni paradas ni llamadas al móvil ni ejercicios de mentalismo ni hostias. Me estaban dando las 14h, 8h de ruta, y había avanzado apenas 41km. Se veía a lo lejos Pego, se veía el mar detrás de unos 10km de marjal, se veían las viviendas apiñadas de Oliva, Gandía, pero se me había escapado la esencia ultra de la que tanto hemos hablado. Algunas llamadas a Pepo y cuatro coñas y un supermercado me aliviaron en falso, a ver, qué iba a decir a mi amigo el mago, que estaba hasta la polla y que de buena gana me daba la vuelta…

Un manojo de rozaduras entre los muslos, periné, escroto y pantalones me ayudaron a terminar de odiar todo. Que lo sepáis. Incluso al blog. Y a sus lectores. Y a Ivan por dejarme tirado y a Pepo por convocar reuniones festivas y a Zerolo por sus chistes por sms y a Sylvie por estar sonriendo tras cada carácter que teclea y al Mudo por hablador y a mi padre por haberme traído al mundo del atletismo. La mente me fué horadando cada musculo y cada tendón durante una recta de 6km que se diseñó como carril-bici entre Pego y Verger. Seis putos kilómetros que terminan en un par de curvitas y se convierten en otros cuatro, igual de monótonos, tan pesados que ya no sabía si el reloj decía las 16h40 o las 18h40 o qué. Para más chiste, no había manera humana de pasar por población habitada. Claro que, cuando avanzas tan cansado y lentamente, un tramo de una escasa legua puede parecerte el mismisimo desierto Mohave. Llegué a la A-7, en otros momentos momento previsiblemente emocionante. En frío, estaba en la mismísima autopista del mediterráneo, cuando apenas 72h antes estaba a 200km, había conseguido la guinda del pastel. Pero en caliente estaba haciendo el gilipollas porque cada desvío de 100m buscando Verger, el cementerio, Poblets, los caminos de la huerta, todo me parecía eterno. Hasta haber sobrepasado las 6 de la tarde era un mazazo colectivo al subconsciente de alguien que llegaba a sospechar que sus riñones estaban sufriendo por la falta de agua, de movilidad.

O sea, en apenas 12h había bajado del valle del Serpis a la huerta, a pie, había hecho 50km, pero la cabeza estaba calculando mil dilaciones, mil paradas, llegar cuando hubiera bajado la gente del castell, ya fueran las mismas 9 de la noche, mejor, mira. Menos calor, molesto menos, total… Paré en el cementerio de Verger. En Verger pregunté dos veces, con el único objeto de parar. De Verger a Poblets habrá 800m no más. Me senté una vez. Paré a la entrada de Poblets. Me paré a la salida (acertaste, en el cementerio). Otra hora más. Las siete. Por fin había entrado en la carretera final, la CV723. Y faltaban todavía 3km. ¿Otra hora, lo menos?

Y todo se terminó.

Pepo es un aprendiz de mago. Bueno, sobre él ya he hablado. Para mí es como un tío lejano que tengo en Valencia, lo más parecido a Don Corleone que conozco. Él no es él sin sus amigos. Bueno, ya me entiende. Pues me llamó, cuando a lo lejos tenía el cartelillo del punto kilométrico seis de la 723. Tres para casa.

-Luisillo, ¿por dónde andas?
-Por el seis.
-¿De la de Gandía o de la buena?
-No, ya estoy en la Carretera de Poblets.
-Vale, te esperamos. Tres por diez… ¿media hora, mas o menos?

Clic. La materialización del momento que había imaginado durante más de tres años, contra la muerte cerebral de un supuesto experto del gran fondo. Un hormigueo me recorría la espina dorsal empapada, exhalaba hasta la última porción de aire de mis pulmones mientras un nudo se me apoderaba del pecho. Y un ruido sordo emergió de mi estómago, tuve que coger aire, o quizá coger aire era lo que producía ese ruido como el hilo que me mantenía en este mundo. Era el ruido previo al llanto. Lloré.

Joder, qué liberación. Y los viajantes de media Historia buscando la fuente de la eterna juventud. Llorar y desaparecer los dolores de mi cuerpo clavado en un arcén fue todo uno. La expulsión de adrenalina. El telefonazo de Pepo era como una inyección directa en el corazón para despertar de un coma. ¿Lo tenía previsto?. Arranqué a … trotar. Ni empeine ni deshidratación ni la desesperanza de llevar 3km sin agua y las perspectivas de no beber más en media hora. Cada vez gemía más fuerte y corría más rápido. El cartelito del 5 asomó en seguida. Un momento de ventilación y una caminata, y de nuevo a trotar. Ciento noventa kilómetros y unas cuarenta horas corriendo y caminando para que una hormona me haga dudar de la utilidad de los mecanismos normales de fatiga. El cartelito del 4. Doble curva en la carretera, estoy seguro que apenas había tardado siete minutos en ese último kilómetro, ¡ya!. ¿Ya?.

En un recodo del camino de acceso a casa aparecía un grupo de seres en camiseta y pantalón corto. Una traca, un abrazo, agradecimientos a las muestras de cariño. Todo había terminado, todos los dolores se tomarían unas horas de vacaciones porque llegaba el momento del alivio: el mejor momento del deporte de fondo. El momento de parar. Empezaba una noche mágica que, sin duda, Pepo contará mejor en su blog.

Del Cardinal al Copacabana

In running on Agosto 18, 2008 at 6:38 am

Edito para romper. A sudar, claro. El segundo día de la transconeha fue el de la solana más implacable. Fueron casi 77km (google earth, corregido y aumentado) con alguna nubecilla ya me había dotado de grandes dosis de zurra, en la que ingerí 8 litros de líquido porque -además- había un viento constante que me deshidrataba sin piedad. El segundo etapazo me debía llevar desde la Almansa más manchega y llena de cazadores paramilitares y paramanchegos (Atascaburrian Army), hasta Muro de Alcoy, lugar donde tampoco había estado en mi vida y donde decían que había estado lloviendo el dia de antes. Me decía mi esposa que en Madrid también estaba nublado. Claro, por eso estaba el cielo como estaba. Se habían llevado las nubes de toda España a cubrir Muro de Alcoy y Alcobendas.

Ni un paso sin que empezaran a picar los gemelos, ya medio colorados a las 8am. El sol subía implacable mientras avanzaba yo por el lateral de la autovia A-35. En cualquier caso, la perspectiva de paisanes nuevos y cambiantes, ya se sabe, emocionan a los románticos de la caminería. Tras un par de horas mirando adelante estaba encarando la puerta de entrada al valle donde se asientan maravillas como Font de la Figuera y sus viñas y sus vías del AVE y sus viejas ventas abandonadas. Debió ser ruta de salida hacia la Mancha, o algo así. No con mal tranco trotaba los descensos hacia una via vieja, que iba adquiriendo un curvón a derechas, cuando vi las primeras casas de esa etapa del Camino de Santiago de Levante. La Font es un pueblo ya a la árabe. Encaramado en un cerro, como las ciudades sicilianas o los núcleos fronterizos de Granada. Un medio maratón mal contado y sin duda más largo, y paradita a tomar café con hielo, llenar la mochila de agua y tomar reposo a la sombra. Porque empezaba a darle.

Le dió, o me dió, de todas las maneras posibles entre huertos de vid y de olivo. Por arriba, de medio lado, de lado, el camino que serpenteaba subiendo (otra de las novedades, se terminaba lo llano) y yo que iba bajando el ritmo. no era plan de agotarse, pensé. Miraba atrás y adelante y reconocía cerros y cresterios que habían aparecido el día de antes pero también en fotos, en pasadas aéreas por los mapas (por cierto, han aparecido esta mañana dentro del cesto de la ropa para planchar). Y llegó Fontanars dels Alforins. Donde según Pepo se come de miedo, pero desde donde no hay nada hasta Onteniente/Ontinyent. Diecisiete kilometros de carretera por viñedos y bosque y barrancas sin bar, gasolinera o venta. En una de las demostraciones más grandes de cabezonería, llegué a comer a las 14h a Ontinyent. Telepizza, telepis y telequenosvamos. Porque había que remontar la sierra que superaba los 670m de altitud.

A subir por el cementerio, a ojo, con 34º en las calles. Un todo recto al antiguo Camino de Bocairent. Treinta pasos, parada. Agua. Treinta pasos, sombra. Agua. Treinta pasos, ocho minutos. No era rentable ni contar los 17km que quedaban hasta Muro. No lo era por que preocupaba más el sol y la pendiente. Pero como no hay mal que cien años dure ni blog que aguante una descripción dantesca y dramática, os la ahorro. Eran las 19h largas cuando llegaba a Muro de Alcoy, 13h y media después de haber salido de Almansa y con unos 20km corridos y otros 45 caminados. Ya lo dije por sms. Si esta vez no la he diñado, mal se tienen que dar las cosas para que os libréis de mi. Un matrimonio de Caminomirisco, cojones tiene, me acogió en la pensión Copacabana, que desde la ignorancia apestaba a puticlub pero que resultó ser un hostal familiar donde me dieron un bocata de jamon y una cocacola mundiales. La vida. Que no siempre duele.

Ya estamos en Almansa

In running on Agosto 14, 2008 at 7:33 pm

La Megaburra o la Transconejos. Ya tiene nombre la parida de esta travesía que me tiene tiritando de la solanera y de los kilómetros, en Almansa, la fortificada y la que nunca aparece. Me cago en mi estampa la jartá de kilómetros que me han caido. Finalmente 75km, tras salir a las 6.00 de Albacete nuí, y tras diferentes peripecias que sé que os gustarán. A los 20 minutos se me cae la botija de litro que llevo en la riñonera famosa de powerbar. Meto su contenido en la camelbak y dejo mi legado en las papeleras de la ciudad de las navajas y de Marcial. Como decía Pepo, se va mejor con menos peso.

La segunda es ver cómo la información corre menos en internet que en los planes urbanísticos. Los vestigios de la calzada romana de Cartago Nova a Segóbriga, a tomar por saco por unas obras en Las Losillas, a escasos 6km de Albacete. “Bonito modo de empezar”, pienso para mis adentros y recalculo un par de kilómetros y la conveniencia o no de seguir los caminos existentes. Desde luego los trazados por los romanos no valen, y los más próximos a ello son los del XIX. O sea, las carreteras que han devenido en esa A-31 a la que me he abonado por el resto del día. Y en estas he descubierto las vías de servicio. Casi todas asfaltadas (“la segunda en los cojones: llevas unas zapas trail”, me recuerdan mis cuádriceps).

Tercera. La Mancha está viviendo la quinta plaga. La primera, os recuerdo, fué la de los gamusinos. La segunda y tercera casi coincidieron en el tiempo: la de los rojos y los nacionales. La cuarta fue la de los venidos a más del campo y las periferias. Pues solo queda la de los conejos. Muertos, saltando, vivos que se quedan mirando quién coño soy (candidatos a pasar a la primera categoría), veteranos mixomatosos, gazapillos, piel y huesos despachurrados. Coneho por tóh lao.

Las paradas para llenar la camelbak y la andorga han sido varias: la primera en el km aproximado 35, en Villar de Chinchilla. Lugar de carretera cuasi muerto, cuenta con un bar con un barman mezcla de Robert de Niro y el Sr Barragán, que no calla (como casi todos los sordos y, éste, lo es y con galones de almirante). ¿Qué puede tomar ahí un ultrafondista?. Nooo, un solysombra no. Eso queda para las pruebas de 42km. Un café con hielo, mano de santo para despertarme y poder hacer tramos trotando hasta el km 45 aproximadamente. La segunda parada, en Bonete. Con este nombre, los bonetianos (no sé si será el gentilicio o el nombre de una secta pero he ido media hora tronchado de la risa), los bonetianos, digo, sortean el devenir de la autovía y dan de comer a gente variada, como a mí, sin duda el friki más importante que ha pisado en 2008 sus garitos. En un mesón me he apretado un menú con ensalada, salmorejo y salchichas blancas con patatas, melón y oooootro café con hielo, gasolina de este viaje mientras no llegue a los gintonices de Denia.

Eso, si llego. La bajada a Almansa ha sido eterna. Pero eterna de verdad. Guardando para mañana, he caminado largas horas sin forzar rodillas ni gemelos. El viento manchego me ha dorado como un pollo británico (poor roasted chicken) y cuando me he metido en la ducha de estos recomendables apartamentitos de El Estudio (Méndez Nuñez, 44, Almansa) he pasado a soltar toda la calorina hacia fuera (poor shivering chicken bastard).

¿Queréis que cuente más cosas? Pues os van a dar por saco porque tengo que cenar. Eso sí, no garantizo (a) que mañana me conecte desde Muro de Alcoy, ni (b) que llegue a Muro de Alcoy -son 63km y preveo caminar más, tardando otras 13h que me terminarán de cocinar (absolutely burn out wanker)- Saludos y gracias por los SMS de ánimo que, como no los firmáis y apenas guardo números en mis agendas, pasan a la historia como anónimos cebedeos que, aún así, se agradecen en momentos críticos. Que los hay.

pd. he hecho unas 8 fotos, a cual más gañana. Las colgaré cuando regrese a la civilización.

Me voy al matadero

In running on Agosto 12, 2008 at 7:43 pm

Bueno, bueno, bueno. Entre gases, retortijones y cagaleras de la muerte, encaro el viaje mañana miércoles a Albacete. Pasajero de mochila y pantalón corto del asiento 2, bus 12. A las 15h tengo el autobús y llegaré a la ciudad manchega cuando bajen un poco los 32º previstos. Mi alojamiento en pleno centro está listo, tengo que preparar las fiambreras con la cena macarronera, he de meter todo lo metible en esa mochila, y me confieso intranquilo. Y eso que ni hay dorsales, ni hay posibilidad de perder aviones, vamos, que spanjaard está en su versión más mortal. Y este canguelo, ¿por qué?.

El entrenamiento ha sido de los más gloriosos. Tras darme de bruces con las 24h de Torrejón y tirarme 40 días de vacaciones trotísticas, nuevo arranque con los cartílagos de las rodillas haciendo runrun. Tres trotes monteses de más de 2h y otras dos semanas de tapering, técnica usada en círculos de deportistas para recuperarse, y que yo he aplicado para mí mismo como yoga pernil. Digamos que un ‘método Pepo’ mejorado, con menos pitanza y vinarros, siguiendo al pie de la letra lo que un día me dijo Garbanzito: mejor llegar corto que pasado. Pues yo voy tan corto que me doy miedo.

La estrategia de carrera me da repelús. Ahora sí: me confieso preocupado. El primer día tengo 14h como tope para embucharme los 70km mal redondeados (siempre saldrán de 73 hacia arriba). Si salgo a las 7am, debería estar con la luz de día llegando a Almansa, la fortificada. Ahí me espera el trinomio 3C [civilización-cenorra-camastro], tras horas y horas pasando por pistas eternas blablabla, ya sabéis, el soniquete del romanticismo ultrafondista, la caminería histórica y el feng-shui de las zapatillas de correr de su putísima madre. La última vez que llegué a 70km llovía a mares, me dolían las rodillas y eché unas 9h; el truco ha de estar en caminar y relajar en las zonas de ascenso a Bonete y las horas de más calorina. Sin duda, me envidiarán hasta los que están en la Costa Azul hinchándose a dry martinis.

El despertar; ese será la clave. Cómo me despierte el segundo día. Un día normal me debería levantar encorchado y dolorido. La cosa es no terminar tan mal la primera zurra como para desayunarme 63km. Lo he hecho en otras ocasiones tras días de 100km y tal. Pero esto no es una ciencia exacta. El premio merece la pena el esfuerzo: salir de la llanura manchega y entrar en los cerrillos valencianos, sombra, pinos y caserio disperso. El premio subsiguiente al segundo despertar será encarar las montañas de la Gallinera, asomar al mar, terminar de una puta vez. Romanticismo elevado al cubo.

Comunicación. Coooño con la sociedad de la información, los sms, si encuentro o no un ordenador para dar crónicas… me cago en la leche, ¿sólo os preocupa que llegue con el cerebro con suficiente oxígeno para contarlo? A mí en estos momentos me preocupa llegar entero y sin chamuscar y los fieles de la fibra óptica andan pidiendo literatura. Estoy aún por dejar la cámara de fotos en casa y ahorrarme 130gr. ¿Se podrán mandar telegramas aún?.

Así que en este nido de águilas de mi 4º piso, desde el que veo el páramo de Paracuellos, las pistas de Barajas, los cirros deshilachados del este alcarreño, me revuelvo intranquilo en mi silla. Mi santa y yo nos reimos por reirnos, no creáis. Pero aquí dentro… hay mariposas.

Preparando la mochila

In running on Agosto 12, 2008 at 8:55 am

Todo ha de caber en mi Diosaz Raid 10. Si, 10 de 10 litros. En la gama de mochilas de raid, Quechua tiene números más altos, 15, 20, con más capacidad que quizá ahora añore. Cuando la compré sopesé las prestaciones de pruebas de un día, y la idoneidad de tener una mochila con camelback donde me cupiese alguna prenda y comida. Ahora he de usarla combinando sus habilidades de sujección y ligereza (estaré corriendo durante 3 días con ella a la espalda) pero metiendo material de supervivencia suficiente. Lo que sobre me irá pesando durante 190km. Lo que me falte, pues ya puedo comprarlo en porciones según pase por las localidades; qué llevo y qué no llevo.

Incluyendo lo que lleve puesto (Fila Trail, una camiseta kalenji y un pantalón corto nike, gorra y un recambio de calcetines kalenji), llevaré 3 camisetas, 4 pares de calcetines, brújula, notas de viaje, cartera con set visa+dni+tarjeta sanitaria, vaselina, sobre sellado con 6 dosis de Mincartil, 1 pantalón corto Fila, cortavientos NB, lentillas repuesto, paracetamol efervescente (Eferalgan), cámara, móvil y cargador y dinero suelto. Añadir unas barritas de ataque, si bien las comidas las haré en las localidades por las que pase. Además intentaré llevar una riñonera cruzada para un bidón de 1 litro. ¿Qué ha pasado finalmente con la cartografía? Pues que se ha perdido por casa. He estado buscándola varios días pero no encuentro los mapas. Así que me enroco y he elaborado un rutómetro txt, “la hojilla”, con los pasos, parciales e instrucciones en ruta.

Además he mandado al punto de destino ropa de recambio y calzado (junto con unas viandas satánicas de matadero abulense). Debería ser suficiente para ir usando y tirando calcetines y demás extras. Escasísimo pero, teniendo los alojamientos en municipios de importancia donde se hará la comida fuerte (cena), lo único que importa es ese kilo que evitas, y mira que estas minucias me han parecido en muchas ocasiones una tontería. Tomo como experiencia los viajes de camino de Santiago de 2005, las aventuras ultra de un día o de dos, y creo que es la decisión acertada. Priman la austeridad y ligereza, dado que iré solo y no tendré que hacer otra cosa en todo el día. Lástima de conversación pero, como comentaba hoy a Jesús, así no se me seca la boca y no perderé el hilo de lo que esté haciendo.

Lekker weer

In running on Agosto 12, 2008 at 6:53 am

El tiempo previsto para el cogollo de mi aventura: la comarca de Almansa. Aflojará un pelo tras el comienzo de semana pero sin atreverse a dar precipitaciones. Quizá sea suficiente con esa pequeña nubecilla que ayude a tomar aire, aunque…

El plan, ¿de huevo o de vainilla?

In running on Agosto 11, 2008 at 8:45 am

Los planes, sin inconvenientes, no son planes. Un plan individual es más fácil de llevar a cabo, sin duda alguna. Pero tiene bastante menos gracia. La noche del viernes tenía que trastocar el esquema total de la travesía (a decir verdad, ya muy modificado de la idea original). Iván me llamaba para contarme cambio de planes y, bien, ahí está. Probablemente hayamos creido todos que la disponibilidad con críos era diferente y ellos están ahora rematando un camino de Santiago que no podrán hacer en bastantes años; era su oportunidad, me decía Ivan.

Como después de tres años de planes no iba a pecar yo de falta de recursos, apenas media hora gestionando la crisis me bastaron para retocar la salida. Las opciones iban desde lanzarme a ciegas a los cuatro días hasta, abandonar, tomarme el fin de semana con mi santa y postponer sine die planes con gente para atravesar algo más que la Casa de Campo. Frente a frente, la pantalla del Fujitsu y yo, con el apoyo moral de mi mujer a mi lado, decidí tirar por la calle de enmedio. Así que tenemos nuevos planes. Esto es como va a quedar. Veremos por dónde y cómo termina todo. Por mi parte, no tengo intención de abandonarlo.

El miercoles 13 tengo un billete de autobús para ir hasta Albacete. Capital de la Muchachada Nuí, ciudad de navajas, de manchegos y de un montón de valores humanos que desconozco por falta de tiempo y de viajamiento. Noche en el H. Cardinal, madrugón y primera etapa. Suena un poco a Vuelta a España, pero así es: Albacete – Almansa. Salen 70km para los que tengo todo el día. Opciones de flojera viejuna en línea más recta, por Chinchilla, Villar y Bonete, o de Camino del Levante, por Chinchilla, Hoya Gonzalo e Higueruela, si estoy fuerte, chulo y demente (y con ganas de hacer 6 o 7km más). Todo en la chepa. Todo en la Diosaz, líquido, ligerísimo recambio de ropa, dinero y visa electron. Móvil+cargador, y poco más. Un estilo, si me paro a pensar, al fin de semana que anduve corriendo por los Castillos del Loira. Entonces llevaba aún menos cosas, con una simple riñonera.

El jueves termino sobando en el H. El Estudio, en Almansa. Será básico para ver si recupero decentemente y me levanto con piernas para la segunda etapa. Almansa – Muro de Alcoy. Variará el paisaje, el acento, todo. Tomamos el territorio Pepo por su extremo oeste. Google earth me da unos 65km, con mejores perspectivas pero un terreno más quebrado, sobre todo superado Fontanars y tras la gran recta hacia Ontinyent. Subiré la serrezuela de Agullent y tomaré (abandonemos de una vez este plural indurainesco) la via verde hacia Muro de Alcoy. Habré dejado ya el Camino de Levante, será terreno de Cocentaina, antiguos reinos moriscos, territorio frontera, ondulación tras ondulación y un calor cada vez más húmedo porque estaremos más cerca de ese mar.

Tras sobarla en el Copacabana de un pueblo que no estará en fiestas, el Sábado 16 es el día en que tengo una cita en Denia. Muro de Alcoy – Denia. Poco más que hacer en el final de este tríptico que levantarme, madrugar mucho para caminar los primeros km y desperezar articulaciones y cerebro, Benimarfull, Planes y encarar el Vall de la Gallinera hasta Beniali, donde habá que remontar la sierra que cierra al Sur ese valle, y tomar unas buenas pistas que bajan hasta Pego y encarar el mar. El paisaje desde arriba, desde abajo, desde cada curva del camino. Apenas en 49 o 50km estaré en Els Poblets, resistiendome (o no) a tocar con mis manos el Mediterráneo, apenas a 3km de ese punto final que será la Pujada al Castell, la balsa mágica de Pepo. En total, calculo que unos 53km para sumar a los 70+65. Recondeando, la aventura se irá sobre los 190km. Buen mordisco, casi cinco maratones en tres días. Buen plan. Quizá debería haber empezado con él.

Ten cuidado, Luisito

In running on Agosto 8, 2008 at 7:32 am

“Ten cuidado”. Cada día lo oigo en más ocasiones, es normal, hasta cierto punto. Unos lo dicen con la constancia de la madre, de quien te ha parido, alimentado y dado cuerda, si bien mi madre es de esos especímenes que nacieron sin importarle las dificultades y que pasean su genética bestial por donde haga falta. También me lo dicen de soslayo, insertado en alguna otra conversación, como cuando se posa la mano de manera casi tangencial en el hombro, “hombre, tu ya tendrás cuidado en esas aventuras”. Así lo hace quien aún no me conoce muy bien, amistades surgidas en ámbitos donde no se suele hablar de kilómetros u horas corriendo, aunque muchos sepan de nuestros vicios.

Anteayer me lo decía quien más me quiere, sí, más que la Flora. Mi mujer me ha visto llegar a casa sudado, congelado, encharcado y con barro hasta las sobaqueras. Siempre que uno llegaba hecho un ecce homo, yo veía que sus ojos iban directamente a los míos, sin pararse a contabilizar enganchones o pegotes de fango. Cara a cara veo que inspecciona lo importante, si su cuerpo de sardina favorito sonríe tras 40km por la montaña, o trae los ojos enrojecidos después de 15 horas corriendo por las Sierras de Ronda, así que sus “ten cuidado” contienen gotitas de preocupación relativa; me conoció corredor (o lo que seamos) y me ha visto siempre consciente y contento por las diabluras de la distancia y el sudor. En una ocasión corrí tanto y por un sitio tan malo y un día tan desapacible que me dolieron las rodillas y no dí más de mí. En aquel momento, después de 8 horas y ante la imposibilidad material de disfrutar de nada, opté por no llamar a casa a comunicar mi retirada. Cuando asomé al móvil ya iba en tren a casa. Esto demostró, o lo demostraría si hubiera hecho falta, que el cuidado está presente en cada una de mis supuestas estupideces.

Ahora me enfrento a dos días seguidos atravesando sólo unos 150km. A pesar del aspecto de premeditada idiotez, mi amor sabe que cuento con lo básico (alojamiento concertado, dos piernas y un corazón que bombea sin problemas para surtir unas facultades normalitas pero suficientes), pero que además poseo la llave hacia la retaguardia: cierta cantidad de experiencia, del Lebenserfahrung. Son demasiados años dando consejos sobre cómo correr con tranquilidad. El empirismo, los hostiones contra la pared del sufrimiento y las limitaciones del cuerpo del corredor del montón (blanco, occidental, sedentario y peludo), han logrado someter cualquier atisbo de rebeldía suicida en mi cabeza. Tan es así que ya sea en pleno trote bajo 38º, tormenta de nieve, cerrada niebla o descenso por montaña, en mi cabeza se enciende el led de la prudencia. Regresar a casa con los tobillos enteros y poder conducir hasta mi hogar sin problemas, tener el cuerpo aún entero para hacer caso a mis enanos, o energías suficientes como para soportar tardes de Domingo con feria, paseos por zonas infantiles o sesiones de sexo casi sin flujos corporales y el paladar sediento.

A quienes os preocupe si me perderé, deshidrataré o derrumbaré en mi próxima aventura, os garantizo que voy guiado por la cordura empírica, por la -quizá innecesaria- acumulación de hábitos a lo largo de estos 28 años corriendo. Y si, aún así, os quedáis intranquilos, siempre os podéis pasar a hacerme compañía un rato. So medrosos.

Robo foto a Eva de la tapia de ayer. Compartiendo furgón de cola con mi esposa y alguna novata más.

Mucha mujer

In running on Agosto 7, 2008 at 6:57 am

Hace hoy 17 años que me dí el primer revolcón con mi actual partenaire. En un parque peraltado, anfiteatro de la erótica juvenil de Alcobendas donde uno podía reposar las erecciones que le provocaba su musa mientras pasaban los espectadores en coche, cada uno camino de su trituradora habitual, o de sus casas o de sus entrepiernas favoritas, Avenida de España arriba y abajo. Mi amor llevaba un vestido hiperveraniego con un escote más peligroso todavía que asomarse -en tiempos- por el viaducto y las mil pecas de su cara me decían ‘ámame ahora que te estoy dando una oportunidad’. Decía ella anoche que llevamos más años casi juntos que separados (la sobriedad le hace perder tonos, dice cosas más bonitas cuando está borrachita). También que se le han hecho más largos los primeros 8 de noviazgo que los siguientes 9 de casados. Ya digo. Efectos de vivir con uno y confesiones a la hora de Mujeres Desesperadas. Mucha mujer es esta con la que elegí vivir y que tuvo la gentileza de aceptarme.

Mucha (Alphons) es también sinónimo de mujeres y de sensualidad. No me equivoco si es el favorito de la cartelería mundial; éste el rey del art nouveau. Ayer estuvimos paseando entre sus carteles y obras en el CaixaFórum de Madrid, exposición gratuita y fresquita abierta hasta las 20h de cada día. Mucha decoró durante unos pocos años nuestro nido en Postjesweg 17, Amsterdam. Compramos unas láminas que presidieron durante los años de exilio y que se quedaron por algún lado de la mudanza. Altamente recomendable para los matritenses retenidos o visitantes ocasionales.

Diecisiete años retenido contra mi voluntad por un cajón de curvas y naturalidad desbordante. Envidiadme ahora si queréis. Un beso.

Retales über alles

In running on Agosto 5, 2008 at 10:46 pm

1. Termicidad.

¡¡Jesús qué jornada!! Manolo, monsieur del vino y el pulpo dice que si me largo para allá, para Galicia, de vacaciones, he perdido unos mapas topográficos con los que pensaba manejarme en mi aventura particular, mis hijos en una fiesta de espuma y sólo con 5 años, y se me ha agarrado un arroz meloso de emergencia (y mi santa si queda meloso dice que nones). Menos mal que huelo a pez (¿o es gomina?) y a truenos en Génova ante los esfuerzos del barril Brent de tirarse por la cuesta para abajo. En unas horas, nueva andanada mediática sobre los precios; ayer eran aceite, limones y harina, o así. Mañana o pasado sacarán algo sobre los biosólidos, las hipotecas o el gasto militar que prometió moderar el PSOE (Partido Sobrado Onanista Español). Y 33º en Alcobendas, miren a que horas.

2. De creatio tontéribus.

Cuñao, que hace días que no hablamos. Decía yo el otro día que creo que los creyentes tienen un problema gordo. Muy gordo. Sobre todo los fieles seguidores de la religión de base, de la mitología jesuítica. Vamos a ver. Sienten adoración por Jesús, personaje con unos modos, tiempos, momento histórico y circunstancias personales determinadísimas, nobles si se me apura y si se me invita a un gintonic incluso diría que fantásticas, fabulosas (esto te costará 4). Por otro, toman una literatura oral más antigua, más primitiva y que podría ser un libro de florecillas con referencia y muy bonito, como base para escalar en la construcción de un montón de cosas que han perdido vigencia cuanto más ha avanzado la ciencia. O sea, que los cuentos caldeos, las historias hebreas preromanas, la tradición aramea, etc., podía ser una bella manera de dormir a los niños, pero lo convierten en un “hilo” del que tirar para ir penetrando en cosas inexplicables como el Universo, la meteorología, el origen del hombre, qué se yo.

Ese patinazo hace que muchos creyentes pasen de caer como estupendos hippies bienpensantes a caer como retrógrados cerriles. Y es por intentar aplicar esa creencia a algo que, simplemente, era desconocimiento hace 3000 años, pero que ahora hemos empezado a entender. ¡Coño con el inconformismo de la iglesia y sus teóricos! Si se hubieran puesto así de cerriles los que intentabais cristianizar … claro que a espadazos convence uno más rápidamente.

3.

Siguen apareciendo positivos en controles de dopaje en ciclismo, la contaminación machaca el cielo pekinés, los ciclones se llevarán por delante los regatistas de los juegos, apenas he mirado el horario de las pruebas de maratón, en fin, el 080808 lotero y olímpico que dará paso a los Juegos de Pekin se acerca más callado que nunca. Y Estudiantes, sin un pivot comeniños confirmado. Menos mal que ayer pudimos poner el mundo en funcionamiento en plena tertulia de foreros de La Nevera, el foro no oficial del equipo de patio de colegio. Amen.

150km absolutamente solo

In running on Agosto 1, 2008 at 7:05 am

Ayer me llamó mi don quijote de la mosca bajo el labio inferior, el manchego al que haré de escudero por las campiñas de Albacete. El buen Cabesc que casi se queda sin vacaciones entre oposiciones y planes varios me dice que tiene novedades. Miedo me da que siga, pero la educación y la curiosidad me dejan pegado al auricular del samsung rojo de góndola. “Me uniré a tí el 15, no el 14“, escueto pero suficiente mensaje que significa que entre Tomelloso y Chinchilla de Monte Aragón, más o menos, tendré por compañía nada menos que nadie.

Vamos a ver, no es que ahora se desmonte el castillo completo de la travesía, sino que las contingencias (hechos que podrían no haber ocurrido o tenido lugar, que no son necesarios, en filosofía) harán que mi amigo estará más tiempo con su chica y canijo, y un día menos por los caminos. La consecuencia de todo esto va a ser un pequeño cambio de planes; tendré absoluta flexibilidad para recorrer en los horarios y ritmos que desee los primeros 150km, manteniendo los dos días de tiempo límite, pero librándome de una pesadilla como era el dónde dormir la primera noche. Quizá pueda acomodarme a base de siestas diurnas y recorrer tramos nocturnos para evitar la calorina y gestionar mejor los kilómetros. Casi seguro que será esta la opción, al menos hasta llegar en la mañana del jueves 14 a la llanura que circunda Albacete ciudad, donde me encontraré la civilización y más posibilidades de avituallamiento, descanso y compañía humana.

Para la virgen de Agosto y el sábado 16 quedan entonces los demás 150 kilómetros, ya encarando los altos de Bonete, Almansa y la entrada triunfal en las sierras interiores Alicante, donde descubrí el otro día que tendremos un buen tramo, si queremos, por la via verde del Serpis, cerca de Alcoi. Por cierto, ¿donde he metido los mapas que compré el otro día?

Y, hablando de mapas y geógrafos, anteayer contactaba conmigo -de chiripa y por esas casualidades que da la Red- una vieja amiga de la facultad. Digamos que más que una vieja amiga, ida y venida en los años y de la que hacía un lustro que no sabía nada. No digo más que topó con el email de servidor hurgando en elatleta.com. Me tiene que explicar dónde aparece uno referenciado en google como para seguir los links y reencontrarme. Ay, las tecnologías, y se las querían perder algunos.