Otra vuelta de tuerca al aburrido mundo del corredor

Archivo de Septiembre 2008

En pleno debate sobre lesiones deportivas

In running on Septiembre 30, 2008 at 11:47 am

A raiz de un post en el blog de 13t he ido hilvanando pensamientos mientras venía hoy a trabajar. Trecet departe sobre las lesiones post-juegos olímpicos en diversos deportes como baloncest, balonmano, e inevitablemente han empezado a surgir comentarios sobre las lesiones de los futbolistas y demás calaña. Era cuestión de tiempo que se comenzaran a comparar esfuerzos y deportes, ya sabes, de esa manera tan poco acolchada que tenemos los bloggers de exponer nuestros dardos.

pídanle rendir al 120% a un futbolista o a un jugador de rugby al día siguiente de un partido, pídanselo y verán, y no digamos a un corredor de maratón. Así que eso de que el ciclismo es el más duro no es más que un mito

A palo limpio, ya se sabe. Siempre he pensado que quizá habría que distinguir entre los deportes según el castigo que sufren los deportistas.

El rugby, balonmano, futbol y similares cascan tanto muscular como articularmente. Además se introduce el choque como parte del juego, contra lo que el cuerpo genera mecanismos de cura (dolorosos). Añadid hematomas y esguinces o traumatismos varios.

Por otro lado los deportes de gesto intenso pero menos contacto (tenis, voley, atletismo) permiten jugar a tope más días tras los que el cuerpo tiene que recuperar musculos, hidratación y sales, ademas de articulaciones de un modo más lineal. Sin traumatismos. Los ciclistas sufren un gasto muscular y de consumo líquido y sólidos. Pero el entrenamiento + recuperadores (el doping permitido, si quereis) hacen que se pueda continuar al día siguiente. Y aquí traemos la (divertida) comparación entre maratón y ciclistas: ¿es una falacia científica por cuanto discrimina al corredor? Correr durante 2h sobre asfalto es castigar el pubis, rodillas y caderas con un golpeteo que el ciclista no sufre. En el catálogo de lesiones del corredor tenemos unas cuantas derivadas de un hecho fundamental.

El contacto con el suelo se dispone en tres vectores de fuerza: el vertical (peso del cuerpo), el avance y la resistencia en el impacto. La suma de las tres se debe disipar en la 1/3 parte del tiempo que se utiliza caminando. En unas dos décimas de segundo. El corredor impacta sobre el suelo entre 50 y 70 veces por minuto con cada pie, o sea, disipar hasta mil impactos en un km. Más frecuencia para corredores ligeros, de elite, que pueden pesar entre 48 y 60kg, o menos frecuencia para corredores lentos pero de hasta 100kg. En ambos casos, entre 40 y 50 toneladas de fuerza por kilómetro. El calzado pierde absorción de impacto con el uso. La dinámica de cada pisada es diferente y casi nunca perfecta. La inclinación del terreno, los peraltes, etc. Todo influye en la ruta de la absorción de impacto, según leo en un sitio especializado. Pásmense: arco medial del pie, músculos lateranes de la pierna baja y membrana entre la fíbula (lateral de la rodilla), biceps femoral, tuberosidad de los isquios hacia el glúteo máximo y músculo sacroiliaco, Multifidus y porciones mediales de las lumbares. A veces oblligamos a los abdominales transversales a mantener el equilibrio del cuerpo en la zancada. Las conclusiones, así, son demoledoras en favor de esa máquina que parece tan deteriorada o fofa o canija que es nuestro cuerpo, pero que finalmente funciona como un gran amortiguador para los impactos mientras corremos (por mal que corramos). Cualquier músculo rígido o acortado, o desalineamiento de articulaciones, puede interferir en la disipación es esas fuerzas y derivar en lesiones crónicas que aparecen en cuanto incrementemos la distancia corrida.

Acojona.

I don’t wanna go down the balance

In running on Septiembre 29, 2008 at 3:16 pm

The Ramones cantaban que no querían crecer (I don’t wanna grow up), pero que querían ser sedados (I wanna be sedated). Yo no quiero tener que escribir un día que correr es útil para adelgazar. Lo siento; me niego. El planeta está lleno de fásmidos con tiempo y preocupaciones como para engancharse a cualquier cosa, y no quiero que sobre mis espaldas repose concienciación alguna. Bastantes idioteces hacemos motu proprio. Dejaos las paridas para algo menos dañino.

He comenzado a salir de nuevo con el 5.55 commando. No es un juego para la PSP. Es un grupo que queda de mala manera, fijos, caiga la que caiga, nieve, granice o lluevan ranas-toro (cosas inusuales todas en la zona norte de Madrid), y siempre a las ’seis menos cinco’. Vaya una pulga de entrecomillados porque, para estar a y 55, servilleta ha de hacer unos 2100m al trote, que a esas horas son otros 14 minutos. La suma total de esfuerzos, café tomado en tres bocanadas, cuatro pisos para abajo, trote con la rampa de la calle Benasque incluída y demás ventosidades, suponen arrancar a correr a las 5 y media pasadas. Y eso, cierren los ojos los lectores vigoréxicos o con problemas de peso incontrolado, adelgaza. En sí, lo que es correr, casi que no corremos. Aunque Soto tire para que se le pasen los dolores de la rodilla. Aunque Antonio el presi saque el tema que saque. No importa si vienen Joaquín y sus nuevas circunstancias orteguianas, o Alfonso y su perfil a estrenar de embutido (hoy) en rojo. Corremos como galápagos frenados. Apenas 40 minutos más el trote de calentamiento y descalentamientos, recogida del ADN y subida a casa. Otros cuatro pisos.

Y convencido me hallo que no quiero bajar de los 74.2 de hoy. No toca. En una semana de madrugones, un kilo. Tan tranquilo. Y no he corrido ni la décima parte de esa semana de Agosto en que hice 230km.

Me largo a leer el blog de Ramon Trecet. El que tenga más de 35 años entenderá por qué. Because I’ve got to have Faith….

Preparando el calendario

In running on Septiembre 27, 2008 at 9:59 pm

El lánguido octubre asoma por el canutillo en espiral de mi calendario, chincheteado en una pared que sostiene, entre otros, dos dibujos de mis hijos en los que representaron a servidor en plena paliza, un esquema de vuelos entre el Hong Kong International Airport, Amsterdam y Madrid, y unas notas asaeteadas por un bolígrafo azul y la colorista marca fosforescente del verde de oficina. Lo cierto es que -a lo tonto- llega hora de ir cerrando el año y preparar el 2009 un poco. Mejor hacer las cosas con antelación suficiente.

Vete a correr donde quieras, pero avísame con tiempo

Como tengo costumbre en los últimos años, y que nos ha costado consensuar las actividades en tablón de la cocina, en el calendario de cajamadrid que se oculta temeroso tras la puerta de la misma, me iré preparando mentalmente con un esquema que ya he comentado a mi santa esposa, grosso modo. Lo decía el otro día, mientras compartíamos un café de primera hora ella y yo. A ver si me pienso alguna carrera simpática y bonita, que podáis aprovechar para bañaros un par de días en la playa. Ideales están situadas las pruebas de Mayo y Junio en las costas o cercanías (Ronda y su plasha marbellí, Reus-Prades y el tarragonés tan cerca). Pero también tengo mis dudas sobre tener que arrastrar a mi gente a una prueba.

No comparto al 100% ni al 20 el famoso intento de conciliar nuestra afición con el tiempo de nuestra familia. Eso de “podemos aprovechar que corro en Praga y vemos la ciudad“, ya no cuela. No debería, además. En el monte, igual; “¿No te haría ilusión ir a los Alpes?”. “Pero, ¿no has corrido ya en Davos?”  Vamos a ver: si quieres ir a correr por ahí, deja igualmente que tu mujer desarrolle sus aficiones. No la tiranices intentando animarla a participar de tus vaiajes. Claro que, muchos ya intentan encauzar su vida privada buscando (de primeras o de segundas, lo que introduce nuevas variables destructoras) esa compañía corredora de los mismos anhelos. Maratón, montaña y … endogamia, modifico yo del artículo que ha escrito este mes Cañorroto en Corricolari.

En cualquier caso, sin pretender poner a nadie de acuerdo o de mi parte, repasaba yo las citas que tengo en la cabeza. Las cercanas, por poderse montar sin quitar días a la familia. Las lejanas, porque nos han planteado la posibilidad de viaje familiar. Ya veremos qué sale de todo. En Marzo me es sumamente fácil y cómodo correr los 50km de los 100km IAU de Madrid. Los cincuenta de Vallecas. A las 7, la salida. A las 12, terminando. Un ultra que te permite llegar a casa a tomar el aperitivo. En Abril los del club Ñ somos guía de ritmos de MAPOMA, el(la) maratón de Madrid. Este año me pediré, aviso, una hora más. De 4h para arriba. No tengo ganas de entrenar. Otra aquí al ladito. Mayo lo tendré ocupado robándole un fin de semana a los míos para organizar la parte técnica de Las 24, nuestro bebé ultra, así que este año no correré en Torrejón salvo un trote testimonial. Regreso, o al menos es la idea, a los 100km/24h de Corricolari, en Junio.

Marzo, Abril y Junio. Luego un descanso para esperar la segunda edición del Ultra Trail del Foret des Soignes, en Bruselas. Unos 68km en Septiembre, 42 … millas, a cargo de un equipo contrastado y con la organización de Marc Vanderlinden y unos experimentados amigos. Nos han invitado unos amigos a Bruselas e intentaremos ir. O sea, 4 eventos de 42 kilómetros o más ya afianzados, de primeras. Esto significa apuntarme a tres cerca de casa en apenas cuatro meses. ¿Y necesito andar buscando algo más? ¿Dónde llega el vicio personal para intentar programar más citas en el calendario? ¡Pero si soy un privilegiado! ¡La primavera madrileña da para hincharse!

¡Hínchate con nosotros!.

Ultradistancia en montaña: reflexiones

In running on Septiembre 25, 2008 at 6:22 am

Hace más de un mes que se celebró una carrera masiva, durísima y no por ello menos popular entorno al macizo montañoso del Mont Blanc. Chamonix, Courmayeur, Col de Ferret, lugares míticos del alpinismo europeo, eran puntos de salida o paso del UTMB, el Ultra Trail du Mont Blanc. Es una prueba en la que te dan cuarentaypico horas de límite para circundar el Mont Blanc en un recorrido (distancia standard) de 166km. De indudable belleza y tirón mediático, con miles de participantes y un porcentaje de retirados enorme, estamos frente a otro de esos efectos llamada del glamour deportivo y la búsqueda de retos personales.

Pues bien. El debate está más que candente por la particular interpretación y rigidez de un reglamento en el que, entre otros, se prohibe en buena medida la ayuda externa. Hasta ahí todo correcto, si no fuera porque se conocen casos de corredores de elite que reciben apoyo disimulado, otros intentan apurar cada fisura del reglamento para ganar 500gr de peso de ventaja en la mochila, y una vez pasados los 50 primeros todo el mundo comparte un gel o toma una galleta de los varios puestos informales que los vecinos colocan a tu paso. El caso más serio ha sido, al parecer, un corredor español que iba en el top 10 pero a quien poco menos que apartaron como tramposo y encerraron en una zona aparte porque .. alguien del publico le habia ayudado a abrir un envoltorio de una barrita y no perder asi unos segundos. El corredor en cuestión iba tan al límite, según parece, que le costaba trabajo incluso sacar cosas de su mochila. Estamos hablando de llevar unas 25 horas corriendo por montes de hasta 3000 metros de altitud.

Hasta los comentaristas de televisión discriminan (separan) entre las ayudas que todos los ciclistas tienen subiendo el Angliru y las posibles diferencias de segundos que se pueden dar si a Contador, Leipheimer o Sastre se le da en el culete o no. Como veis, es la crueldad del deporte de alta competición. Nadie en la organización de la UTMB creo que se empache si ha de mirar a otro lado porque pilla a mi colega Botón pasando medio plátano o dando un empujoncillo a Globetrotter, por suponer; éstos tardan 40 horas y llegan el 1800. Pero el afectado tiene la mala suerte de correr demasiado. Claro, que tiene la peor suerte de no correr tanto como el vencedor. Es injusto. Es deporte profesional.

A mala idea, ¿podría buscar un abogado y meter en problemas a la organización por discriminación y poner en riesgo su integridad via denegación de auxilio? Contra eso y contra toda queja, ¿podría la organización imprimirnos en la frente a tinta negra el artículo del reglamento donde antaño se decía “lo no escrito en este reglamento será resuelto a discrección por los jueces de la prueba”?

A lo que voy. Uno. Por un lado es tremendo que en una actividad de ocio se penalice la solidaridad y se propugne cierto grado de actividad delictiva como es la denegación de ayuda. Dos. Esto es una prueba deportiva reglada, con una normativa que debería ser leída por todos antes de picar en el glamour y el efecto-monstruo que deslumbra a unos y otros.

Vuelve el concurso 20blogs

In running on Septiembre 24, 2008 at 10:01 am

Cumplí en Mayo un año en mi nueva empresa y ese mismo día de 2008 caminaba bajando por Concha Espina, desde aquellos dorados y femeninos ratos de Pradillo, hacia el palacio de congresos de Madrid, ese donde se han celebrado mil borracheras de Nochevieja y mil eventos igual de serios. Aquel día de primavera tenía que cruzar la esquina de Lima con la Castellana cuando recibo un telefonazo de mi hoy jefe. “Hemos pensado que trabajas para nosotros” – directo y breve, holandés. Terminé de cruzar, avisé a mi amor de la nueva y cerré el móvil porque dentro de la fiesta no se iba a oir nada.

Era la fiesta de entrega de premios del concurso 20Blogs que organiza el diario gratuito 20minutos.es. Uno iba invitado porque había sido seleccionado entre los tres finalistas de la categoría a la que inscribí esta bitácora (bueno, su versión nodriza, fallecida ya en los pozos de blogger). La categoría aquella de deportes estaba muy completita y reñida; había blogs de fútbol, de humor y fútbol, y el resto del mundo, como en un partido de los amigos de Zidane contra los demás, vaya, solteros contra casados. Pero dieron muy buenos pinchos, hubo cerveza y yo, para qué engañarme, tenía la cabeza en otras cosas y -reconózcase- estaría bueno que dieran un premio de categoría Deportes a un blog regañado permanentemente con la mitad de ellos, y cuyo propietario practica el desfase mental en la única actividad deportiva en la que no es necesario pensar.

Así las cosas, me he vuelto a apuntar. Risas aseguradas. Dicen que hay unos 130 blogs en nuestra categoría (y más de 3.000 ya en total).

Baloncesto para mocos

In running on Septiembre 23, 2008 at 7:02 am

Es definitivo. Ayer debutaban mis dos mocos en la disciplina de este deporte de equipo, según Naismith y según Pepu Hernández. Hará un par de meses preguntaba a un compañero de foros sobre los objetivos de cara a que críos tan pequeños le cojan el gustillo al fútbol de canastos. Según el amigo forero, involucrado hasta los tuétanos en la cantera del club más bello del baloncesto español, “lo que se pretende con niños de tan corta edad es la familiarización con el deporte y mas especificamente con el baloncesto, que comiencen a ser capaces de tener una buena coordinación óculo-segmentaria (coger objetos en movimiento, lanzar a un objetivo) que sin duda es esencial en la vida y en el deporte”. Pero lo mas importante de todo lo que se busca es que juegen se diviertan y hagan amigos, cosa con la que estoy totalmente de acuerdo.

Son éstos canijos niños criados en la exclusividad del hogar adulto, sacados con escolta y chauffer paternal para que hagan deporte en una vida sedentaria. Raro es el afortunado al que sacan al campo a que pegue pedradas a su hermano, se raspe las culeras del pantalón tirándose por un terraplén, o aprenda que la composición de las hormigas en un trozo de tortilla puede ser un inocuo -si me apuras- complemento nutritivo. Mocos, pedos y meadas con el culo al aire aparte.

El resultado, de primeras, ha sido de variabilidad agradable. O sea, cuando llegué estaban enfrascados (tras ya media hora de clase) en un botar por parejas y tras ello llegó el típico partidillo de ‘todos tras el balón’. Obviamente mal organizado, mezclando críos de 11 con otros de 6 años, los pequeños iban y venían con cara de aburrimiento y algún lloro y de no entender más que lo básico: ellos no rascaban bola. No es que mis pequeños dementes no quieran volver, riesgo que asumíamos antes de preguntarles si les había gustado, sino que habían pasado por ese cruel ‘dia de adaptación’ que ahora se coloca en todos lados. A los niños, los seres más flexibles de la humanidad, los tienen permanentemente adaptándose a … una escuela que tiene los nombres, edad y dinero del pago del curso desde Junio pero que a 22 de Septiembre no ha decidido aún como repartir un grupo de edad o dos.

Curiosamente el monitor ha compartido con nuestra familia años de deporte y clases, y nos confesó que iban a separar lógicamente los de los años 2001-2002 por un lado, para que jugaran, le cogieran el gusto al basket, etc. El (des)coordinador andaba intentando explicar lo mismo a otros padres de novatos que a esa misma hora tenían curso en otro pabellón. Un padre entendía pero pedía un poco de concrección: tenía que organizar las tardes al muchacho y buscarle unas clases de inglés y no sé qué más.

Mis entusiastas estudiantiles, una vez sus referentes paternos andaban por allí, se relajaron y decidieron ir a aporrear la máquina de los refrescos. Les preguntas ahora y hacen un bonito gesto afirmativo con el pulgar hacia arriba. Recordemos que Nerón extendió este gesto como la autorización para que el gladiador rematara a su oponente vencido…

pd. Sobre gestos en la Antigüedad, existe un excelente libro de Anthony Corbeill: Nature Embodied: Gesture in Ancient Rome.

Pesadillas de los 101km de Ronda

In running on Septiembre 22, 2008 at 11:48 am

Anda Paco, un buen amigo de las zonas levantino-murcianas, con idea de participar en los grandísimos y cuasi perfectos 101km de Ronda. Ya sabes, esa prueba de ultradistancia que organiza el Tercio Alejandro Farnesio de la Legión y que todo corredor debería plantearse algún día (¿o era la maratón de Nueva York?, ¿o era tener un hijo, plantar un árbol y correr una maratón?). Y le contaba medio de cachondeo una especie de pesadilla en vivo, cosa vivida en esa prueba y engordada hasta el punto que ya no sabe uno si es un chisme o una invención o una tremebunda pesadilla. Escapado como escapé del servicio militar obligatorio, coletazos postreros de aquel pionero movimiento de objeción de conciencia (igual que la EpC y la derecha mohosa a la que da miedo leer a Hobbes y a Habermas), pasé por varias fases. Siempre he tenido especial cuidado con los uniformes cuando no están colgados en una percha o un maniquí. Los respeto, y a sus portadores todavía más. Total que amén de los entrenamientos, hay que estar centrado mentalmente. Centrado en ese miedo escénico de estar rodeado de gente armada, de uniforme de asalto, con fama de equilibrados y sensatos y de poner paz en sitios donde la vida no vale casi nada.

Yo de tí haria certificado de últimas voluntades. Yo lo hice, al menos mentalmente. Aún así… al llegar al primer control…

Te surge un ‘uf’.

Sol de cara, km 14 o así de una carrera de 101. Pasas el primer pueblo todavía destilando adrenalina, pasas con rapidez chocando manos de la chavalería local y allá a lo alto, como los de Tráfico cuando montan un control, carrera bloqueada. En ese momento preciso, el de las diapositivas de tu vida pasando por delante de tí, sí, ese. Tu te acuerdas de las multas de tráfico, de si has hecho testamento, de todo; dos tios como camiones parados pidiendo pasaportes. El pasaporte es un documento de obligatorio cumplimiento que has de presentar en cada control de carrera. Pero te preguntas para qué se visten de legionarios si somos corredores civiles… ah, claro, que la organizan ellos y pueden vestir como quieran (pero ya has dejado de ser un corredor con ganas de cachondeo). Te preguntas por qué llevan cananas, armas (aunque no las lleven, se las intuyes, tal es el pánico de una generación antimilitarizada sin razón aparente). Te preguntas si hasta ahí llega tu aventura ultra y te tocas el pecho.

¡Cristo! (en estos momentos te sale la cultura católica apostólica romana aunque seas un blasfemo), ¿Donde he dejado el carné para sellar?

Se te sueltan las tripas. Pongámonos marranos. El caldillo cae por la raya del culo (la vertical). Lívido, te diriges a ellos con una gracieta, “hala, a ver si lo tengo caducado como el dni“, pero no te replican el chiste; ni te replican, ni hablan… solo miran. No están para hacer chistes a casi 2000 participantes; están para controlar la carrera maravillosamente, pero de esto no te das cuenta con los nervios. No reparas que apenas eres un sudoroso gordo con ropa ajustada al que le tienen que pedir acreditación. Como en la KFOR. Totalmente fuera de tí, piensas lo que pensaría cualquier imbécil: que no le tiemble el nervio, ni el dedo del gatillo, ni el pulso, voy a moverme despacio. Le das el carné temblando … tensión, ¿qué hostias mira? … lo sella y te lo da.

Y sales a 3.50/km. No respiras, no miras atrás, eres el mismo Usain Bolts con las piernas de Alberto Contador y las plumas de una gallina ponedora. Te quedan 88 kilómetros al sol, llenos de cuestas, y llevas las pulsaciones y el lactato a 190.

Entre cachondeo y medio verdad, hay que vivir los 101, sin duda. Tan recomendable que me están entrando ganas. Suerte que (seguro) no hay dorsales desde hace tiempo. Espero. No quiero ni entrar a mirar a su web.

¿Cómo correr mi primer maratón?

In running on Septiembre 18, 2008 at 3:40 pm

Leo en un foro las preocupaciones de un muchacho que iba a correr por primera vez esos 42km horrendos y sus 195 metros mágicos. Algo así como

no estoy lo suficientemente preparado para el que iba a ser mi primer Maratón [...] en los últimos dos meses no he podido cumplir con constancia mi plan de entrenamiento por motivos familiares, vacaciones, trabajo y un viaje de última hora. [...] Creo que mi nivel es aceptable para seguir entrenando más a fondo y hacer algunos diez miles y alguna media antes de intentarlo en MAPOMA 2009.

Sin pretender quitar hierro a algo muy serio, ¿es realmente necesario ser de hormigón armado para resistir un debut en maratón? El chico confiesa haber hecho ya un rodaje de 32km y, bueno, sólo ha faltado que cumpliese con regularidad con el plan. Ay, el plan.

Me he permitido contestarle de la siguiente manera. ¿Acertada o desacertadamente, según vosotros?.

Si tenías todo planeado ¿por qué no haces el maratón en 40 o 50 minutos más que tenias pensado? Es una estupidez leyendo lo que uno lee en los foros, pero:
1. sales, disfrutas de todo el ambientazo, trotas 50 minutos y paras en el avituallamiento del k10.
2. Estirar, bebes, caminas 50m a la salida del avituallamiento y así llegas hasta el avituallamiento de la media o del k25. Te tomas UN BUEN PAR DE MINUTOS charlando y relajando con los voluntarios, a los que puedes agradecer su labor, etc.
3. Te quedan 17km, en tramos de 30 minutos de trote y 5 caminando los terminarás antes de que te des cuenta.

Suma todo, verás como no te sale algo tan descabellado. Habrás debutado, se te habrá quitado la angustia y ansiedad de “tu primera carrera”, y si eres un fan de los cronómetros, ya tienes una mejor marca personal fácil de batir en la primera apuesta que cruces con tus compañeros de trabajo.


El fondo del asunto es: ¿hasta dónde debemos mitificar un esfuerzo de cinco horas al trote suave?, ¿o mejor participar sobre seguro controlando siempre las variables físicas?. ¿Dónde debemos introducir nuestra responsabilidad?. Más aún: ¿debería alguien retirarnos de la carrera en cuanto nos viesen excesivamente fatigados? Conociendo las variables temperamentales del corredor español, no es raro que nunca aprendiesemos a correr sobre seguro, suficientemente suave y con suficiente margen de ritmo y pulsaciones. En seguida entramos en ritmos, planes, seguir a tal grupo, mejorar las marcas de anteriores ediciones… en definitiva. Corremos llenos de estrés.

El debate, con el tiempo, ha ganado en variedad. Unos predican su preferencia por correr los 42km con un minimo de preparación. Algunos llegan a decir que estamos hablando de “correr” un maratón y que tirarse cuatro horas y pico sobre el asfalto sobrepasa los límites de cierto riesgo para la salud. Pero los riesgos ¿vienen dados por la preparación o por el ritmo del día de la carrera? Estamos hablando de pulsaciones en el dia D, de acumulación de ácido láctico, de esfuerzo coronario, deshidratación, pero ¿en un día en concreto?. Para mí, por ejemplo, es más antinatural y nocivo entrenar durante 2 meses por encima del umbral del deporte-salud, combinar 3×2000 con días de 1h40 a R2, y luego rajarse de una carrera 48h antes (síndrome maratonitis aguda), que salir corto de preparación y sin pretensiones, sabiendo que no deberíamos oir pitar al pulsómetro, o preparando una serie de paradas absolutamente relajantes. Por poner dos casos diametralmente opuestos. Pero es la gracia de las carreras de larga duración: entusiasman e implican a partes iguales. Y también asustan.

Madrid 2016: proyecto alímpico

In running on Septiembre 18, 2008 at 7:01 am

Acusad recibo de esta iniciativa.

Madrid está entre las ciudades candidatas a organizar los Juegos Olímpicos de 2016 tras haber sido derrotada por Londres en su aspiración de hacerlo en 2012. Uno de los mensajes repetidos incansablemente por el Alcalde de la ciudad, Alberto Ruiz Gallardón, y cualquiera involucrado en la candidatura es que Madrid es una ciudad que apoya al Deporte. Esta afirmación es muy cuestionable si no se produce un cambio radical en las políticas deportivas de Madrid. Podemos encontrar multitud de ejemplos: El aumento de precio desmesurado de los Polideportivos municipales así como su progresiva privatización o el lamentable estado al que se ha dejado llegar al futuro Estadio Olímpico que era una instalación modélica en su inicio con muy buenos servicios pero que está en un total abandono para luego ser cedido a un equipo de fútbol, si es que alguna vez se lleva a cabo.

Pero el ejemplo más claro está en la forma en que se gestionan los pabellones deportivos de la capital. Y aquí conviene hacer un poco de historia.

Durante muchos años el único espacio deportivo cubierto con una capacidad media (12000 asientos) era el Palacio de los Deportes. Dicha instalación pública permitió en los 90 jugar como locales a los dos equipos de baloncesto de máxima categoría de Madrid, Estudiantes y Real Madrid, así como organizar todo tipo de eventos, tanto deportivos como de otra índole, atletismo, ciclismo, conciertos, etc. Mientras Estudiantes seguía jugando en el Palacio, el Real Madrid volvió a su antiguo Pabellón con menor capacidad ya que el equipo no conseguía entradas aceptables en un recinto de ese tamaño.

En Junio de 2001 el Palació ardió y Madrid se quedó sin una instalación pública de ese tamaño. Estudiantes tuvo que desplazarse a un recinto poco conocido en ese momento llamado Palacio Vistalegre, que en realidad es una plaza de toros cubierta que había sido levantada sobre los terrenos de la antigua plaza del mismo nombre y a la que se le había añadido un Centro Comercial. Durante tres años y mientras el Palacio de los Deportes se reconstruía, o al menos eso se creía, Estudiantes jugó en el Palacio Vistalegre con ayudas públicas, ya que el alquiler del recinto, privado recordemos, era una cifra muy alta para un Club modesto. El tirón del baloncesto en el recinto y en el barrio fue tan grande que los 15000 asientos se llenaban un partido tras otro y cuando el Pabellón del Real Madrid fue derribado tras la ventajosa permuta de terrenos que hizo con el Ayuntamiento y a falta de otro recinto, el equipo de baloncesto se trasladó a Vistalegre, donde todavía sigue.

A la vez Vistalegre era ya un lugar reconocido y se organizaron toda clase de eventos, desde evidentemente corridas de toros, hasta conciertos y muchos mítines políticos. Las obras del Palacio se dilataron enormemente y el presupuesto inicial se multiplicó Mientras tanto el Ayuntamiento de Madrid había construído una instalación en el recinto Ferial de la Casa de Campo, hasta ese momento usada solamente una vez al año para el Masters de Tenis: El antiguo Rockódromo rebautizado como Madrid Arena. En 2005, con la perspectiva de la decisión del CIO sobre 2012, la empresa municipal gestora de la instalación, Campo de las Naciones, ofreció a Estudiantes el Madrid Arena para celebrar sus partidos. Las condiciones ofrecidas eran excelentes y a pesar de que el pabellón era desconocido para el público y que estaba rodeado por las monstruosas obras de soterramiento de la M30 el Club se trasladó. Se firmó un contrato con una duración de 5 años de los cuales ahora mismo han transcurrido 3. Con el uso por Estudiantes la instalación se dió a conocer a toda España y se empezaron a organizar otros eventos en el mismo, ayudado además porque el Palacio de los Deportes tras ser terminado se había adjudicado para su explotación a una empresa privada y en él los acontecimientos deportivos pasaron a ser una excepción.

A la vez la empresa municipal pasó a llamarse Madrid Espacios y Congresos. Los nuevos responsables, una vez conseguida la labor de marketing del Espacio, ahora conocido como Telefónica Arena, empezaron a poner trabas a Estudiantes, primero negándose a cumplir la parte del contrato en la que se comprometían a abonar una parte de los beneficios por Naming Rights y después llegando a obligar al equipo y a su afición a trasladar un partido a Vistalegre, un domingo a una hora increíble debido a que el Telefónica Arena estaba ocupado por un Festival de Música Electrónica.

En este momento el litigio está en manos de la Justicia ya que la decisión de MeyC es expulsar a Estudiantes del Arena, incumpliendo flagrantemente el contrato y dejando a un equipo de primer nivel de España con 60 años de historia sin un pabellón donde jugar, lo que podría abocarle a su expulsión de la ACB y por tanto a su desaparición.

Esta es la forma en que Madrid apoya al deporte.

En la Comunidad de Madrid hay 3 equipos de máxima categoría de baloncesto. El Fuenlabrada juega en el Pabellón municipal con todas las bendiciones de su ayuntamiento. El Real Madrid Club de Fútbol juega en Vistalegre, un recinto privado, pero mientras se construye su futura Arena, en los terrenos de Valdebebas obtenidos por la increíblemente beneficiosa permuta con el Ayuntamiento a cambio del suelo de la Ciudad Deportiva que le supuso en su momento sanear una deuda de 80 mil millones de pesetas.

Y mientras Estudiantes, un equipo salido del Instituto Ramiro de Maeztu, un instituto de enseñanza pública, que tiene casi 1000 niños en sus equipos de cantera, y que mantiene un equipo en la élite desde siempre ya que es uno de los 3 equipos que nunca ha descendido de categoría, a pesar de las penurias económicas históricas que arrastra, está a punto de quedarse sin lugar para jugar la temporada que empieza el 4 de Octubre.

¿No tiene nada que decir Sr. Ruiz Gallardón? ¿Es esta su ciudad olímpica?

Firma para que Gallardón cambie la política deportiva de Madrid y apoye a los equipos de Madrid como Estudiantes. Las firmas se intentarán hacer llegar al Ayuntamiento de Madrid así como al Comite Olímpico Internacional y a los medios de comunicación del resto de las ciudades candidatas.

[Del Blog Ojos Biónicos, con permiso del autor]

Pánico en las gradas

In running on Septiembre 17, 2008 at 10:57 am

Ayer hice, después de mucho tiempo, un entrenamiento de multisaltos en gradas. Una auténtica novedad para mi sometido cuerpo de fondero globero, un recuerdo para alguno de mis compañeros, Paco y Fernando, y quizá algo desconocido para alguno de los lectores de este blog. El asunto se ventiló en una estupenda escalera ocho tramos que discurre paralela a la A-1 en la zona de la Avda de Bruselas (tomad nota, oficinistas de pro).

¿De qué tratan los multisaltos en gradas? ¿El chucu-chucu de la Demencia? ¿Saltar grada arriba mientras carga la policía antidisturbios? Vamos por partes. Los multisaltos son un entrenamiento clave para la preparación a la potencia y resistencia del corredor (o deportista en general). Lo suyo es hacerlo en los inicios de ciclo, aunque siempre está bien una sesión suave para variar los entrenamientos. Incluso los colocaría sueltos en los periodos de carga y grandes rodajes. Variación en el entrenamiento es, para mí, descarga de algunas partes del organismo y trasvase a otras de los estímulos (esto es pura invención mía, ruego no lo apliquéis como dogma).

A. Mazzeo, autor de libros y artículos en webs, clasifica los multisaltos en un listado exhaustivo del que rescato los que se pueden hacer en gradas.

62. Subir lentamente los escalones, sólo con la extensión de la articulación del pie.
63. Subir escalón por escalón, con saltos alternos.
64. Subir las escaleras, saltando sobre el pie izquierdo.
65. Ídem a 64, pero con el pie derecho.
66. Subir las escaleras, realizando dos saltos con el pie derecho, dos con el izquierdo, etc., con un apoyo en cada escalón.
67. Subir las escaleras, con saltos alternos, apoyando el pie cada dos escalones.
68. Subir las escaleras, rechazando con los dos pies. Un salto por escalón.
69. Ídem 68, pero salvando dos escalones en cada salto.
NOTA: a pesar de describir estos ejercicios de saltos, no somos partidarios de realizarlos, con niños, ya que son muy peligrosos. Rechazamos de plano, por seguridad, el bajar las gradas o tribunas, saltando.

Fernando, Paco (me contaban que a veces entrenan con lastre en los pies o muñecas, sobre esto tengo que informarme bien porque ayer creo que les faltaba oxígeno en el último piso) y quien escribe hicimos unas cuantas series, alternas, de casi todos los números. Como la escalera es larguísima, hacíamos solo una serie de cada. Una de alternos sobre un escalón, una sobre dos, otra con impulso a pies juntos sobre dos, una de descanso y skipping normal. Incluso tras patas cojas -y grandes risotadas- o medias subidas a pies juntos, marcando muy bien la bajada de cada salto, transferíamos la segunda mitad de la subida con un sprint rápido.

En fin, todo esto para echar los bofes sobre un terreno más variado que el trote normal. El resultado, un ligero cansancio y una descarga mental importante. Recomendadselo a vuestra vecina Mari o a vuestro cuñado Andrés.

Deportes de riesgo: “zona cero”

In running on Septiembre 15, 2008 at 8:53 pm

Tras las interminables semanas veraniegas, hoy era el día. Y yo, de retén. Empezaba el colegio con mayúsculas para Martín y Nicolás; la primaria, con buen humor, ilusiones (lo cierto es que los nuestros están encantados de ir) y mochila nueva de Taz. Además un día de calor y de tapón en la entrada del colegio. Es la ZONA CERO. [Añádase aquí mi aversión a los deportes en los que la descarga de adrenalina es inversamente proporcional al tiempo total. Quizá un miedo de fondista, un instinto de conservación o simplemente flojera viejuna]

Como nuestros enanos son del 10-S y el próximo fin de semana tenemos fiesta de cumpleaños, tocaba entregar a sus compis las invitaciones que este año se … hacian a mano. Tenían que haberse hecho ya. Pero se nos cruzó una tarde de parque, una madre que me deja solo porque se pira con las amapamus a un spa y que me confirma que tampoco viene a cenar. No pasa nada. Luis, tu puedes con eso y más. Has descendido el Pallaresa en pleno deshielo, atravesado la cuesta del Infierno en Setenil y más barbaridades juntas. Mañana las hacemos. Te levantas pronto y no hay boquerones que limpiar.

7.30. Arriba. Teresa se despide y desea suerte. Arranco de un brinco. ¡¡¡Quién se ha terminado el cafe????!!! ¿Quién va a ser, si solo somos dos adultos? Claro, si no fuera tan perro me pondría a hacerlo ipso facto pero los crios se levantan. Nótese aquí la diferencia de cuando me levantaba a las 5.20 para irme a correr y al regreso hacía café, desayunos y triples Sukahara carpados con mortal y medio. El running, que ennoblece.

Leches, desayuno, vístelos y caen las 8.15. ¿Quien anda jugando con el universo?, ¿el tiempo se encoge? Ahí teneis las zapatillas, ponéoslas. Se me termina el tiempo, así que habrá que terminarse a mano las invitaciones. Pobres niños cuando vayan a sus padres “mami, Nicolás me ha dado un sobre de colores con una nota que no se entiende nada y un plano del parque de Andalucía”. “Trae, hijo, vamos a llamar a la policia”.
Quince, Paula, dieciséis, Jorge Buendía, diecisiete, Blanca y dieciocho Steven. Son las ocho y media pasadas y … ¡¡¡los bocadillos!!!. En estos momentos me acuerdo de esos madrugones de Abril cuando bocata, desayuno y ropa iban rodados. Pero ahora estoy oxidado y el servicio de atención al cliente está currando. ¡Las zapatillas, Nicolás y Martín!.
Pan bimbo, hay. Quesitos, riss rass, untados. Hum… ayer comieron mortadela, anteayer les ví picando pavo, y el jamón hay que andar cortándolo para que no se lo lleven de un tirón con los dientes. A tomar por saco; combinado de quesitos milrazas, mortadela y pavo. Espero que su memoria funcione mejor a largo que a corto plazo.

8.44. El coche está a 200m, controlado. El colegio a 400. Las zapatillas, ¡pero quereis poneros las p**** zapatillas!. ¿Cojo algo para comer? Tengo los tupper con restos congelados pero les regalo ese minuto a los chavales. Prefiero trabajar en su bienestar a descongelar una glamourosa coliflor con bechamel. Hay que controlar mochilas, quitarles las etiquetas y cortar las bridas de plástico y hasta los precios. Tijeretazo, etiquetas al suelo. Ya me compraré algo para comer. Porque… Teresa me choló el dinero suelto de la cartera para irse al spa de las multicorredoras. Anda que, para una emergencia. Cuatro pisos en avalancha, cruzamos un par de calles, coche arrancado, zigzag entre coches que siguen la misma ruta y jubilados que aprovechan para mover un poco el coche a las 8.48 (¡con lo larrrrrrga que es la mañana de un Jubilator!), aparcamos a cholón y nos adentramos en la zona cero. Ciento sesenta y cuatro pulsaciones, la tensión en 18/11 y la adrenalina por las orejas, diluyendo la cera. Reina el caos, docenas de cabezas apelotonadas intentando asomarse por los escasos 4 metros de la puerta del cole y saludar al niño/a. Y polvo, porque 300 padres, madres y abuelos levantan polvo al apelotonarse -al menos en mi barrio- y porque acaban de terminar reformas en el colegio. Han ampliado el comedor, las cocinas, y han hecho dos rampas de acceso muy útiles para que unos alumnos en silla de ruedas puedan llegar al vestíbulo; las escaleras interiores siguen igual. ¿Darán Educación para la Ciudadanía recostados en un lado, al lado de la conserjería?.

8.56. Zona cero, donde no hay bomberos, policía ni fuego (no hace falta, el pánico se provoca solo). No hay huevos para acercarse. Es el primer día de cole [música tenebrosa]. Según llego la madre de Alvaro me encasqueta el carro con la pequeña “sujétame a la peque que llego tarde con Álvaro”. Sigo sin saber cómo se llama la madre de Alvaro. Supongo que yo seré para ella el padre de Martín y Nicolás. Recíproca pérdida de identidad. Tras 6 años vuelvo a empujar un carro de bebé. Dentro de lo malo los chicos ya están dentro en … en esa maraña de niños parecida a la marabunta. Están las hormigas soldado, que ya se estan cascando el primer día. Las obreras, obrando con su dedo en la nariz. Las hormigas Arribas (con sus zapatillas -por fin- en orden) están contentas con sus amigos de siempre, así que me puedo dedicar tranquilamente a esperar a la madre del bebé y a responder con sonrisas a los comentarios de las señoras que se acercan a decirme lo mona que es y lo tranquila que está.
Bajo la guardia. Son las 9.05 y la tarea está cumplida. Atruenan las sirenas de entrada. Pienso cómo hemos podido crecer sin traumas escuchando esas sirenas de bombardeo mañana tras mañana. Se me ocurren un par de cosas sobre nuestro equilibrio psicológico y tal. La masa grita rodeándome de un guirigay horrososo. Dos o tres docenas de madres exaltadas despiden o dan órdenes o todo a la vez asus hijos. Debe ser interesante estudiar cuánto queda de una comunicación a gritos entre padres e hijos y sirenas.

Paso a la peque a su madre y creo oir algo al fondo sobre la madre que parió a una niña. Me alejo a por el coche; comienzan mis vacaciones. De 9 a 6. Deportes de riesgo….

[LD] Ryan Hall

In running on Septiembre 14, 2008 at 3:34 pm

Se me ha ocurrido esta etiqueta de [LD] como [Lecturas de Domingo]. También apesta a “long distance”, “larga distancia”, “leer despacio”… y en ella colocaré esas largas lecturas que uno deja para los momentos de la semana en que más tiempo y tranquilidad atesoramos. Como además los domingos son los dias de reposo de la paliza semanal, de esa tirada larga, de la carrerita del mes, pues ahí queda.

Este [LD] es el artículo completo que la revista Marathon&Beyond publica a Tito Morales. Es un pdf gratuito en el que se relata la joven y aún corta carrera del talento estadounidense Ryan Hall. Inspiring with the gift es su subtítulo. Largo, denso, bien escrito y siempre motivante, supongo.

Aznar killing machine – 2000, Spanjaard – 0

In running on Septiembre 13, 2008 at 7:43 am

8.43am. No hay color. Según las crónicas y las declaraciones de Bernardino Lombao, su personal trainer, Aznar está hecho un micromachine. Se zumba 2000 abdominales al día. Yo, ninguno. Recuerdo los primeros números de la revista Jogging. Me voy a trotar un rato, reordeno mis pensamientos de derrotado por goleada, y luego continúo. Bye.

14.06pm. Allá por los años sesenta, Lombao fue un cuatrocentista y decatleta digno. Internacional con España, pasó por la preparación física y posteriormente la promoción general del deporte. Es un tio, siempre lo ha sido, llamado a la vocación pública. Recuerdo aquella Jogging en la que salían los borbones, Vargas Llosa, Ricardo Ortega, la Sinovas, Elena Cobos, Lombao, Fernando Cerrada, anunciando los beneficios y dando las crónicas de los primeros eventos del correr moderno. Desapareció para mí (si bien su hijo Ignacio saltaba pértiga con buen tono, 5.20 en 1992) para aparecer luego como un entrenador personal de personajes de alcurnia.

Y ahí asomó el hombrecillo insufrible. Me he encontrado en la blogosfera un artículo de Manuel Jabois en el que habla de sus inicios con el preparador.

Cuando lo cogí estaba hecho una pena

El inspector de Hacienda sin tirón, sin gracia, inofensivo hasta que asomó la bicha que llevaba dentro, las ansias de ganar a Bush como matón de Occidente, se convirtió con el tiempo en un melenoso tarro de almíbar al que se le diagnostican varios síndromes: entre ellos, presumir de tableta de chocolate. Pues bien, Jose María, he dado vueltas al tema, lo he sacado a airear entre las encinas de la dehesa y todos los presentes han decidido que eres nuestro nuevo guru. Has logrado ponerte varios cuerpos por encima de Bernardino, de la Virgen de Lourdes, Chema Martínez, Bekele, Noah Chomsky -en el grupo había uno muy leído, supongo que sabrás quién es Chomsky- y hasta por encima de dios del amor hermoso. Dos mil abdominales con la agenda tan apretada que llevas, las mañanas saturadas con la prensa diaria, las reflexiones en la fundación, el almuerzo con Ana y los chicos, pagar las multas de tráfico de Alonso, y comentar esa pasión conjunta por la tralla al coche. Eres el puto rey del fitness, del maratón, de los abdominales y de las pieles bronceadas. Me cago en mis supernova cushion; ole tus cojones, qué demonios.

El entrenador, el psicólogo

In running on Septiembre 12, 2008 at 2:17 pm

Eneko Larumbe escribe en su última aportación

Hasta hace poco el entrenador venía siendo en cierto modo un gurú que disponía de soluciones para todo lo que podía ser necesario resolver en relación con el rendimiento deportivo de los deportistas y, en muchas ocasiones, también en aspectos de su vida personal. El entrenador ha sido preparador físico, psicólogo, médico, padre y consejero, todo en uno. Así, la estrecha relación que ha unido a deportistas y entrenadores ha dado lugar a firmes lazos de confianza mutua que han conducido al éxito muchos proyectos. Al mismo tiempo, otros entrenadores con menos conocimientos, más limitaciones o menos habilidad para establecer el tipo de relación mencionada no han conseguido encauzar adecuadamente sus proyectos en solitario y, más tarde, han recurrido al concurso de otros profesionales: primero médicos, luego preparadores físicos y más tarde psicólogos, entre otros.

Y el próximo domingo arranca mi grupo de supermamis corredoras con una nueva temporada. Lo cierto es que ya no es esa temporada enfocada en poner a funcionar un grupo de corredoras novatas de cara a esa Carrera de la Mujer de Mayo. Ahora hay establecido un grupo homogéneo de madres de múltiples, más o menos deportistas -aunque ellas lo nieguen- y que se atreven con distancias de 5 a 10 km sin aparente sofoco.

¿Necesito llevarme un psicólogo para suplir mis carencias?. Eso sería como descubriros que, tras 29 años corriendo, sigo sin entender la motivación, psicología y aspiraciones de unas corredoras recreacionales (confesémoslo, es el caso más sencillo que le ponen a uno en el examen de “Entrenadores Footingueros I”). Para Larumbe, la paradoja brindada es que, los entrenadores que más saben más de psicología, mejor comprenden en qué medida es necesario el asesoramiento psicológico para potenciar la eficiencia de la preparación física, técnica y táctica, para la prevención de situaciones psicológicas de riesgo. Agarrarse a que no sé nada de psicología del corredor es la mejor manera de escaparme a este extremo de la paradoja. ¡Bien! Resuelto.

El otro lado de la paradoja es que un entrenador (suponiendo, generosamente, que lo que yo hago es entrenarlas) no puede dominar todos los recursos útiles y que entiende coordinar dichos recursos de la manera más inteligente; sea, buscando la ayuda de un psicólogo deportivo. Solo me queda una opción: dimitir. Sacar a trotar y estirar a este grupo de jóvenes madres y que charlen durante una hora, a partir de este momento, no será denominado como entrenar ni si quiera pseudoentrenar. A partir de ahora será llamado pastoreo deportivo. Un pastor dirige a sus fieles, arrea a sus ovejas, conduce por el camino de la verdad y rectitud a sus corderos.

San Agustín lo dijo con bellas palabras que yo he fusilado de la versión inglesa de su Sermon CCIX.

“Disturbers are to be rebuked, the low-spirited to be encouraged, the infirm to be supported, objectors confuted, the treacherous guarded against, the unskilled taught, the lazy aroused, the contentious restrained, the haughty repressed, litigants pacified, the poor relieved, the oppressed liberated, the good approved, the evil borne with, and all are to be loved”.

Hocico de rata

In running on Septiembre 11, 2008 at 10:48 am

Fresco, húmedo, puntiagudo. Con ese aspecto de atractivo repelús. ¿Es así como definirías tu un hocico de rata? Pues esos sencillos conceptos, tamizados por la mente de un par de criaturas de seis años, fueron aplicados a un derivado comestible de la película de Ratatouille.

Mis criaturas se han embarcado en la creación culinaria, viendo a las claras que pocos hobbys más tienen una respuesta tan directa y jugosa como la restauración. Si lo comparamos con los entretenimientos del padre, calculen ustedes. Correr, ¿qué recompensa tiene salvo la salud -que no falte- y las sudadas que uno se pega? Incluso empiezo a creer que están desarrollando  una fase-II de la relación “el deporte en casa”. Antes venian a hacer estiramientos conmigo; después dejé de hacer estiramientos y ellos lo mismo, evidente. Lo han cambiado por un ‘jopetas como sudas papi’. Los demás entretenimientos virtuales y reales del padre tampoco es que lleven a casa recortables de 4×4 metros, ni relojes de marca robados, ni pandillas de ninfómanas, ni pilas de sacos de cemento o de tarima flotante. Eso sería tener un hobby productivo. Pues ellos se han tirado a la cosa del comer. Top-3 en los favoritos de esta familia, os lo prometo.

Pero, ¿qué sale de un par de liantes así?. Su receta, apuntad si quereis (joder, este blog acabará terminando siendo un recetario demente).

HOCICO DE RATA.
Ingredientes: escabechado de sardinas, picadillo de atún, hojita de laurel y aceituna negra (una por plato) sin hueso, salsa mahonesa, mostaza.
Tres pasos. No hace falta usar fuego y dice Martín que así la pueden hacer los niños.
Uno. Haz una montañita con el escabechado y el picadillo (esto debe ser la cara de la rata).
Dos. Pon delicadamente la aceituna negra en medio (la nariz, digo yo).
Tres. Poner encima la hojita de laurel y la salsa rodeando el plato.

No me digan que no es para ir apuntándolo a una escuela de cocina. Pues bien. Ayer llegué a casa y me encuentro en la nevera el Hocico de Rata creación de mi hijo (con el asesoramiento descabellado de su hermano gemelo). Habían añadido una nariz de pepinillo. Juzguen Uds. Va foto.

Correr menos para… ¿correr menos?

In running on Septiembre 10, 2008 at 2:59 pm

Bien sabe el altísimo (un primo mío muy largo) que cada día agradece uno más lo de descansar, zanganear, poner excusas para no salir a correr a deshoras y todo lo que se le pase por la cabeza con tal de rendirse por KO al final del día. Luego, claro, vienen los remordimientos. Escribía Dosil Díaz que “la motivación es una variable psicológica que mueve al individuo hacia la realización, orientación, mantenimiento y/o abandono de las actividades físicas/deportivas, y suele estar determinada por la asociación cognitiva que el sujeto hace de las diferentes situaciones (si es positiva, mayor motivación; si es negativa, menor motivación; si es neutra, dependerá de la construcción cognitiva que realice por la influencia del entorno y de sus propias convicciones), en función de una serie de factores”. Joaquín Dosil, aparte de ser un crack y un estupendo psicólogo deportivo que me descubrió un amiguete, Toni Zarauz, sabe que lo de las asociaciones cognitivas neutras es lo que nos mata.

Neutro es intentar entender por qué, si te presentas sobreentrenado y extra fino a una prueba, las posibilidades de cagarla no merman ni desaparecen. Neutro es también resignarse sabiamente (aquí un gurú predicando, no olvidéis a qué entráis a este blog) y tomar un autobus hacia una aventura de casi doscientos kilómetros en tres días sin haber apenas probado cómo se corre con mochila, con dolores en una o varias rodillas o sin haberme confesado. La neutralidad frente a esto de correr y entrenar es una mierda. Ayer hice propósito de salir a trotar; tenía toda la tarde y la dediqué a los míos. Hoy no he hecho propósito porque tengo el décimo cumpleaños de mis galgos. Mañana es jueves… hum. Quizá. El último día que corrí fue el agónico jueves de la tapia de la Casa de Campo. No estaría mal como efeméride.

Y correr menos me prepara para.. ¿para correr más descansado?, ¿lograría así un entrenamiento tántrico zen?, ¿correría más o menos? Bien, posiblemente menos. Pero quizá sea ese el remedio para un salvaje que ya corre demasiado. No demasiado deprisa, salvo arranques homicidas. Demasiado lejos. Me empieza a gustar esto de correr menos para correr sencillamente menos. Llega el otoño, tápate el moño. Cuando caigan las primeras nevadas ya se verá por donde encaminamos los trotes.

pd. no olvido de dónde venís. En las estadísticas de mi panel de control aparecen los términos de búsqueda a través de los que llegáis a este blog. Si queréis culos prietos, “judios desnutridos”, “brigadistas españa”, “adictos alos culos” (esta es buena), rastread, rastread, perracas.

¿Alguien bucea en los blogs?

In running on Septiembre 9, 2008 at 7:23 pm

Ando mirando sobre la conveniencia de escribir florido, personal, transigente pero polémico, o cabrón redomado por que intuyo que pocas de las opiniones vertidas pasan del baúl de los posts escritos. Digo yo, ¿dónde van tantas parrafadas sino al escondite que el administrador del blog conoce? ¿Se usa esa herramienta que figura en muchas bitácoras, llamada buscador, search, y que puede dar divinas sorpresas u orientación definitiva sobre qué escribe un bloguero?

Para mí, Corre, Spanjaard es un medio de almacenar cosas en un sitio seguro y sin tener que guardar archivos como mi amiga B.B., que anda la mujer colgando ahora en su glorious b-log grandísimos artículos que mantenía gracias a las herramientas de Office. Pero posiblemente un escaparate raro para decenas de lectores que se pierden una bonita historia de unos 600 posts. Bastantes bitácoras comprenden el hilo diario de escritores sin obra, el seguimiento de las emociones y las pajas de narradores sin apenas tiempo para un novelón, una reflexión. Pero, ¿tu buceas dentro de un blog a ver qué te encuentras? Yo sí. Suelo descubrir pocos y frecuentar menos, pero los exploro a fondo.

Medallas en Beijing

In running on Septiembre 7, 2008 at 7:13 pm

Ha pasado un tiempo suficiente como para hablar sobre la reflexión periodística olímpica. En esto del correr, ya me entendéis. Además recibía el viernes el nuevo corricolari con editorial discordante respecto de la opinión atosigante de las medallas. Y el dia 25 empiezan mis pequeñajos a disfrutar de uno de los deportes del calendario olímpico. Y el cocido, a fuego lento, está mejor.

El tema está en que, según los sufridos periodistas, que conocen de la dureza del deporte rey porque salen a diario a correr para doblar sesión durante 8 meses, bosques por la mañana y series por la tarde en las que el ácido láctico ’sube a 30mmoles’, se ha fracasado en no sacar las medallas que el presidente de la RFEA anunciaba en pleno proceso febril, atascado a antigripales, o confiando en que descalificasen a un mínimo de 4 finalistas por prueba.

Se fracasa cuando no se compite al máximo nivel. Y los atletas que iban a Beijing 2008 son el máximo nivel que tenemos. Leo hoy que “a unos Juegos se va a ganar medalla. No a pasárselo bien. Eso de que lo importante es competir queda para los niños. Todas las horas de entrenamiento deben dar mejores frutos.” En efecto. Lo que nadie sabe es a qué se presentan el 80% de los deportistas a los Juegos. Los atletas de aquí posiblemente iban además a su máximo nivel. Pero llega el evento cuatrianual y no se machaca a tanto jamaicano, negro africano, rubia europea y asiática exprimida como se pretendia. “¡Quiero causas, claves, quiero un informe en mi mesa en media hora!”, le gritan a los responsables mientras confunden nombres de finalistas de peso con jugadores de waterpolo. Hoy mismo leía que, a partes iguales (dí que sí, ecuanimidad ante todo, qué hostias) “¿Falta de motivación? ¿Excesiva presión? ¿Mala suerte? ¿Inferioridad insalvable? Pues más bien de todo un poco.”

Mientras, conjugo lo que veo a diario con los niños y adolescentes españoles y tiro atrás de las imágenes del atletismo de base de los 80 (gente de la generación de Barcelona 92). Entra en edad de competir a alto nivel una generación que han nacido hijos únicos en una sociedad plenamente sedentarizada, que además mima (hasta 5 adultos por niño en un parque) y atiborra al escolar eximiéndole de apreciaciones tales como ”esto cuesta esfuerzo; gánatelo”. Las categorías inferiores del atletismo se tambalean. Vayan ustedes a crosses locales y verán cuántos chavales corren en categorías infantil o cadete. El papel de la mujer, tras unos años de avances espectaculares, me parece que está sufriendo un retroceso fruto de las nuevas posiciones conservadoras de esta sociedad de nuevos ricos. Las chicas, o empiezan a hacer menos deporte, o a haraganear más en los botellones de los aparcamientos; sus hermanas mayores o madres hacen deporte como escapada al stress laboral y familiar, mientras sus hermanos y padres retornan a los bares y a sacar abonos de temporada tras esa Eurocopa que exprimen hasta 5 cadenas de televisión.

Hay que empezar a reconocer cosas. Entre ellas, la siguiente. Lo grave de un atletismo globalizado es pretender correr como las sociedades más limpias y genéticamente más dotadas, o lanzar o saltar como las sociedades más farmacéuticas. No es culpa de Higuero o de Molina si quedan sextos porque han estado durante 200 días al año saliendo a darse palizas de nivel keniano, suficientemente dignas como para un bronce. Pero el León es de Aranda. Otros son kikuyu. Uno tiene que soportar el Marca o los de Antena 3 haciendo reportajes y apuestas. Otros, machetazos.

Maldita velocidad

In running on Septiembre 6, 2008 at 8:30 am

El Jueves subí a la quedada de la Casa de Campo agrupada dentro de las esenciales Tapias de Lloz, fundamental grupo para tomarle el pulso a la historia y presente del correr popular madrileño. Son unas sesiones atemporales, donde lo que prima es el contacto humano y se disfruta del correr guiado por la escuela de entrenadores más solvente de la ciudad, la escuela Lozano. Así, mientras te dejas entrenar, ves cómo unos mejoran con las semanas, observas el caer de la luz durante los meses de Junio a Septiembre, y posteriormente te recreas en un picnic nocturno sin más que comentar que su calidad humana.

Pero el jodío Lozano tenía preparada una sesión de relevos. Sí, un jamaicano 4×400 para el que se hicieron hasta 10 equipos (y sobraba gente, para que os déis una idea del volúmendel grupo), más otro 400 y un mil en bajada haciendo sitio para la pitanza. El entrenador de moda me colocó como cabeza de serie. Alguien se estuvo entreteniendo en los ficheros de la FAM y debió escarbar en la época de 1986 y siguientes. O eso, o la intuición de Lloz. Supongo que eso le llevó a decir “toma, tú eres cabeza de serie, elige a una chica y dos más, que corres mucho”.

Exacto. Corro mucho. Me dejan el Albacete y soy capaz de llegar a Almansa de tirón. Corro mucho también tras una pierna de cordero. Si me dejan libre demuestro mis facultades con las series de gintonices, de arroz a banda, de qué se yo cuántas canalladas. Pero hacía la friolera de 20 años que no hacía una posta de 400m a tope. Pero a tope. Y el diseño del 4×400 se hacía sobre una carretera en ligera inclinación en el cerro Garabitas. Al ser cabeza de serie y última posta, me tocó hacer y soster nuestra 5ª posición durante 400 metros en subida. Y me cago en el día que amaneció para picarme. Nuestra chica, Laure, hizo una brillante plata en su bajada; Hormigo puso las cosas en un 4º más real. Micenas perdió un puesto por los pelos, y me pasó el testigo casi a la par de nuestros inmediatos colegas; éramos quintos y se produjo una retrospección en el tiempo. Arranque, 5 apoyos de puntera, técnica de brazos impecable.

Pasaba 1984 y era yo un púber dando el estirón. Tras un verano pasando tiempo por el pueblo y el monte, había pasado de un último año de infantil con michelines a cadete de primer año con pelos en las piernas, 3 kilos menos limados por el deporte escolar, calculo, y deando aparecet cierta genética solvente y sólida. Estábamos embarcados en el primer 4×300 del año y éramos cinco a escoger en aquel CAP sin clínicas por medio. Al difunto Esteban se le ocurrió hacer unos trials en el parque anejo a la pista. Tras los dos gemelos Moreno, con clase a espuertas y un indiscutible Diaz de Herrera, líder en la velocidad madrileña (le llamábamos correlotodo), resulta que mantve el tipo. Luisito el gordo, al que mandaban a lanzar peso y disco, tenía potencia y la mantenía. Tras aquello, vinieron algunos años raramente exitosos para el nivel de uno. Los primeros entrenamientos en triple salto, los 300m vallas, y el paso a junior donde los 400 y los 400 vallas no eran infrecuentes.

Lástima que con 16 años se me cruzaran los primeros rodajes con el grupo maratoniano y echase a perder este brillante cuerpo. Pero sigo manteniendo potencia (ahora ya no la sostengo y me ahogo y no fumo). Cuando arranqué sobre el asfalto de la casa de campo llevaba a Porfirio delante de mí, 3 o 4 metros. La técnica de carrera y un sobreesfuerzo me llevó a igualarme con el. “Veinte zancadas de ajuste”, que en los 400 en pista (llanos) sirven para descargar y mantener la velocidad automatizada. Primer cambio, superados los 150, manteniendo …. joder, mantener esto subiendo es demasiado. ¿Yo no soy un ultrafondista sin velocidad?, ¿a mi no me duelen las rodillas por haber perdido masa muscular y sus consiguientes capacidades?

Coronamos la subida. Debemos llevar 250m. Ahora empiezan a subir los niveles. Lloz había advertido: “no es propiamente velocidad, sino que el 400 es la típica distancia de ‘resistencia a la velocidad’, se corre a una tasa alta de láctico (de hecho los cuatrocentistas profesionales pueden llegar a acabar su prueba con 30 o 40 mmoles de ácido láctico en sangre, cosa que mataria a un caballo)”. ¿A un caballo?, ¿y a un cochino trotón? ¡Que alguien me mida los moles ahora mismo porque me queman los hombros, se me va cerrando la cañería de la tráquea y me arde el aparato locomotor. Enterito. Los últimos 50m de la prueba de 400 son los de la combustión total, se bloquean piernas, brazos, la técnica de carrera hace que avances porque la gasolina ya se ha terminado y se produce una quema tan alta de ácido láctico que… mierda, Porfirio me sobrepasa. Vamos a ver, Porfirio es una persona que sobrepasa por todas y cada una de las facetas de la vida. Su trayectoria intelectual es de las de cuadro de honor; escribe y relata sus sensaciones con elegancia pero ahora estamos hablando de rematarme.

Vuelvo a ser 5º, si llego sin caerme. La irritación en la glotis es tan grande que creo que llevo alojado un mosquito en la garganta. Tos, dolor de pecho, la membrana que recubre el cerebro atronando a ritmo de los Exploited, 180 pulsaciones, ¿son fiebres tercianas, malaria, tifoideas? No; es la prueba más dura del atletismo en pista. Maldita resistencia a la velocidad.

Política en la blogosfera en España

In running on Septiembre 3, 2008 at 12:02 pm

Varias reflexiones que me surgen tras leer y participar en mi blogroll durante un tiempo, al hilo de las barbaridades que uno lee en cuanto salta el tema de la Memoria Histórica.

1. El personal desconoce que las mentes terratenientes, eclesiales, reverendas y sumisas también habrían podido utilizar la República y sus gobiernos parlamentarios para gobernar, sin necesidad de más ruido de sables. El estado parlamentario de los siglos XIX y comienzos del XX ya era de por sí corrupto, inmovilista y autosuficiente como para anquilosar aquello de los “bienios” o la CEDA o símiles más o menos viejos del actual panorama conservador español. El PP de ahora ya existia hace 80 años, sostenido por las ideas de un país eminentemente revanchista, analfabeto y en manos de las oligarquías rural e industrial, los curas y el “orden”.

El innecesario golpe de Estado de Franco respondía a una lógica de terror. El hambre civil y la miseria parlamentaria podían haber sido reformadas (así lo intentaron los gobiernos de 1934, 1936) y discutidas en el parlamento, en los nuevos periódicos del siglo XX, pero los sables se impusieron y los conservadores españoles SE ALINEARON con el terror. Esto parece una idiotez pero es el poso asesino de una buena parte de todo español; hace surgir el “esto solo se soluciona a hostias” que pocos se atreven a cercenar en privado pero muchos disfrazan con capuchas demócratas en público.

2. Por otro lado, el paso de un régimen a otro, el bienestar social y económico y una generación muerta no han sido capaces de generar un acuerdo estatal sobre qué es realmente necesario de la guerra de 1936 y qué puede servir de enseñanza mejor si permanece archivado. El bando socialdemócrata hace suya la defensa del espectro republicano (interesante tras contribuir a la desmembración del espectro de la izquierda real) y la usa electoralmente como parte del programa de normalización penal de lo social. Pues vale. El bando conservador responde, todos a una, sobre la política de tierra quemada. Pues vale también. Los nacionalistas resucitan como grandes víctimas. A estas alturas no nos va a sorprender.

Pero no se reune una mesa de transición con grandes hombres que decidan qué se ha aprendido y qué se debe enseñar a una sociedad que sigue viviendo de la lucha a palos goyesca. El Madrid contra el Barça, PSOE contra PP, Mariano contra Zapatero, rojos contra fachas. El panorama es desalentador, créanme. Lo escrito sirve para enseñar confrontando. La educación para la ciudadanía, en minúsculas, se basa en dos bandos que publican antagonismos, pro- y contra católicos, valores politizados, visiones sesgadas de matices del terror, del chivatazo, de la corrupción moral, mientras que los pilares del crecimiento social y económico quedan ahí en un segundo plano; la productividad de una industria, el I+D, la renta y el gasto familiar, los niveles de empobrecimiento general de los escolares, modelos no sostenibles de desarrollo urbano, modos de ocio alienantes, irresponsabilidad del uso del espacio público, mil aspectos que se dan por hechos o que ya se arreglarán con alguna medida populista.

3. Ergo me he pensado muy seriamente si la blogosfera sirve de algo. Puse expectativas en ella y en el debate. Pero tras este mes de Agosto, incluso en mi idolatrada lista de enlaces la cosa se ha enquistado en los “vosotros sí que” o “y tú más”, azules contra rojos. Debí mantenerme en mi sólida desesperanza para con el ser humano. Le dí un crédito moral pero veo que se pierde entre los dedos.

Quedan blogs de uno y otro bando. Libertadesdigitales y madridesprogresistas. Manolosacos y creacionistas. Wyomings y manuelfanjules. A lo mejor hace falta que muera otra generación, todavía viciada por el pasado. ¿Pero quién me garantiza a mí que nuestros hijos no leerán los mismos titulares, oirán las mismas arengas, votarán los mismos programas y olvidarán los mismos conceptos que a nosotros se nos van?

Desilusionados saludos, parafraseando al otro.

Retomar la montaña

In running on Septiembre 2, 2008 at 1:19 pm

Esta tarde me subiré con el par de rural runners que son Paco y Fernando (mas el añadido de un exbecario que no sé dónde han encontrado estos), y asomaré de nuevo a la sierra de Madrid, aunque sea una aproximación suave desde el Tranco de Manzanares el Real. Básicamente intentaremos hacer con luz el recorrido de las quedadas navideñas, de buen firme, desnivel suficiente y disfrute garantizado.

Y es que tras la paliza veraniega, a uno le apetece no hacer nunca más kilómetros a las 3 de la tarde, no pasar por Almansa a pie en mi vida, y enganchar un otoño normal tras escandalosos y dolientes otoños anteriores. Se lo comentaba el otro día a Fernando: qué bien se corre cayendo la tarde y con menos de 30º, sentir la fresca, vaya, no jugarse el pellejo por deshidratación. Como, además, salgo un día y descanso cuatro, estoy fresco como una lechuga; y no paso de 75kg en canal. Doble regalo.

Lo que más me jode es comprobar como pasado un año el material zapatillístico se resiente. Las Fila de monte están camino de su segunda juventud. Las Fila de entrenamiento cumplen un año el mes que viene. En fin, menos mal que ambas me salieron por 40 pavos pelados cada una. Me parece que las navidades pueden ser un momento para renovar parte del armario.

Pd. Ah, Palillo, te robo una foto que es un poco de todos.

Grisham o el autómata

In running on Septiembre 1, 2008 at 2:22 pm

Dice:

Leí a Faulkner siendo muy joven, porque en el colegio nos obligaban a leerlo. Disfruté moderadamente alguno de sus libros, pero lo normal era que me resultara imposible pasar de la página 10. La razón por la que colecciono sus primeras ediciones es porque son una magnífica inversión. Me gusta coleccionar relojes de pulsera y primeras ediciones.

y

Yo sé que lo que yo hago no es literatura. Para mí, el elemento esencial de la ficción es el argumento. Mi objetivo es conseguir que el lector se sienta impelido a pasar las páginas a toda velocidad. Si quiero lograr eso, no me puedo permitir el lujo de distraerlo. Tengo que mantenerlo en vilo, y la única manera de hacerlo es utilizando las armas del suspense. No hay más. Si me pongo a intentar entender las complejidades del alma humana, los defectos de carácter de la gente y cosas de ese tipo, el lector se distrae, y eso es un lujo que no me puedo permitir. Por supuesto que he leído literatura en el sentido clásico. Todos tenemos esa clase de libros en la biblioteca de casa. Me obligaron a leerlos en la escuela, y le confieso que no me gustaron demasiado. No entendía por qué decían que eran tan buenos.

Un autómata como el John Grisham que aparece en la entrevista de EPS este domingo pasado es una preocupación para la especie humana. Un personaje del engranaje editorial que empuja los demás títulos hacia estanterías apretujadas y donde se mezclan toneladas de papel que han costado lo suyo.

Yo quisiera que ninguno de mis conocidos fuera un autómata. Por supuesto, tener hijos y desviarles de estos raíles del “no preocupe a los demás y trabaje en lo suyo” es otra de las labores que me encomiendo con frecuencia. Además, estoy ahora escogiendo regalos para los citados canijos. Y veo de todo. Poco está encaminado a la creación por uno mismo, los famosos juguetes educativos merecen un libro aparte. Pero es que el diseño de autómatas sigue contando con la aceptación popular. Es tremendamente divertido hacer chistes sobre la capacidad de los voluntarios olímpicos chinos para obedecer al unísomo y crear estupendas coreografías, y al mismo tiempo someterse a la rutina veraniega de parque, pueblo y piscina. “No quiero ir a Torremolinos de vacaciones”, le espetaba una niña a sus padres. La niña tiene seis años. Los autómatas de los padres, cuarenta. La niña come gusanitos en el parque o en la piscina municipal porque unos progenitores robotizados asumen que será por su propio bien por lo que la niña ordena. No se plantean pensar actividades aparte, estando Madrid como está llena de posibilidades culturales para no acordarse del puto Torremolinos. Grisham y los padres de la niña, y la hilera de asociados al perpetuum mobile que ayer regresaban (es-ca-lo-na-da-men-te, según un replicante que da las noticias en Antena 3). ¿Para qué?

El abogado que dejó la toga para escribir a sueldo y los padres de la niña que vive mejor entre envoltorios de gusanitos y diez mil corredores que han participado en un evento originalísimo en Madrid: la Nike automat race.