Es un tópico utilizadísimo en los blogs y foros de ultramaratón norteamericanos, como la mundialmente conocida web de Kevin Sayers o la del científico loco Matt Mahoney. Lo cierto es que es, en muchos sentidos, ‘la distancia’ en todo el mundo anglosajón, excepción hecha de Comrades (82km) en Sudáfrica, la cual tampoco es un ámbito totalmente anglosajón, la verdad. Pero un ‘100 miler’ es cosa seria, la marca en el revolver, el estándar en el que se ha barrido a ambos lados del Atlántico para definir un ultra, incluso un ultra trail.
Tanto en el Mont Blanc del que los medios de comunicación no han dicho una mierda (trastead por las páginas de deportes de los 5 medios más leidos), como en las novísimas Ehunmilak que se celebrarán en 2010, hablamos además de un 100M por montaña. Esto añade picante al asunto y, como dice el amigo Livan, ‘el ultrafondo es como el picante; sabes que vas a terminar jodido pero repites una y otra vez, hasta el punto de estar todo el dia pensando en ello‘.
Sea cual sea el parámetro del sufrimiento o la cantidad de picante que nos guste, hay que empezar a pensar en cómo se entrena una prueba de más de 160km que se celebra por toda la provincia guipuzcoana. En el foro de elatleta.com hemos abierto un recopilatorio -otro más- que debería orientar sobre cómo entrenar un ultra trail, al que os remito. Tenemos un montón de información desperdigada. Y entre tanto nos seguimos animando a apuntarnos a ultras. Veamos cómo podemos comentar cómo preparar una prueba de estas.
Por sistematizar.
1. Los kilómetros.
2. La gestión de las horas (dia-noche).
3. Los dolores o problemas, lesiones, que van apareciendo.
Ejemplos de las dudas que a uno le asaltan: cómo entrenar o adaptarse uno a lo de estar una noche o dos en marcha. ¿Acomodar las tiradas largas a salir al arrancar la noche y terminar tras 8 horas amaneciendo a los churros? ¿Es suficiente una tirada máxima de 70km o preferible hacer un 100k antes, tipo Hiru Haundiak? Para los que vamos a darnos de morros por primera vez con dos noches, es importante saber, por ejemplo, si es mejor entrenar la resistencia lenta -caminata- y pasar apuros por lento, o estar fuerte para ganar en los primeros 50-60 un par de horas y mantenerlas después.
Nos irá en ello darnos de boca contra la prueba, o disfrutarla. Aborrecerla o hacernos adictos … al picante.







