Premio para el que adivine quiénes son los aguerridos corredores. Pista: es una canción. Volviendo al tema: Sigo sondeando material antiguo. Para algunos de vosotros es antiquísimo. Hablo de las revistas y artículos de los años 80 que he repescado del trastero. Sí, tengo trastero. Soy un afortunado que tiene trastero. Para compensar, no tengo ascensor y vivo en un cuarto piso. No se puede tener todo.
Bueno, que me enfrío. En una revista mítica, un Running de la edición americana de 1982, número en que se desglosa con apenas un 10% de la revista dedicado a publicidad (¡qué tiempos!) un Abril loco con Alberto Salazar y Henry Rono en portada, corriendo en 27.30 el 10.000 de Eugene Oregon y, 11 días después, ganando Salazar a Beardsley en Boston (2h08), me desayuno en el tren páginas llenas de contenido, de literatura en basto. Apenas hay referencias a planes de entrenamientos, a material deportivo. Es, o era, una revista dedicada a la esencia del correr.
Destaco de esas páginas tres joyas. Una, un especial de veteranos lleno de ciencia y de reportajes de auténticos seres humanos corredores. Dos, hasta cuatro páginas criticando desde el propio país del star system el comercialismo de los JJOO de Los Angeles 84, con una acidez más propia de la Codorniz. Tres, la contraportada, un anuncio sin igual que huele a nacimiento de una generación, a un fenómeno mediático, a ese comienzo a partir del que las cosas ya no fueron igual.
Mañana, la foto. Hoy os dejo una imagen del duelo Salazar-Beardsley en Boston 1982. El famoso ‘Duel in the sun’. Para los americanos del norte, quizá la carrera más grande de la historia.