La maravillosa mente de mi esposa sale de la biblioteca con una sorpresa y me la endilga. “¿Sabes? He pensado que lo mismo te gustaría echarle un vistazo”. I love her manners. Bueno, fue más parca en palabras. Pero la esencia estaba ahí: su cabecita había visto un título diferente en las estantería de una biblioteca pública de una ciudad de 100.000 habitantes. Era la obra (popularísima en el gremio del amante de las largas distancias) de Josef Ajram, ¿Dónde está el límite? (Plataforma Editorial, 2010) Es curioso; una biblioteca municipal tiene como recientísima novedad de los fondos editoriales una obrita de última generación y de un entorno tremendamente específico.

Soy fatal para callarme, con lo que expongo a mi media naranja algo que ya conoce: mis reticencias frente al fenómeno de los libros del mundo runner y ultrarunner. Además tengo la suerte de haber vivido el nacimiento de muchos de éstos y, especialmente, he visitado con cierta asiduidad la web de Josef y hasta su facebook y demás ventanas digitales. Por tener, de hecho hemos cruzado emails él y yo, intentando coordinar alguna salida a caminar juntos. Todo este interactuar convierte escribir una crítica en algo demasiado complejo. Digamos que, si el libro fuera una causa abierta y, yo, un juez, estaría aforado en la misma y no debería abrir el pico. Pero soy un reconocido bocazas y, en este caso, las ganas de emitir un juicio van por delante. Lo digo por si me lees.

¿Qué suscitan las obras personales derivadas en libros? En estas obras de pequeño formato algunos optan por compilar reflexiones. Bien. Pero hay que cuidar la calidad literaria y -por norma general- la escritura en un blog no es la misma que en un libro salvo que seas un escritor que sabe suturar obras cortas pero magníficas, un articulista o similares.La idea es que los párrafos o los escritos de blogs y demás evolucionen a ese otro tipo, el ‘tipo libro’, vaya, lo que vienes buscando cuando adquieres algo en papel. En muchos casos, se ve que la autoedición deja sin pulir demasiados aspectos. ¿Que no es en este caso lo importante? ¿Prima en este Where is the limit? el aspecto sintético de la motivación? ¿La biografía super interesante y osada?

Pues me lo he perdido. Me embutí bajo el edredón y según iban cayendo las primeras páginas, las primeritas, ví que no es el estilo de libro que compraría. Ni para mostrar a un profano cómo embarcarse en aventuras. Que responde posiblemente al esfuerzo de difundir un modo de vida, pues seguro. Está cada quisque en su derecho de sacar al mercado lo que le de la gana, sí. Pero deberían haberte echado una mano, Josef, cuando el resultado iba a ser así de flojo. En las páginas autobiográficas no ví gancho. En las descriptivas de los ultraeventos no ví más de lo que tostamos a diario en las crónicas de foros y blogs. Me quedaba la esperanza de que estuviera bien escrito, de manera diferente, pero la perdí cuando los párrafos caían como en un cuaderno de notas. Ahora habrá que comprender a los que sí les ha motivado, han encontrado técnicas mentales que mi psicóloga de cabecera ha sido incapaz de encontrar (no reproduciré las ácidas críticas porque las he olvidado y por irreproducibles) y es que, por añadidura, está lo del espejo social

Aquí sí que podemos preguntar donde está el límite. ¿Dónde nos dejamos llevar, por cuánto nos impresionamos? Completando las 128 páginas del total hay varios epílogos. Uno, con las más enternecedoras líneas de gente que ha encontrado la motivación leyendo unas u otras aventuras, las más, del autor. No seré quien invite a que os metáis en ellas en profundidad. Podeís encontrar un estilo similar tras cualquier crónica ultra en toda la Red. El fenómeno fan, como dice mi santa.

¿Eres tu un fan de aguerridos aventureros?

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