Harto de lanzar coletazos contra la corriente, un salmón viejo se deja ir hacia las garras del oso o río abajo. Así nos sentimos muchos la tarde o la noche del sábado. En la criminal pedrera de Peñalara, la falda norte de la Fuenfría o la bajada eterna hacia Rascafría en la que había que correr sí o sí (¿cómo pensabas ganarle tiempo a los cierres de control si no trotas?)  muchos de los 550 inscritos abandonaron. En las crónicas posteriores leemos variados momentos de emoción, de búsqueda de apoyo moral, de llamadas a casa o de ayuda física casi para cruzar la línea de meta. Los avituallamientos clave hervían de familiares. Las bajadas a zonas con cobertura de telefonía móvil eran un tintineo constante. ¡Cuánto le debemos a la comunicación!

Pero funcionaba. Incluso cuando las llamadas esperaban al momento más inoportuno, en el que estabas a punto de partirte la crisma o con la boca llena de líquidos, pero había acabado el puto fútbol y de nuevo las campanillas del sXXI ornaban las faldas del Guadarrama. Motivación, propia y ajena, para superar los mil palos de un GTP que ha quedado para siempre como huella en el deporte de larga duración.

Una prueba donde los voluntarios fueron lo mejor. Mejor sin duda que la participación, que nosotros mismos. Por turnos, con sus conocimientos y lagunas, contestaban con una sonrisa a nuestros requerimientos. Conseguir 200 personas y coordinarlas es de nota, pero además hacerlo a tiempo, superior. La dirección de carrera se veía con la hora de dar la salida y aún tenían que terminar de cargar materiales, en fin, organizad un día una prueba y procurad mantener la cordura.

No sé si habría brigadas de limpieza pero tenían tajo. Sobre todo fuera de las zonas de avituallamiento. Vamos a ver, no un plástico que ha salido revoloteando a 40m de la bolsa de basura. Así, de memoria: envoltorios de Aptonia Gel a más de 2000m de altitud (zona Reventón), plástico perteneciente a barritas, e ídem de otros sólidos. ¿A que a ningún participante se le ocurre tirar el pulsómetro o las oakley graduadas? Sobre eso tenemos todos el mayor de los cuidados. No vale la excusa de dejarlo cerquita de una baliza en medio de la nada y pensar ‘bueno, lo tiro aquí al lado y cuando vengan quitando balizas se lo llevan’ ¿Deberíamos marcar los envases de los corredores con el número de dorsal?

Los caminos seleccionados y las zonas escogidas para discurrir son las que hay. Además el recorrido sufrió de antemano el palo de tener que desplazar las zonas de salida y meta, según cuentan fuentes fidedignas. Calculo que la zona central del macizo de Peñalara se subiría mejor si el personal viniera más fresco. Pero después de 65km y casi 2500 de desnivel positivo supuso un leñazo para las fuerzas de todos. Yo también tengo mi recorrido ideal pero las reglas del juego son las que hay. Solo se puede mitigar el destrozo o (1) ampliando el corte en los controles o bien (2) ganando dos semanas al calendario, con menos calor y las mismas horas de luz. Por puntuar este apartado de manera conjunta con el de la señalización, el global sube a un 9 sobre 10. El 10 absoluto se lo lleva el marcado del recorrido. De día o de noche, no perdimos en mi grupo ninguna marca, y a nuestro ritmo era imposible perderse en el 100% de los kilómetros . La media la baja el mencionado tramo criminal de bajada de Peñalara y las pedreras de la falda norte de Claveles, así como el subidón a la Fuenfría, en el que muchos han llorado esa noche.

Apéndice para los amigos de las estadísticas:

Conocéis esa ley de la conservación de la energía, ¿no? Pues aquí vienen unas cifras para comprobar en qué se pueden ir las kilocalorías sintetizadas tras 25h de ultra trail. En ruta ingerí: 7.5 litros de líquido en la camelbak, 2.5 litros en bidón 50cl auxiliar, 2 litros aprox a morro (total 12 litros), 12 lonchas de jamón, 3 montados de jamón y queso, 6 barritas pegajosas, 500gr aprox de frutos secos, membrillo, barras de cereales y diversos. Tras llegar intercalé siestas y más ingestión de la siguiente manera: café con tarta, siesta 1, [comida familiar] langostinos, mejillones con picadillo, paella, melón y café, y siesta 2, cafe con tarta, 30min piscina juegos con los niños, empanada de verdura, 4 tajadas de carne en salsa, melón y un cálculo de otros 2 litros de líquido durante el resto del día. Es más barato darme qué pensar que de comer.

Ya vale de GTP. Abrazos a los que os plantásteis en la salida. Gracias a cada aplauso o voz de ánimo. Y, al del Cordoba de las banderas del toro, por favor, quitadle las llaves.

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