De la página de la AIMS, Association of International Marathons, saco la siguiente iniciativa, conmemorando los supuestos 2500 años del maratón. Es una iniciativa singular, de la que seguramente se sacará bastante pasta. Pero, como dicen cuando salimos a correr, todo suma. Es la elaboración de medallas conmemorativas comercializadas desde la propia AIMS.

Como todo aficionado a la historia del deporte conoce, en 490aC el ejército persa había organizado un contingente aproximado de 150,000 soldados para invadir Grecia, con el objetivo de castigar a Atenas por tomar parte en la revuelta Jónica. Dirigidos por los generales Datis y Artafernes,  su ataqe se lanzó sobre la bahía de Maratón. Las fuerzas atenienses consistian en unos  10,000 ciudadanos-soldado, incluídos 1,000 soldados de Plataea, y fueron dirigidos por el general Milciades. Los dos contingentes se encontraron cerca de la pequeña villa de Maraton, al norte de Atenas, en septiembre de 490aC. Los persas eran considerados en aquellos días la gran fuerza militar del momento, a pesar de lo cual parece ser que los atenienses vencieron. Sea como fuere, uno de los hechos de difícil explicación táctica dió paso a la leyenda (lo normal es que los griegos hubieran sido vencidos y la historia hubiera cambiado un poco) de un mensajero enviado para anunciar la victoria. El legendario soldado ateniense Filípides recorrió los mal contados 40km entre Maratón y Atenas para anunciar la victoria griega.

Su “Nenikèkamen” (“Hemos vencido”) o “Niki” (“Victoria”) precedió a su legendaria muerte. Es necesario recordar aquí que esto es solamente una leyenda. No es necesario morir después de un esfuerzo maratoniano. Es más, intentar teñir de heroicidad una gesta deportiva resulta ua estupidez contraria a las leyes de la supervivencia animal.

Casi un año después, para seguir con la historia, se incluyó en 1896 la prueba de maratón en los primeros JJOO modernos, asímismo en Atenas. La iniciativa partió del historiador francés Michele Breal para volver a materializar esa carrera legendaria en ‘una carrera que probaría la capacidad de sacrificio del hombre’. El Baron Pierre de Coubertin y Dimitris Vikelas (por entonces presidente del primer COI) acogieron la idea con alborozo. Nacía la historia moderna del maratón.

Así que si os sobra el dinero o deseáis añadir un nuevo gizmo a vuestra colección de imposibles, a acoquinar.

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