La espiral de modorra agustina y veraniega está llegando  su punto culminante con lo que tenemos que echar mano de esa cosa llamada motivación. La susodicha trabaja muy bien según qué casos y, en otros, se queda en un come-come tangencial. De ahí que ni sea conveniente alimentarla con imposibles ni tampoco que sea una constante cotidiana en la que metemos todo.

¿Qué se aviene para lo que queda de año? Quedan cuatro meses mal contados y miramos desesperados al termómetro. Dos mañanas de fresco nos hacen romper con la pereza y desempolvar nuestros instintos asesinos de la montaña o el asfalto, así que no todo va a ser cañeo, como el monográfico ‘cañas en Lavapies’ de hace un par de días (calentamiento con bocata calamares en el meeting point del Brillante, luego otra en la terraza del Gaudeamus y, en el Plan B unas tostas y unas croquetas que, en su justa medida, hay que tildar de sublimes). Así que o iniciamos la catarsis postveraniega o terminamos Luego hinchándonos a cóctels en un sitio como La Escalera de Jacob.

Me ha llegado e-correspondencia de la UTMM belga. Este trail urbano se celebra en Septiembre bajo el nombre Ultra Trail Miles Marathon y ya otros años he estado a punto de programar un fin de semana en Bruselas, ciudad donde está el Foret des Soignes, un bosque interior de agradabilísimo trazado. No caerá porque estamos de vacas flacas en materia presupuestaria, pero sigue en cartera, han logrado superar la edición fantasma de 2009 en la que -sin patrocinadores- lograron montar una 21k casi simbólica. Ahora vienen con más modalidades y nuevos ánimos. Deseo la mejor de las suertes a Marc Vanderlinden y Bernard, un equipo sano y con experiencia.

El calendario madrileño está lleno de actividad. Las clásicas pruebas de montaña del Guadarrama están ahí, con distancias medias y desniveles importantes. La RSEA Peñalara organiza la Copa de Hierro durante todo el año; de ella aún rstan el bello y duro Cross de la Pedriza, el Tres Refugios, modificado este año y con varios extras por todas las cumbres matritenses, y el Cross de Cuerda Larga, veteranísimo ya. Asímismo vienen la Las Dehesas-Navacerrada y alguna más que se me pueda ir. No asistiré a ninguna pero doy cumplida cuenta de todas ellas. Abandona la carretera y subete al monte.

Nuestra Madrid-Segovia nacerá y si es posible crecerá todos los octubres de aquí a muchos años. Son 24 horas para recorrer sin calores la distancia que transcurre por el Camino de Santiago de Madrid. Año compostelano y más atención de los medios suponen más gente pensando en tocar un trozo del camino paneuropeo de las flechas amarillas. Anímate porque habrá cientos de participantes. La campa colmenareña, las cañadas de Manzanares, el piedemonte de la Pedriza, la sierra y el tramo romano hasta el acueducto segoviano. Esta ES la excusa para probar sobre las grandes rutas.

Hay muchos más retos repartidos por ahí. Habitualmente octubre alberga el Xtreme Maratón de Cangas con su bestial sinfonía de colores asturianos, la Marcha de Javalambre, sobre alturas interesantísimas en una latitud casi desconocida de España, el calendario de marxes escursionistes tiene La Marxassa y la Trenkakames, el Extremo de Las Palmas, así que no será por falta de estímulos.

¿Qué tienes tu en mente?

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