Habiendo tanto como hay por los foros, webs y demás revistas escrito y relatado, poco más se podrá argumentar respecto de lo idóneo de mantener unas zapatillas viejas en uso. Si la zapatilla está hecha un cristo, ni amortigua ni protege de los chinarros del camino ni nos satisface. Tan evidente axioma parece una verdad objetiva e inmutable… si no fuera porque de nosotros depende estimar cuando esa zapatilla está para la basura o el reciclaje.

Leo de un amiguete que sus XT Hawk llevan un año de batalla, en el que las ha hecho 739km y que ya ni le aportan sujección ni amortiguación. Un año tiene aproximadamente 365 días. El uso de una zapatilla de trail o montaña se circunscribe a las salidas por caminos y canchales, normalmente como excepción pero también hay gente que (como Alfonso) vive en mitad del campo y es su medio habitual. Esos casi 750km en trotes de unos 20km de media, nos dan 37 sesiones al año. Las XT del amigo le han durado escasamente 40 salidas. Digamos que del precio de 110 pavos, la salida a trotar le viene saliendo como un leasing de 2.75€ en calzado. Sigue siendo más barato que alquilar pistas de pádel pero ¿han llegado las zapatillas a ser un desechable de temporada?

La tecnología empleada ha avanzado en dos sentidos: el primero es el de la eficacia y ligereza, la transmisión de la pisada hacia un terreno cómodo, teniendo en cuenta que el corredor suele pisar mal y que, posiblemente, merodee el límite del peso ideal para cada tipo de zapatilla. Es casi constante ver cómo el runner se abalanza a por zapatillas para competir, calzado donde se escatima en sujección para ganar 20gr, mientras una cena copiosa ya supone 400gr más de su peso.

El otro sentido es el de la falta de durabilidad. ¿Cuidando las zapatillas durarían más? ¿Si pierdo 1 kg las machacaré menos? ¿Si me pongo plantillas pisaré más recto y las destrozaré menos de talonera? No lo se. Quizá las zapatillas de hoy día duren lo que están diseñadas para durar. Pero en una tecnología tan avanzada, comparando todo lo que hoy se invierte en ello con las zapatillas de los años 80 y 90, es casi un delito contra el consumo preparar las cosas para que duren 40 veces.

¿Somos demasiado pijos y damos demasiado crédito a todo lo que leemos? Imagina a mi amigo Alfonso (lo siento, te ha tocado hoy) haciendo café y, a los dos meses, tener que comprar otra cafetera porque el uso del filtro ya no le da un café óptimo. ¿Sería la culpa del fabricante que difunde el mensaje de ‘una cafetera nueva para cada temporada, renueva tu cocina’? ¿O estaríamos ante un ansia compradora de un usuario que ha perdido el norte? “Es que noto que el café sale como más rancio, ya dice la fábrica que la vida óptima de la cafetera es de 400 tazas”.

Como no hay mejor manera de opinar que ducomentándonos, veamos. La sucesora de las XT HK tiene una completa descripción de los materiales en la web de Salomon Running. Vamos a ello, suponiendo que la tecnología no ha avanzado tanto de un modelo a otro; leyendo en detalle parece que nos encontramos poco menos que con un objeto inmortal y sacado de los laboratorios de la NASA. Dos piezas de chasis sin detallar, suponemos que por celo de guardar el secreto profesional. Además, en la suela llamada Contagrip se mencionan diversas densidades que “proporcionan agarre y durabilidad”. La EVA moldeada de la plantilla ofrece condiciones calificadas como “excelentes”, la puntera tiene una “protección ideal”, la talonera Ortholite no se rompe ni “pierde eficacia con el tiempo”, el quicklace habla de cordones “resistentes”, y la entresuela posee dos densidades y “control de la pronación” junto con tejidos de la pala “estratégicamente colocados y resistentes”. ¿Alguien miente? ¿De qué estaban hechas aquellas zapatillas que duraban una y dos (y tres) temporadas, las Synchron de Karhu, las Adidas Oregon o la gama Torsion o las Joma de entrenamiento que además valían para jugar al futbol o cavar en el huerto?

¿O es que no nos aguantamos en acercarnos al lado tecnológico del mercado y alegar sufrimientos innecesarios por el deterioro de los novísimos materiales? No puede haber tanta diferencia técnica. Seamos sensatos. Por poner dos ejemplos, las Wave Ascend 3 que llevo apenas tienen año y medio (navidades 2008) y 800km. Están en perfecto estado y las suelo dar mala vida con mis 75kg variables. Me tienen que durar otros seis meses mínimo. Las Mizuno Wave Fortis de gama media tienen 2 añitos y unos 2500km, siendo ahora mismo una garantía en comodidad para velocidades lentas.

¿Te atreves a declarar el estado y número de tus pares de zapatillas?

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