Idea, producción y culpabilidad del bloguero Garbanzito. Gracias por sacar el tema, Paco.

Tienes 72 horas para colgar tu microrrelato aquí. Pásalo. No haremos nada con ellos, ni publicarlos ni premiarlos. Si el hilo es fructífero podríamos recopilarlos en algún tipo de formato ametralladora, quién sabe. Cuelga en ‘comentarios’ autor y relato. Aquí van los primeros.

“Es que eres muy rapido y crees que esto es un sprint y no te das cuenta de que deberia ser un maraton, dijo mi mujer mientras buscaba en las paginas amarillas el telefono de un especialista en eyaculacion precoz”
Bandoneón.

“Demasiado rápido durante demasiado tiempo. No lo pudo aguantar. Tuvo que retirarse sin terminar. En su primera autopsia.” Mix.

“Sin tiempo para cuadrar las mañanas de los jueves o de los viernes, sin un mal hueco para salir por las tardes un poco antes, con fines de semana sumidos en el agotamiento, con la agenda de sus hijos y marido necesariamente dependiendo de su vida, Sandra decidiría empezar a correr los veintiocho de febrero de cada bisiesto” Spanjaard.

“-Jamás vuelvas a decirme eso.
-¿Qué te ha dicho?
-Que no me hablará más.”. Antoñito.

“Escuché un crujido y salí a mirar. Vi a Jose Carlos caminar entre las nubes con cara de felicidad. No había muerto, estaba enamorado”. Cabesc.

“Atrás quedaban Meses de Entreno. De Sufrimientos. De Sacrificios.
Camiseta, de Tirantes. Pantalón, ‘EnseñaCachete’.
Los Calcetines, ‘Guante’. Las Zapas, ‘Voladoras’.
Carga de CarboHidratos. Descarga del Resto.
GPS-Pulsómetro-Móvil-MP4-Proyector iniciado.
Se sienta. Se calza las Zapatillas.
Se agacha para dar la Lazada. Y…
Todo estaba preparado. Dos Lágrimas surfean a Cámara Lenta sus
Mejillas mientras siente cómo la Espalda se ha trabado y no es capaz
de enderezarse…” Amamower.

“-No te preocupes.
-Espérame.
-Calla.
-¿Tuviste cuidado?
-¿Dónde venden pastillas de esas?” Antoñito.

“Sé lo que hicisteis el último domingo…correr”. Dani.

“¿Reglas? Creí que había que seguir la línea y yo andaba preocupado en no pincharme los pezones con los imperdibles cuando las decía a viva voz el director de carrera.” Cabesc.

“Corrió, corrió con todo lo que daba el Cuerpo de sí. Corrió con la Urgencia del Condenado, el Miedo del Moribundo, el Deseo del Enamorado… Aun así, perdió el Autobús.” Amamower.

“Aunque nadie se atrevió a reconocerlo jamás, el abuelo Usain fue el mayor maratoniano recortador de la historia. 42095 metros de un tirón se comió aquella noche en la I nocturna de Pekín”. Rafa Porcar.

“Creí que me quedaba sin aire, me dolía el costado y mis pulmones estaban a punto de estallar. De pronto, desperté de un sueño desgarrador. ¡Por fín había corrido una maratón, aunque sólo fuera un sueño!” Celeming.

“crick, crack, crick, crack, choff, choff, Buffff,… ¡Mec, MEC! , mirada al Suunto : 147 … ¡no te calientes, déjalo ir!.” Longvictor.

“Ahí viene, haraposo, desgreñado y misérrimo. Los jueves suele llegar pronto; no me preguntes por qué. Viene por la carretera de Regoyos y para a saludar, da conversación y tres o cuatro vueltas a la plaza compitiendo con críos y con quien quiera jalearle un rato. Luego el tonto Matías pide algo de comer y, si se le da, una perra chica. Echa un trago en la fuente y sigue hacia el siguiente pueblo, donde mendiga otro poco, al trote lobero”. Spanjaard.

“Amanecía en la linde. El sol despertaba lentamente. Desde el coche, Damián y Mercedes se fumaban el último cigarrillo. Había sido su primera noche juntos. Una noche especial para ambos. El coche era incómodo para el amor, pero todo había sucedido tan rápido que, ni se habían planteado otra solución. El bar llevó a las copas. Las copas al ligue. El ligue al feeling. El feeling a una conversación interesante.
-Te llevo a casa.
-Vale.
En el camino, una linde que separaba el monte de la carretera. Parón, besos, ternura y más ternura.
Y ahora, al amanecer, todo quedaba tan difuso que preferían no comentar. Se sentían bien juntos. Estaban a gusto juntos. Pero sabían que un ligue es un ligue y que una noche de desenfreno sólo es eso.
Ahora, tocaba despedida.” Celemin.

“Había llegado. Lo había alcanzado. Mejor dicho, le había alcanzado. El Muro. A poco más de 4 Kilómetros de Meta. Método Silva, PNL+Coaching, Yoga y Meditación le señalaron el Camino, le  indicaron la Estrategia Perfecta. Sólo tenía que recorrer 42 Tramos de 100 metros cada uno. Sabía que lo conseguiría.” Amamower.

“El Tiempo se dilataba, parecía Mercurio Líquido y parecía desfigurar el Horizonte. El Dolor reemplazaba a las Zancadas, ahora convertidas en Pasos tan cortos como vacilantes. 42 Tramos de 10 Metros. Nunca entendió la Paradoja de Zenón en Clase de Filosofía. Ahora tampoco. La Distancia a Meta parecía cada Vez más Infinita, más Cantoriana. No lo conseguiría.” Amamower.

“-¿Alguien ha probado a recolocar sus canciones favoritas y cantarlas enteras mientras corre? Es imposible, las zancadas son escalones que hacen brincar de una a otra, como chinas que hacen saltar el cd aleatoriamente, desde el favorito de adolescencia rebelde al hit sumiso, cantinela que se nos quedó grabada anoche de un programa de radio. ¿Alguien lo ha intentado?- intenté terminar mientras perdía una y otra vez el hilo.” Spanjaard.

“Elisa desvió la mirada del plato de macarrones y tomó una de las decisiones más importantes de su vida, nunca más volvería a correr un maratón, odiaba la pasta”, Lourdes.

“Dos Días más tarde, la Mirada perdida en algún Punto tras la Ventana del Salón, un único Pensamiento martilleando su Cabeza. El Aroma le convenció. El Maratón bien valía un Plato de Arroz.” Amamower (con permiso de Lourdes).

“Elisa desvió la mirada del plato de Arroz y tomó una de las decisiones más importantes de su vida, nunca más volvería a correr un maratón, odiaba el Arroz. To be continued…” Amamower.

“Elisa centró la mirada en el plato de arroz y tomó una de las decisiones más importantes de su vida: se marcharía. Aunque fuese corriendo. Odiaba a Juan.” Antoñito.

“Juan salió corriendo. No se lo podía creer. La ‘Cosa’, el ‘Tema’, digo la Relación, no funcionaba desde hacía ya mucho Tiempo. Ahora, Elisa se había marchado. Juan salió corriendo. A invitar a un Café Bombón a la Vecina (o a un Café a la Vecina Bombón) del 5ºC.” Amamower.

“Sus orejas estaban fuertemente sujetas entre las piernas. El lugar era como cualquier otro, sórdido para lo que acontecía, bucólico para pasear con la persona amada. Arboles y pequeños animales tocaban en sordina para no romper el momento. Por la comisura de sus labios resbalaba un líquido espeso y salado. El pecho de alguien emitía gemidos… De pronto una ráfaga del aire del otoño que entraba por aquel lugar le hizo sentir frío. La espalda se tensó y la cabeza se le despejó al instante… El fresco del atardecer le hizo recordar… La tercera palabra era manzana… Sacó su cabeza de entre las piernas y dejó de llorar… Ya sabía lo que estaba pasando. Recordaba la palabra mágica… Manzana era la clave. Secó las lágrimas que aún se mecían díscolas por sus labios y recordó que hacía allí… Había salido a correr… Y al final de ese camino… Tras esos árboles y esa colina estaba su casa… Su vida… Su amor, que no sabe por cuanto tiempo, había creído que no existía y pudo perder para siempre.” Garbanzito.

“Agencia Efe. Última Hora. La Noticia ha conmocionado por igual al Mundo de la Literatura como del Atletismo. Haruki Murakami, Autor tan venerado por sus Partidarios como odiado por sus Detractores, ha sido asesinado hoy hacia las 09:35 Horas (Hora Local) delante del Hotel “Tokio Blues” de la Capital Nipona. El Novelista recibió dos Disparos que le causaron la Muerte inmediata. El Presunto Asesino, al ser reducido por las Fuerzas del Orden, no dejó de gritar: “Andar en un Maratón no es Pecado”, “Andar en una Prueba de 100 Km. no es Pecado”. Amamower.

“Papi, ¿echamos una carrera?”, Davidenfuga.

“Allí estábamos todos, mirando a otro lado, sin ver. “Escúchame Susi” – repetía por quinta vez a su acompañante. El tipo, qué decir de él, aparte de que se le veía en apuros. Aquello tenía toda la pinta o de un lío descubierto o de un reproche o de, como pude entender después, un encuentro de ex-parejas en terreno neutral. Se había inscrito a un evento absurdo más de aquellos que frecuentaba. Ahora tenía que explicarselo todo. Pasaba las noches intentando justificarse a sí mismo las ganas de una carrera más y ahora era otro “escúchame Susi”. Pero Susi ya no escuchaba, ya solamente miraba a un chico más joven, menos runner y los ecos lejanos de Andy sonaban a disculpas vacías, una tras otra. Susi estaba en proceso de romper con su vida en una terraza mirando a Olavide y un esposo excesivamente preocupado de sí mismo”. Spanjaard.

“Acababa el siglo pasado y todavía podía presumir de un buen estado de forma. Los fines de semana que estaba en Madrid, cogía la línea dos y bajaba en Retiro para comenzar un juego en el que, sin saberlo, participaban todos los corredores que aquel día trotaban o galopaban por el circuito. En hora y media o poco más, contaba los adelantamientos que casi siempre se acercaban a cien.
Aquel día los acontecimientos se sucedían: en la primera y tercera vueltas, un tal Alberto García se le acercaba en dirección contraria quitándole el aire en el momento del vertiginoso cruce. En la segunda, tuvo que reconocer que bajó el ritmo durante unos metros para no adelantar tan pronto a aquella chica de las mallas grises.
En la quinta, la última, tiró y tiró para intentar pasar a un fulano despeinado y rubio vestido como un jugador de paddle. Justo cuando iba a conseguirlo, el pijo abandonó el camino y tomó una de las puertas que salen a Menéndez Pelayo. Cuando le vio la cara pensó: “Joder con Butragueño, qué guerra me ha dao. Y eso que cuando jugaba parecía que no se movía”, Nachoenfuga.

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