He preferido no entrometerme mucho en tu agenda, Ratzinger, pero quiero simplemente que queden claras unas cuantas cositas. Me da lo mismo si gastas seis o doce millones de los euros que se reparten de los impuestos de todo el Estado para que los gallegos tengan escuelas, ambulatorios o paradas de autobús en líneas rurales. Eso es cosa vuestra, soy así de liberal.

Santiago me lo dejas limpio. Pero limpito de policía secreta, policía nacional, vallas restrictoras de la movilidad, ya sé, ya sé, necesitas organizar un tanto la ciudad, que es pequeñina, y que se llenará previsiblemente de miles de fieles de tu secta. Pero, vamos a organizarnos, tu te largas de Santiago el 6, das por inaugurada la siguiente tromba de agua, que calculo ya habrás hablado con los del tiempo para generarte una generosa ventanita de sol para tus actos, y espero que cuando llegue yo Santiago sea de nuevo una ciudad reposada. Monjil pero de puertas para dentro, como siempre ha sido, con sus rajoys, sus villarinos, todo esto, pero en la mesa camilla.

No sé si te ha llegado el dossier que envié al Vaticano pero habíamos quedado en que de Lunes a Viernes debería estar todo recogido. Si tienes pensado dejar en barbecho el monte do Gozo entero, allá tu. Es un espantajo, un mausoleo, y algo que a la mayoría de los que pasamos por allí nos la suda, porque ya vemos Santiago y San Lázaro. Nos repartimos así: tú das misa y el dominus vobiscum el sábado 6 en el Obradoiro, por la tarde, ya he visto la guía litúrgica publicada en el mundo (por cierto, lo del rosa y negro está bien pero la veo poco moderna, poco ágil, esmeraos). Calculo que tendrás todo bloqueado, haces bien, oye, para volar desde Lavacolla esa tarde, hasta te dejo que el domingo 7 aún esté todo manga por hombro.

Pero el 14 entro yo con mis colegas por la porta do Camiño. Calculo que a eso de las tres o cuatro de la tarde estaremos circundando por todo lo de rtvg y el aeropuerto. Es tradición que cuando ya asoma la rúa de San Pedro nos paremos a tomar un respiro y miremos hacia atrás, para no ver nada ya definitivamente de lo recorrido. Detrás no queda nada. Toca olvidar aunque solo sea por un ratito todo el pesar del camino. Bueno. Pues no desearía encontrarme todavía esbirros uniformados, vallas inmensas o entarimados que me afeen, corten, interrumpan, molesten o desvien la atención de mis tres hermanos peregrinos, o me cagaré en tu más regia y alta estampa.

Estás avisado. El Lunes 15 te vuelvo a escribir.

Fdo. Spanjaard.

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