En las últimas 24 horas el mundo no ha parado de vibrar. Igual que una polla de goma mecánica, buscando siempre -me da- el lado de la autodestrucción. Después de haber detenido a un periodista que filtró miles de secretos de la diplomacia internacional están pensando cómo deshacerse de su rastro. En una isla del Caribe las enfermedades de la miseria asolan un paisaje de comedieta electoral. En Valdemoro un padre que perdió a su mujer en el parto de mellizos intenta salir adelante con la aquiescencia de una cadena de televisión, que compra y trafica con su dolor. Los mitos del atletismo caen a capazos, a paladas, demostrando que nada es lo que parecía en las tardes de verano.

Pero. Siempre hay un pero.

La insolente rebeldía de las buenas noticias se escapa como un pez de las manos. Los resultados de las analíticas de mi madre se sostienen y leva más de cuatro meses absolutamente estable, sin medicación. Está a un paso de mirar a los ojos a un cáncer de médula, con el que brega desde hace ocho años, y reirse en su propio rostro. Mi hermana, la otra loca de los kilómetros, parece embarazada después de intentos infructuosos y quizá tenga en verano un sobrinito o sobrinita. Al mismo tiempo leo de César, colega de trotes, que su PSA está en 1.6 y se puede hablar de otra victoria por la mínima.

Hay otras salpicaduras de optimismo. Mayayo recibe el regalo de su inscripción al Ultra Tour du Mont Blanc tras el rechazo de los Western States americanos. El paisano Velayos anda y corretea sin más novedad que la de ir mirando hacia 2011. Fran supera con nota una horrenda perforación en el agujero del culo y ya corre a lamentables ritmos, de nuevo. Mi viejo, spanjard sr, cumple sesenta y nueve a la espera de que le vayan dando hora para un quirófano que le quite un cacho de calcificación del pie. Le molesta quizá perderse alguna san silvestre pero ya está pidiendo hora y armas para un duelo contra el maratón, a los setenta. La Feria Primer Vino 2010 nos dejó el sábado un rato de placeres dionisíacos. Sigo contando con salud, amistades y no nos falta para vivir.

En las últimas 24 horas podemos hablar de una ligera ventaja a los puntos. Si esto fuera un combate a doce asaltos, tenemos al cíclope del tiempo tocado y con una brecha seria en su arco superciliar. Esto, como sabréis, para un cíclope es un problema de serias consecuencias.

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