La entidad presidida por los constructores imperiales y que aglutina a las masas analfabetas bajo un blanco manto, níveo, monárquico, que viene a ser todo lo mismo, es fuente de repelente información. A diario.

Pero también da jugo. Su entrenador de la sección deficitaria de baloncesto, Ettore Messina, un licenciado en empresariales nacido en Catania, Sicilia, dice las cosas claras. Léanse el extracto de sus declaraciones de la Fundación Ferrándiz-As, foro de autobombo y nausea. Lo siento si vulnero las normas de citación del diario global en castellano (antaño diario líder de la modorra socialdemócrata). La fuente, aquí.

“¿Hay un equipo que tiene que ganar por derecho divino?” reflexiona. “No entiendo ese concepto. No puedo compartirlo. Es un engaño colectivo. Es la razón por la que lleváis [los madridistas] mucho tiempo sin ganar nada [desde 2007]. Mi modesto consejo es que el Madrid debe comprender que existen otros y que la obligación es competir”.

Porque, en España, no se trata de hacer deporte o de competir, sino de ganar. No se sabe. Nuestra sociedad esclavista, quizá igual que la romana, que la medieval, desea tener un reflejo de que ella también puede vencer en algo. Si no se tienen cojones para hacer vencer con la razón, con la justicia, para machacar a quien nos pone la bota en la cabeza, nos unimos a él afiliándonos a su imperial causa. Es gritar ‘que vivan las fiestas fastuosas del rey y sus torneos y justas’ mientras cada chelín que debería ir destinado a tu alimentación se derrocha (había escrito ‘gasta’ pero borro inmediatamente, esto es escritura de fusil, del siglo XXI) en insultante autoconfirmación del poder despótico.

Es un engaño colectivo. En cada sociedad se busca uno. En Madrid y su extrarradio hay un par de ellos. En Barcelona hay otro. En Sevilla, en Vigo, en … Se superponen y complementan. A veces los países o las regiones urbanas son tan complejas que pueden albergar una liga completa de engaños. O de engaños de varias capas, alternos, un sábado motos, otro fernandoalonso, un domingo liga, un martes champions y rafanadal, en verano el tour y en otoño la roja. Cada dos años los europeos y, cada cuatro, los mundiales de Spar o de Toyota. Da para mucho porque hay una lista completa de tiranos que dicen eso de gudivinin, mai nein is Emilio Botín an ai jaf milions tu espen.

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