Aquí el extrañado autor. Siete hechos sobre una obrilla que va reposándose después de un par de meses en el fuego. Es hora de ir destripando con el cucharón y de remover el socarrat.

Una. Anteayer cedí un ejemplar a la biblioteca del centro Pablo Iglesias de Alcobendas. Es un fondo documental precioso y con unos medios de la leche, amén de un diseño bello como edificio. Pero dentro habitan los profesionales de la biblioteconomía y hay que esperar a que rellenen todos los campos para la catalogación. Verás cuando me pidan clasificarlo y ajustarlo a todos los parámetros de obra escrita. No quise sacar ISBN porque no es un libro con beneficios en ventas. Tampoco DL (depósito legal) sino que tiene una licencia gratuita de derechos de propiedad de Safe Creatives. Veremos.

Dos. El día 14 participaré como ponente en un coloquio sobre blogs de corredores que se celebrará en la feria Expodepor. O sea, en la feria del corredor del maratón de Madrid. El organizador me ha invitado por mi capacidad de generar polémica pero creo que, lo que desea, es un ejemplar con un marcapáginas de lomo embuchado. Será la tarde del jueves, en la que muchos váis a recoger el dorsal. Nos veremos allí.

Tres. Mi amiga Susi, o sea, no mi amiga Susi la del relato sino mi amigota Susi la de irnos de copas, confiesa que se quedó dormida a la segunda página. Está demasiado cansada del trabajo. Supongo.

Cuatro. Francisco, alias Francisco, me dice que no tengo cojones a convertir los relatos en siete novelas. No los tengo. Cierto es, pero tampoco tengo tiempo para siete así que estoy sumido en el proceso de desperezarme en una. Este verano prometo llevarme la cosa de escribir al hotel de la playa. Quizá salga de ahí algo sobre rusas cuarentonas en bikini y sobre broncas en el buffet libre.

Cinco. Mi mujer me ha abandonado por Tenesse Williams. Además, anteriormente flirteó con Jose Luis Sampedro. No es para sentirse preocupado. Mi mujer es una lectora ecléctica y cruel, así que me ha insertado – lo interpreto así – entre grandes figuras. Es una infidelidad culta. Y una vez me dijo de qué cojeaba mi escritura de aprendiz, me dió un repaso positivo. La quiero.

Seis. El mes de mayo, la revista Planeta Running sacará una reseñita. No sé si me hace ilusión o miedo. Os confesaré que, de todos los que estáis leyendo mis Siete Historias, apenas hay dos personas a las que lo del correr se la pela y les es absolutamente ajeno. Sabéis que intento prometer que dejaré de escribir sobre el mundo del corredor. Todo indica que estoy atrapado a no ser que cambie radicalmente de vida y deje las zapatillas, los raspones en las piernas, no lo veo claro. De verdad, Siete Historias no es un libro de corredores. No es un diario de cómo vive un ultrafondista ni mis crónicas de carreras. Son crónicas mías, disimuladas por la ficción.

Siete. Habéis recomendado mi librito de relatos en facebook 26 veces. Sois unos torpedos.

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