Leo en varios foros irrespetuosos y ateos que no puede ser que el ayuntamiento de Madrid ande prohibiendo manifestaciones ateas, porque serían una provocación contra el sentir creyente y practicante de la ciudad.

Luego leo en la página oficial de la prueba llamada Maratón de Madrid que, por coincidencia con la procesión del Domingo de Ramos, el maratón tendrá que buscarse los túneles y recovecos para discurrir por la calle Bailén.

Y digo yo. Esto ¿no lo supieron el día que permitieron a Mapoma colocarse el domingo 17 de Abril? Es más. ¿No obligaron a la organización a escoger esta fecha y ahora tenemos estos cristos montados?

Ya no por importancia espiritual. O sea, no que una manifestación de deporte en la calle haga más por la ética y modo de sentir de una sociedad que una procesión en la que se celebra que el pueblo judío lanzó a un hippie a los romanos a que lo rebozaran. Que también.

Ya no por estrategias de movilidad urbana. Que también.

Ya es que parece pitorreo.

Lo cantan los fieles devoradores de hostias consagradas.

“No estés eternamente enojado / no estés eternamente enojado / perdónale, señor”

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