Hay una sustancial bajada en los contenidos de este blog. Lo admito. Además, en la periodicidad y en la salsa de los mismos. Uno debería estar cumpliendo los preceptos de ser un ‘corredor al uso’, como mencionan en la revista Planeta Running sobre mi persona (pág 4, número Mayo 2011). También debería estar cumpliendo los de escritor, los de padre, hay tantos, qué se yo.

Pero el problema es que bebo.

Vamos a ver. Beber en sí no es un problema. El asunto es cuando tu portátil también apesta a alcohol. El viejo Fujitsu Amilo 1703 apenas puede cumplir cinco años porque huele a vino. A Merlot. El otro día planté una copa entre teclado y bloguero y la gravedad hizo el resto. El portátil ha pasado a ser un híbrido Fujitsu Arrayán 2004 Merlot. Más de media copa inundó de taninos el teclado y los circuitos internos y sabe Baco qué más.

De ahí que notéis que ando al salto de la mata y, ni escribo, ni cuento nada salvo ese odio feroz que uno siente de modo casi latente sobre algunos temas.

Poco más puedo decir desde el ordenador del trabajo. Tempus fugit que se las pela. Esperaré a los soliviantados opinadores que critiquen la trivialización de un hecho tan sumamente serio como el beber. Perdón, el no saber beber.

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