Se me exige cierto grado de salud mental a diario para tareas como acertar con las marchas del coche (por mucho que digan que conducir es mecánico) o hacer los bocadillos de los críos cada mañana. Que tampoco es cosa de tomársela a pitorreo, so pena que me coman un día por un pie. ‘Cuéntame algo divertido’, me dice a veces mi santa pareja.

Andamos necesitados los humanos de diversión. Hombre, lo de ser divertido es un concepto difícil, ya sabes. Por ejemplo. Divertido no ha sido, porque las he tenido que tirar a la basura, pero es que se me han enmohecido las lentejas del tuper que conservaba para comer y no me ha quedado otra (por ahorrar) que aceptar unos noodles con curry verde del Lidl que guardabamos en la nevera.

Porque nuestra nevera, novísima, como la oficina a la que nos hemos trasladado, viene comprada con una quiche, tres potes de noodles de sabores extraños y un cartón de leche, que mi jefe es un sibarita. Sibarita en thai significa homicida. Porque los noddles estaban como para echarse a llorar. Me he apretado después dos melocotones que ya van madurando en un cesto que tenemos en casa para esto de madurar las frutas. Divertido habrá sido el momento en que se hayan entrecruzado por mis entrañas los jugos y las fructosas con los conservantes y el picante del curry verde. Algún trozo de melocotón a medio deglutir habrá pensado que se había roto algón colector de basuras. No sé.

Por eso lo de la dificultad extrema de contar algo divertido. Los humorismos salen bien cuando alguien lanza la primera andanada.

Así, humorístico, recientemente sólo puedo contar una receta de patatas con bacalao.

Patatas con Bacalao para indignados:

Ingredientes: cuatro patatas pequeñas, un pack de lomos de bacalao congelados, una cebolla, caldo de pescado, perejil, azafrán, 1/2 cerveza.

Se sofríe la cebolla troceada en una cazuela con tapadera de cristal. Sazonamos. Luego se cortan las patatas a gusto y se tiran al pozo. Troceamos los lomos de bacalao una vez descongelados (con estos calores en media mañana al raso están listos) y al turrón. Sobrecito de azafrán, cubrimos con caldo de pescado y media cerveza. Dejamos hervir a fuego medio, moviéndolo con frecuencia para que se vaya ligando todo. Con 12 minutos de hervir está listo. Si no lo sabéis controlar, guiaros por cómo estén de hechas las patatas.

Otra cosa es que vosotros no la encontréis divertida. Pero es un problema vuestro.

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