No seamos violentos.

Pues sí. Es el jodimiento unívoco: tienes que aguantar que ejerzan la violencia económica y social contra tí, mientras que tu reacción será calificada de “desproporcionada”. Pero, como mamífero sadomasoquista que somos, nos reintegramos al sistema del palo y la zanahoria. El palo, el del banco, de la consejería de sanidad o de educación de turno, o de la ETT que florece en nuestra ciudad.

Así que no seáis violentos, hombre.
Sed dóciles y aguantad hasta las generales.

pd. sí, estoy lanzando argumentos a favor de la violencia. Hasta en eso todavía vamos perdiendo 1000 a 1.

El programa de la indignación.

Leo en el texto de convocatoria de la manifestación del domingo 19(J) las expresiones “clase obrera”. Se podría pensar que es un término un poco desfasado. Comenta un conocido de LaNevera que la propia comisión de “movimiento obrero” de la asamblea de mi pueblo propuso cambiar su nombre, ya que “obrero” hace referencia a un trabajo en el que se usa la fuerza manual, y hoy día existen muchos otros empleos mal pagados que no son necesariamente manuales.
Psché. A ver qué usas.
“Clase trabajadora” lleva la palabra “clase”. Muchos rechazan que haya conflictos de clase.
“Asalariados” significa que recibes un salario. Un sobre en negro, variable, aleatorio e ilegal no es un salario per se.
“Purria” es lo que llamaba Eduardo Mendoza en La Ciudad de los Prodigios al pueblo llano. Peyorativo.
“Propietarios de los medios de producción contra modos de acumulación del capital” acabaría en un marasmo de cojones.

Pero es cierto. Lamentablemente. El tejido productivo de la industria española es tan puta mierda que no tenemos ni obreros. O dependientes, u oficinistas, o personal de atención al público. Obrar, lo que se dice obrar, ni los albañiles.

Retales de un cuerpo humano.

A lo tonto sigo dejando correr los días previos al Gran Trail Peñalara. Quedan apenas nueve. ¡Nueve!, una semana de ‘taper’ y dos estiramientos mal contados. A día de hoy, jornada en que casi he empalmado llegando de correr del monte a las 04am, no tengo dolores graves ni desconfianza total. Vamos a ver. Quiero decir que algunas partes sí me molestan, y que albergo alguna que otra duda o mosca detrás de la oreja, no sea que de tan chulo que me ponga la tengamos.

En concreto, una sensación de tirantez en el hueso de la Nancy, cadera izquierda. Surgió hace dos semanas merodeando por la casa de Campo y por ahí sigue, veremos a qué se atreve.

Retales, pues.

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