Un ejercicio de limpieza mental y predisposición para sortear el verano me empuja a planificar el siguiente reto. Porque, vamos a ver, aquí mucho ultra chulazo y correr de bar en bar como si esto nos lo dieran de serie, pero estamos tratando con eventos de cien kilómetros o más y hay que tratarlos como se requiere.

O sea: más de pitorreo aún.

Pero de la parte jovial ya se encargarán los hados o el destino. Vamos a ir paso a paso y, al menos, arrancar con una mínima puesta en escena de esta prueba a la que le faltan muy pocas cosas para ser un clasicazo: un recorrido en línea con un objetivo hermoso (llegar a las piedras del acueducto romano tras cruzar una provincia casi entera), un equipo organizador supremo (Anna Giustolisi al frente) y un recorrido variado, ni-bestial-ni-técnico-ni-aburrido. Quién le iba a decir a Paco Rico hace mil años que su idea de unir la capital y la ciudad de los segovianos (o la ciudad de los madrileños y la milenaria Segovia) podría materializarse en una prueba ultra.

Como el verano es tiempo de flaquezas mentales y muchos cerebros no saben bien a qué están ni por dónde les vienen las collejas, aprovecharé para un empeño personal: dar la barrila tanto como pueda y más, y contribuir a que la Madrid-Segovia del próximo Septiembre (17/18) aparezcan el mayor número de inscritos. Predicando con el ejemplo yo ya tengo dorsal. Ahora, en guiri.

[ENGLISH]

Here comes the summer. It is the ideal term to push some limits up and clean the blurriness from our minds. That is, which race comes next? Race, I say race, not one of those ‘hey let’s get to Spain and do some road race and stuff ourselves with tapas and sangría’.

Well.. why not? Let’s do it over 100k.

Right. Should we arrange the drinking and fun in a later stage, we’d better accomplish some primal steps for this rather unknown ultra race. Although unknown, it contains the big-three for a superb running soup: a point-to-point course with a fabulous goal (cross those mountains, finish your go under the Roman Aqueduct’s stones), a fantastic race board with tons of marshalls (head office experienced ultra runner Anna Giustolisi, let women rule our events!) and finally an easy going course, nothing to do with rocks and steep ascents (almost).

Yes. A go-as-you-please 24 hour limit run along 100 kilometres from the well connected airport city to a medieval town. Would you be able to that from London or Berlin? Haha.

Thus far, my goal is to help the race board with the gathering of overseas runners. Your holiday trip for September is almost there, go and grab it.

I had my race bib weeks ago!

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