* Lunes 9; estrenamos la temporada del cebolleo a deshoras. Tras cenar un pausado pollo de corral al horno con puré de patata ‘a la Berasategui’ (estuve viéndole en Robin Food), del que apenas hay vestigios (del pollo), me largué a correr 9km por los parques de mi ciudad. Si subías hacía bueno. Si bajabas, te metías en hondonadas con un alieno congelado. Si pasabas del km 7, el pollo amenazaba con salirse por la boca. A todo hay que acostumbrarse.

Aclaro que el pollo ha sido aniquilado por mi concurrencia infantil para desayunar-almorzar. Desconozco si algún otro niño del planeta ha llevado de bocata de media mañana un sandwich de pollo al horno. Mi casa, como comentaba esta matinée en facebook, se parece cada día más a un asador.

* Arrancan las inscripciones para el Gran Trail Peñalara. Con su hermano mediano (y cabrón) el Trail Peñalara y el recién nacido Baby TP, esa versión de 60km. Como leeréis profundos y sentidos prolegómenos y enervados procesos de pago, inscripción y acceso a la web, me retiro a mi esquinazo a mirar.

Sí. Confirmo que soy uno de los dedos detrás de @GTPenalara en twitter. Y del perfil de Facebook. Es mi manera de echarles una mano. Mi amigo Felipe lo agradece.

* Como nueva medida de lucha contra los #aurigas, en casa vamos a deshacernos de la mayoría de las cadenas de TV. Con un empalme de boca gorda HDMI queremos ver internet en la pantalla y vivir a la carta. Y para eso toca comprar una televisión, después de 8 años de tele de culo gordo. ¿LED mejor que plasma y LCD? ¿un tamaño mínimo de pulgadas? ¿pixels de definición mínimos?

Y es que el 80% de la tele que vemos los adultos de casa viene de programas colgados en la Red. Los niños aun ven cosas de canales estándar, pero si podemos ver los vídeos colgados con una buena definición en la tele, fulminaríamos la tdt y a Ono y a su puñetera madre.

* Entre tanto, van cayendo las fechas. Contando con que nos vamos de puente el fin de semana que viene, me quedan dos patadas mal contadas para ponerme al día de forma física. Que el 29 querré aguantar los casi 50km de la Inverniiiiiiza como un campeón. Y he estado dos semanas tocándome el bolo.

Ahí va boolo.

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