Primera clase. Los grandes males requieren grandes soluciones. Así empezaron Vittorio y Luchino, así comenzaron con los estilos Devota y Lomba, Dolce y Gabanna, Givenchi y los monstruos de la alta costura.

Quién dijo que no se puede solucionar un roto con un descosido, en menos de 3 minutos y sin talento alguno.

¿Dónde están los límites? Todo depende del respeto que se tenga por el producto. Del dedal y del dominio de la aguja. El concepto, la forma, la posmoderna deconstrucción de un taller ilegal en casa. Mano izquierda dentro, palmas hacia arriba, abrazando el material con las yemas de los índice y corazón y recolocando la pala con el pulgar como si estuviéramos separando la carta a repartir del mazo de naipes. Zas, zas, puntada aquí y allá.

Antes de tirarlas, extendamos la vida de nuestra mutación del conocimiento tecnológico. Alarguemos esa capacidad que damos a la zapatilla para producirnos dolor, contracturas, agotamiento.

¿Estáis ya ansiosos por ver el remiendo, eh?

No os hago esperar más.

Aquí está. Y con hilo blanco.

Spanjaard Para Todo Solutions.

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