El sujeto es de muslo gordo. El sujeto recibe de un amigo un regalo inmejorable: TraillXtrem le proporciona unas mallas que, a primera vista, solucionarán todo lo solucionable. Malla por dentro, faldones ‘á la’ pantalón por fuera. Un pepino de prenda deportiva de la marca Salomon.

Pero el sujeto tiene un diseño ergonómico diferente al de estos chavalotes que te adelantan en el kilómetro 84 de un ultra trail. Y se teme que Salomon diseñe para deportistas más longilíneos.

Las cartas sobre la mesa. Los actores somos las mallas Salomon EXO wings II y yo. Obviamente, enmascarando el reparto no íbamos a ningún lado.

Foto: http://www.Salomonrunning.com

Después de treinta años de idas y venidas hacia y desde el uso de ropa deportiva, sobre las que ya nos hemos reído bastante, toca sentar cátedra. Esto es como opinar de todo cuando se han cumplido los sesenta. Así que, eliminando los años del atletismo escolar, creo que he encontrado cuáles son mis necesidades en vestir las piernas. Tanto en invierno como en verano, pantalón corto o aproximadamente corto. Las mallas han pasado a un tercer plano aunque en los últimos años de los 90 y primeros del siglo XXI todavía participé en algunos ultras con ellas.
Por un lado, era rechazar la ligereza de unos pantalones cortos estándar, o baggies, o mixtos, pero mandar a la mierda el engorro del envaselinado general. Que, recordemos, nunca termina. Uno empieza a echarse derivados del petróleo antes de la salida, y cada parada después de 30 o 40km hay que repetir en rebozado.

Así pues, ¿era esta la prenda definitiva del copón? ¿Mejoraría las prestaciones antirozadura y ligereza del modelo que había adquirido meses antes a Decathlon? El test en la TransGrancanaria había sido satisfactorio…

Al lío, para quien pueda interesar.

1. Estética y medidas.
Muy atractivo diseño de esas celdas en blanco y negro que componen la malla. No asoman mucho, de primeras, al menos en la foto o en las piernas de los chavales a quienes se la he visto colocada. Así pues, me pruebo una L que me queda evidentemente estrecha de carrillos. Soy culón y he cogido 3 kilos más y con este tallaje voy a sufrir más que un bollu preñau. La XL me ajusta mucho mejor. Me acomodo la parte de la malla a la presión y altura de los muslos y … espera. ¡Quién me ha recortado los muslos!. Desearía que la parte de malla quedase más escondida. A lo sumo que asomen unos 2 cm. Quizá – más que probablemente – mi proporción entre cadera-culo-fémur sea más parecida a un percherón de Frisia que no a un tipo de 1.80m.
Pero tiro un poco más de la malla para ajustar esto y me lanzo a la campiña. En casa el repaso de pasarela ha dado una nota media, pero calculo que es todo por mi culo abultado. La ‘forma’ de los faldones delantero y trasero no es fea aunque mi santa opina que quedan algo ‘embolsados’. Pero yo nunca he llevado la ropa con la caída de tejido de los flacos.
Lo siento, amor.

2. Sujección al muslo y rozamiento.
El objetivo de tener una segunda piel queda perfectamente conseguido. La elasticidad es muy agradable, no hay una goma final opresora en la malla (parte inferior) y a ritmos muy suaves es como no llevar nada.
Salvo que cuando aumento el ritmo la malla empieza a moverse hacia (quizá) su posición natural. Y el final del bajo regresa a una parte donde no me gusta. Llevo las patas sin un solo pelo y no puedo achacárselo a ellos.
El rozamiento de los muslos ni se nota, por supuesto. La calidad del tejido elástico (EXO Sensifit Agility) es muy bueno. El poco que se mueve del tiro hacia abajo no pasa de más de un dedo pero, poco a poco, amanece y empieza a subir la temperatura.
Y pasamos de comodidad de sujección y suavidad a incomodidad y calor. Dudas. Más dudas.

Foto: www.salomonrunning.com

3. Ajuste cintura.
Por arriba cuenta con dos partes muy bien pensadas. Un faldón trasero, extra, de tejido elástico que sube de la cinturilla otros cuatro centímetros, justo por donde más de un corredor tenemos la lorza de los excesos. El elástico tiene un cordón amarillo elástico de ajuste muy bueno. Con un reflectante trasero que, salvo correr desnudo de torso, no se ve (creo, no me desnudé). Tras un par de varias pruebas de lazada no se mueve en ritmos bajos o muy bajos. Se supone que estos son los que llevo en distancias de más de 40 o 50km, con lo que le otorgamos una muy buena nota.
Viendo cómo se me baja la pernera de malla, sospeché que toda la prenda se me movería. Pero no. El ajuste de la cintura es muy bueno…

4. Comodidad + transpirabilidad.
Tan bueno que, cuando la temperatura alcanza un mínimo, voy cocido. Ignoro si es un método de adelgazamiento patentado por Salomon. Todo pudiera ser. Sus chicos pro son todos de un tallaje espectacular. En invierno la sensación de llevar los riñones calientes será muy agradable. No lo discuto. Pero Salomon está metiéndose en un mercado cuyo calendario arde de Abril a Septiembre. El faldón lumbar quizá ayude a minimizar el roce (¡hostia!, había tecleado roce con ‘z’) de algunas mochilas o riñoneras de trail contra la piel de la zona. Por otro lado puede que sumen entre ambas un calor horrendo. No he probado aún las EXO wings II con mochila y no lo haré de momento. Quedan descartadas para las aventuras veraniegas por el Guadarrama. Volveré a ello en invierno y evaluaré.
La transpirabilidad es excelente. En esto se nota que los tejidos son de calidad superior. LYCRA®SPORT y actiLITE™ stretch woven evacúan el calor producido y, al menos, no siento chapotear mi sudor … en fin, ahorraré detalles desagradables. Sabéis a qué me refiero. Transpirabilidad súper, calor ígneo (podría ser un slogan).

5. Extras de almacenaje.
Contiene un bolsito interior super estable. Se mueve, de hecho, mucho menos que la malla de la pernera. Otro trasero menos estable, brincaban demasiado las cosas. Cabe un manojo de llaves tradicional o un gel. Está colocado a la derecha de la cadera. No veo que sea lugar para las nuevas llaves electrónicas o controles remotos de coche pero hace su función de manera perfecta. Pero ¿quién sale a trotar una o dos horas y lleva un gel encima? Creo que sólo las almas con combustión de Boeing 737. Por lo tanto, es el típico receptáculo para llaves o billete de diez pavos que te saque de un apuro.
Si tiene algún otro compartimento que no he encontrado, ruego a los responsables de Salomon que me tiren una pedrada a la cabeza. Pero creo que es eso todo.

En resumen. ¿Qué impresión?

Buena. Qué coño, muy buena.
Pero yo no lo llevaría puesto para más de dos horas. Quizá me he equivocado con el tallaje y debería haber insistido en una L (y en dieta Dukan) pero también se equivocó mi consejero trailrunner. Unas salidas de hora y media han implicado parar varias veces a tirar hacia arriba de la malla. A una ‘prenda muslera’ le pido que me deje en paz durante ochenta o ciento veinte kilómetros [Nota: pero cabrón, tu nunca has pasado de 110].
Para rodajes normales, monte arriba y abajo, es una prenda magnífica si uno se las coloca ‘taylor made’ y asume las medidas de las EXO. Yo es que soy muy moñas y especialito y no me veo con las rodillas aprisionadas por arriba por la lycra, y por abajo si me coloco unas medias de Compressport.

Numéricamente, un 8/10.

Si superan los mil o dosmil kilómetros de rozamientos de muslos y tiro calzoncillero, son una inversión muy rentable, a pesar de ser el tope de catálogo (web salomonrunning.com/sp 85,00€). Veremos cómo les hago yo mil kilómetros. Prometo parte de incidencias.

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