Comentaban por los blogs específicos que, si el ultra trail fuera deporte olímpico, tendríamos un montón de informativos encabezados por las victorias de Kilian Jornet o de Nerea Martínez. Y es bien cierto. Yendo un poco más allá, se me ocurre que, si fuera olímpico desde más ediciones ¿en qué sitio se habría corrido esa supuesta distancia de 70 u 80 km en las sedes olímpicas de Londres 2012? ¿Más atrás en el tiempo? Juguemos.

Londres 2012. 51 miles. 5 vueltas a un recorrido por las colinas de Mayfield East Sussex. Homenajeando a la London to Brighton race. Montones de pasos por public footpaths, saltos de vallas y, por qué no, entrada por los yards de alguna mansión (recordemos las imágenes del cross Cinque Mulini, ITA, por mitad de unas cuadras) victoriana o georgiana. ¿Por qué no?

Pekin 2008. 83km. Los chinos han montado un espectacular y técnico recorrido por las montañas Jiulong, a 35km al oeste de la ciudad imperial. A escasos kilómetros del circuito de MTB de Laoshan. Cuatro vueltas, regresando a la tradición del circuito cerrado.

Atenas 2004. 99km. El homenaje a la larga distancia mítica está servido. Una sección modificada de la Spartathlon sirve para homenajear a las grandes rutas del territorio olímpico. Salida nocturna en Nemea y llegada en Esparta, con el ascenso al Sangas y descenso posterior a la costa por el valle de Evrotas.

Sidney 2000. El parque nacional de las Blue Mountains, meca de los entrenamientos traileros del oeste de Sidney, acoge un ida y vuelta de 80km, un cañón homicida con una cerrada vegetación que sumiría a los ultrarunners en un esfuerzo brutal. Final del dominio norteamericano del medallero.

Atlanta 1996. La dificultad de encontrar campo alrededor de la ciudad más violenta de Georgia llevó al LOC a preparar un bucle de 10k hasta completar 70 en los terrenos donde se celebran las XTERRA Georgia Trail Race Series, en concreto la Runnin the Rocks 10k Race (área que se rediseñaría para las competiciones de MTB la semana siguiente). Técnico y agotador, doblete USA.

Barcelona 1992. 64km. Las laderas de las montañas de Montserrat y el ascenso final a los cientos de escalones supusieron un aplaudido circuito en una matinal de Miércoles olímpico. Mucho calor y despliegue de la afición excursionista a lo largo del bucle de 15km al que había que girar cuatro veces, con unos preciosos boxes preparados en la ermita de Santa Cecilia de Monistrol. La cuidada escenografía y la respuesta del público hace que el UT se establezca definitivamente en el programa olímpico.

Seúl 1988. Un céntrico recorrido por el seulita Mt Acha (Achasan), donde se han fotografiado cientos de bikers y ahora es tomado por un bucle de 10km al que se dan seis vueltas para un total de 61km. Contaminación y humedad para los más fuertes. El segundo evento olímpico de una especialidad en plena expansión, aunque se duda en el COI sobre si debería ser sacada del programa olímpico.

Los angeles 1984. Un padrino de excepción, Frank Shorter, da la salida al debut del Ultra Trail en el programa de los Juegos. El país que apostó por su introducción, por la dilatada tradición en 50 & 100 milers, apuesta por un corrible bucle de 11km en Runyon Canyon Park.

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