Runners, dos noches ha me encontraba en la disquisición de hacer algo con unos trozos de bacalao descongelado y que no fueran ‘patatas con’. Las temperaturas mandaban. Las prisas también, con lo que tuvo que ser una de esas soluciones a la velocidad del rayo. Que alimentase, que gustase y que no me dedicara más de media hora. Así pues: Cuscus con bacalao y ciruelas.

Seré breve y sistemático porque ya vais teniendo una edad. Creo que se os pueden listar los ingredientes en cantidades siempre aproximadas (cuando tengáis más práctica cocinera haréis lo mismo):

200gr bacalao congelado
2 tomates
100g ciruelas pasas
4 huevos
medio vaso de cerveza
150gr cuscus
perejil, ajo, aceite, mantequilla, orégano

Va.
En la sartén de tapadera de cristal, chorro de aceite, 1 dedo -en horizontal, chistosos- de agua y medio vaso de cerveza. Lo llevo a cocer, añado las ciruelas cortadas finas y lamino el ajo. Cuando lleve uno o dos minutos, añado el bacalao para darle dos vueltas y que se haga lo suficiente para poder desmigarlo a mano. Pico los tomates y los añado. Refrescará un poco el pescado. Eso. Apago el fuego y deshago las laminitas del bacalao. Con estas manos que me ha dado la naturaleza, llenas de dedos.

Mientras van cociéndose 4 huevos. En 10 minutos están (no hagan uds como mi suegra que deja el agua cociendo hasta que se consume toda!). Los pelo y los pico. Al cazueleo. Añadirá densidad y ligazón a esta ensalada templada.

Inciso Arguiñano. Que sepáis que uno se educó viendo las recetas de Karlos a mediodía. Así que mi ya farragoso discurso se podrá revirar y perder hasta extremos de locura. Pues eso, inciso Arguiñano. En breve celebraré en casa, con una ristra de amigajos, un certamen de tortilla de patata. El otro día el periodista Victor de la Serna lanzaba una andanada en twitter durante 24 horas y llenaba toda la red social de migajos, de peladuras de patata, de cuajar huevos, de cebolla (la tortilla siempre ‘con’). Y nos animamos. Ya contaré.

Voy con lo de antes. El cuscus es fácil. Agua y chorro aceite con sal. Cuando está en ebullición, añadir el cuscus y retirar a reposar. Unos 4 minutos. Luego ‘knob of butter’ y vuelta a fuego muy lento para terminar de desliar. Orégano y corregir de sal (y pimentón, si se desea).

Para cuando esté el cuscus, la base del pescado huevo y ciruelas está ligadísima y da gusto meterle el cucharón.

Total, 30 minutos. Y sin Thermomix.

Mañana, más madera. Prueba de rodaje a las Salomon XR Mission, esas con las que los salmónidos hablan de ‘from the house to the dehesa’.

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