El día en que uno es una esponja al que le caen todas las gotas de la niebla y que salpica con la zapatilla todo el rocío, y también el día en que acumulamos más posibilidades de ver o sufrir un percance. No es el día de salir a correr con gafas, como ha quedado comprobado. Hoy era el día de correr bajo la niebla.

Colocaos el mayor número de elementos reflectantes y de luz si salís en estas noche de invierno. No seáis condescendientes con los vehículos a motor. Ayer nos desayunábamos la noticia de la muerte por atropello de un ciclista profesional, hoy veremos decenas de golpes en el arcén, entre coches, entre ellos no pasa nada, la carrocería lo contiene. Es para ellos un asunto de llegar tarde al trabajo y de rellenar los incómodos partes pero, si te ves involucrado como peatón o como corredor en un accidente de tráfico, llevas todas las de perder. Al menos, que vayas bien visible ante todos.

Un catálogo de ideas:

  • Chaleco con superficie reflectante o colores chillones (sí, hasta el amarillo fosforito que tanto criticamos desde la sección hype del trailrunning).
  • Luz frontal. Yo uso el LedLenser H7 mientras que mi compañero Jorge saca a pasear su foco inteligente Petzel NAO. Hoy no, la verdad sea dicha. Hoy Jorge se ha caído de la cama hacia el lado equivocado y se lo ha tragado el abismo de los “hoy no corro”
  • Cinta reflectante para brazo/tobillos. Esto lo ví hace milenios como material obligatorio en unos 101km de Ronda. Seguro que por casa todavía queda alguno. Gadgetsparacorrer, mismamente, habló de ello.
  • Si te da lo mismo qué par usar hoy, busca las zapatillas que más reflectante tengan.
  • Corre por zonas iluminadas, aunque pienses que la niebla dificultará tu identificación frente a las luces de un coche/bus/camión/pickup/F-18
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