Las cabeceras de 20minutos han saltado al otro lado del Atlántico (¡seguramente los que estemos al otro lado somos nosotros!). Los millones de hispanohablantes se multiplican y este diario abrió el mes pasado su edición México. Correr, además, es universal. Si unimos los dos términos probablemente salte la banca. Un director de marketing avispado se frotaría las manos, si no lo han hecho ya, ante la multiplicación de posibilidades.

Ciento diecisiete millones de habitantes. Tres mil kilómetros de arriba abajo. Montañas de más de 5.000 metros. Selva. Barrancas. Costas por más de 11.000 kilómetros. Megalópolis. Grupos étnicos que suman millones de habitantes pero que permanecen desconocidos en el resto de la hispanidad. Un gigante planetario que genera información de la que no somos conscientes fuera de sus fronteras.

Hace unos años contacté con no recuerdo quien (¡te ruego que me perdones si me estás leyendo!) en plena efervescencia del correr. Eran las últimas oleadas de la crisis mundial de los noventa y el comienzo de las páginas de internet donde miles nos metíamos a contactar, rastrear, sondear recorridos.

Y no había grandes cambios desde lo que usábamos como material con respecto a los ochenta. Tampoco sabíamos que Murakami escribiría sobre sus trotes o que el fallecido Micah True estaba viviendo en plena Barranca del Cobre. En realidad existían pocas descripciones sobre los indios raramuri. Digamos que las noticias generadas sobre una minoría social dentro de un deporte que no conseguía escapar de minoritario eran muy pocas. Pasábamos una vez al año como lectores por un reportaje en un medio generalista. Ya fuera el periplo olímpico de turno, o alguna incidencia sociológica sobre corredores semiaficionados que trabajaban como bestias.

A este lado del Atlántico, insisto, ya digo, al lado malo, nos llegaban escasas noticias del final del sistema priísta, del ascenso de la alternancia partidista, del ‘milagro económico’, muchas veces tamizadas por el conflicto en los estados de Chiapas o de Oaxaca. En realidad eran solo unos pocos leídos los que sabrían qué era Oaxaca.

El correr evolucionó. México evolucionó. Internet se desmadró y quizá intentó borrar a toda prisa las fronteras que tan lentamente se construyeron. A través de los nuevos canales inmediatos solamente llegaban malas noticias. Yo me preguntaba si no era para tirarse de los pelos. Ciento doce millones de habitantes no podían estar generando únicamente noticias sobre desgraciados sucesos de muertes. Pero hay más. Kilotones de energía en este valle de lágrimas que es el año que todos desprecian.

Datos. En facebook las páginas de corredores mexicanos acumulan cientos de miles de seguidores (la marca del swoosh tiene 270.000 solo en México). Twitter arrastra casi 20.000 followers para un compendio de rutas como Endondecorrer, o 10.000 para la revista Runner’s o el sitio RunMx.

Quizá seas uno de los miles de corredores de todo tu país que están deseando gritar noticias positivas, sobre este estado vital (como decís algunos). No sabemos apenas cosas de vuestras inquietudes. Vale, las imaginamos. ¿Por qué no las compartes con el mundo? Si eres alguno que ha caído por este rincón, qué coño (así de finos y educados somos en España), ¡¡deja una noticia buena sobre el estado del correr en tu país!!.

México se merece más presencia. Es un empeño personal.

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