“Me ahogo”, “tengo que parar” o “esto no sé si es correr o arrastrarme”. Empezar a correr.

La semana pasada surgió más de una pregunta de nuestro particular y voluntarioso ‘comando novato’. Son los síntomas de los cuerpos que se movilizan. Un lector, Nachete, está haciéndonos partícipe de sus progresos desde el día cero. Tengo que agradecerle que de vez en cuando escriba sus sensaciones porque me ha dado pie a recopilar algunos de los comentarios.

En general, ¿qué nos encontramos?

1. Me ahogo 

Ay. Qué sensación de morirnos. ¿A qué debemos estos sofocones? En primer lugar no vamos a morir de un mal trote. Revisemos si ha sido una sensación puntual o viene siempre después de un rato. Yo vigilaría el ritmo de trote. Ir acompañado de alguien que te saca de velocidad es algo peligroso. Uno de los dos va obligado a sostener el ritmo del otro: que siempre sea acomodarse al del más lento.

Descartemos también periodos alérgicos. Mi buen amigo Sergio pasa unas primaveras horrendas y tiene que dejar de correr, tal cual. Como ya tenemos bastante sufrimiento en la vida, primero una buena revisión alergológica.

Si es algo relacionado con el estrés, y tenemos ‘ese peso en el pecho’ durante todo el día, el remedio es pelear por un día a día más razonable. Sé que muchos no tenéis otra ‘y más con la que cae ahora’. Usad el corrercomo algo terapéutico, relajante. Dejaos ese cronómetro en casa. El GPS, para el coche.

2. Tengo que echar a caminar antes de lo que tenía pensado

Además, el ritmo que llevamos nos parece casi tan lento como caminar. Nos desanimamos. Sobre esto tengo que decir que me sigo sorprendiendo de lo curioso que resulta ver gente correr despacio. El término de ‘ir lento’ es tan relativo como podamos imaginarnos.

Si el objetivo es ir cogiendo tono físico y perder peso, no pasa nada porque alternemos caminar y correr. Un ritmo fuerte caminando es tan efectivo vascularmente y quemando calorías como correr. Correr es más radical, claro, pero en esto no hay tipos duros o tipos blandos.

Muchos tenemos días o temporadas de flojera. Baja el pistón y mira tu pulso en reposo, la alimentación, las horas y energías que gastamos en otras tareas. Correr tiene que mantener un punto de hobby. Si es 100% obligación y hay que salir a correr sí o sí, o ‘porque lo dice el plan’, quizá tengamos que replantearnos esto.

3. Me duele aquí

‘Aquí’ es cada una de las partes del cuerpo humano. Muchas veces se ponen de acuerdo varias. Músculos, tendones y órganos internos. El dolor es muy diferente si se presenta súbitamente, agudo y concentrado, o si es continuado. Un músculo se habrá contracturado o roto alguna fibra. Un mal gesto puede hacer que un tendón haga ‘chas’. Calentar, fortalecernos, e ir con cuidado.

Aprende a identificar si es un dolor que comienza de manera sorda y crece en intensidad porque eso es una sobrecarga. Ten en cuenta que estás empezando y tu cuerpo sale de un periodo no acostumbrado a estas cargas de trabajo. Si hay unos kilos por medio o tu modo de pisar es ‘un tanto particular’, todo tiene que ajustarse.

Para ello, nunca repitas las mismas rutinas. Siempre trotar tus veinte minutos es un ejercicio limitado y que solamente sobrecarga unos puntos del organismo. Varía con gimnasia general, camina por la montaña o parques, haz algo a pedales o nada (de nadar).

4. Yo es que no lo veo

Sí lo ves pero prefieres empezar un poco más adelante. Es totalmente legítimo. Te cuestionas si empezar a correr está hecho para ti o no. Los tres primeros días aún estuvo simpático, pero ahora ya no disfrutas nada y te sientes ridículo correteando a una velocidad tan baja. La psicología del correr es un tema muy tocado pero ¿puede el cerebro no estar preparado?

¿Has probado a sentarte una tarde en el parque y observar a los más novatos corredores? ¿Por qué no vas a una carrera popular y miras del primero a los últimos? Sí. Ese chico que cierra carrera ha dedicido que una oportunidad más era lo menos que podía darse. O que era más divertido reirse de sus ganas de quedarse en el sofá y se ha inscrito en esa prueba.

Y ahora ves que te mira de reojo al pasar…

¿Qué otros síntomas están asaltándote en estos primeros días?

—————
Foto: InSapphoWeTrust from Los Angeles, California, USA

Anuncios