Corría 2007 cuando se organizaba por primera vez una prueba de bicicleta de montaña en los alrededores montañosos de Cabezón de la Sal. Ciento sesenta de los cuatrocientos inscritos completaban los más de ciento cincuenta kilómetros en bicicleta de montaña. La prueba asomaba al calendario en un lluvioso Mayo cántabro y dejaba imágenes y leyenda de dureza, barro y puro monte. Había nacido el Infierno CántabroLos Diez Mil del Soplao.

Hoy viernes por la noche arrancan los primeros participantes de seis mil deportistas de largo aliento. El Infierno se ha convertido en un evento múltiple con versiones de ciclismo de carretera, montaña, marcha a pie y trail en varias distancias.  Los Diez Mil del Soplao organizan un quintal de rutas para que miles de aficionados a las largas distancias puedan saborear más barro, pradera y kilómetros. Porque la aventura en campo abierto gana adeptos.

A las 23h de hoy los primeros participantes comienzan con la fabulosa salida en Cabezón. En mitad de una noche marcada por la lluvia y los vientos del norte cantábricos, 150 ultramaratonianos tirarán hacia un bucle de 123 kilómetros que recorre la Reserva de Saja. Amanecerán castigados por correr y caminar de noche y su primer alivio será comprobar que Bárcena Mayor, la joya rehabilitada de la zona, les ofrece un avituallamiento majestuoso.

Será a las 8:00 del sábado cuando tres mil bikers y más de dos mil marchadores y corredores repitan el ritual de la salida. Al tronar de “Thunderstruck” la población norteña aplaudirá el comienzo de las pruebas de BTT (165km y 10.000m de desnivel acumulado), caminata y maratón (45km y 4.000m de desnivel acumulado). Además existen retos más particulares como la prueba combinada o la ruta cicloturista, a celebrar el próximo 1 de Junio.

Una primavera cambiante

El despliegue de medios y voluntarios ha ido creciendo paralelo a las diversas ediciones. En una época del año con meteorología cambiante, donde se han dado ediciones con calor infernal y con lluvia y bajada de temperaturas, el cariño de los habitantes de la zona y la preparación de los deportistas es lo poco que se puede anteponer a un Soplao que exige lo mejor de cada uno.

“El que no quiera mojarse que se dedique al pádel o al fútbol sala. Ahí no hay barro”, afirma un participante. Los participantes han aprendido de las ediciones pasadas que el sobrenombre infierno no es épica gratuita. En la edición de 2011 el sol pegó sobre las espaldas de los bikers. En 2012 el barro y el frío determinaron cambios de urgencia a los que muchos se refieren estas horas previas. Los recorridos largos se cortaron y hubo tensión entre corredores y organización.

Las predicciones del tiempo para este fin de semana acompañan a la locura primaveral. “No es nuevo”, aseguran participantes locales, “esto es el norte y no podemos asegurar sol y treinta grados”. El facebook de la prueba revienta de las atmósferas a las que está sometido.

La organización ha optado por remitir a los participantes a las experiencias previas y no mantiene más correspondencia con participantes que piden cambios, anulaciones, o la garantía de que el viaje y la inversión monetaria no sean en balde. Al fin y al cabo la bicicleta de montaña o el trail running son deportes de aventura.

Imágenes: BikeZonaTV

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