Últimos dos días antes del Gran Trail de Peñalara. El simpático y ya familiar getepé. Simpático y familiar son dos cariñosos epítetos que se han asignado a una excelente barbaridad de ciento diez kilómetros alrededor de los macizos más altos del Guadarrama.

El viernes por la noche varios centenares de corredores de montaña saldrán desde Navacerrada para contornear la gran cita del trail del centro peninsular. Las cifras son, aproximadamente, como salir de Madrid en dirección de Avila y, entre medias, sufrir los caprichos de un topógrafo borracho. De un atlante que hubiera sacudido la alfombra. Así, en una interminable sucesión de cumbres y valles, se ascienden y descienden ordenadamente un pico de 2.200 metros de altitud, un collado incómodo entre encinas y rocas mientras comienza a amanecer, otro col alpino de 1.800 metros, se descenderá por pinares hasta encarar otro collado de 2.000, el temible Reventón. La mediodía sorprende por las cumbres glaciares más altas del Guadarrama, que lleva a los 2.500 metros, y tirarse ladera abajo hasta La Granja para volver a la vertiente madrileña por una fácil ascensión a lo largo de la falda norte de Navacerrada. Una tortura que hizo agotar los dorsales en días.

Cambios en la edición del centenario.

La entidad que lo organiza tuvo a bien pensar en qué podía mejorarse esta bestialidad, que acumula cinco kilómetros verticales de ascensión. Los expertos montañeros de la R.S.E.A. Peñalara celebran sus cien años justo en la primera edición en que las pruebas (con distancias menores de 60 y 80 kilómetros) se disputan sobre el recién creado régimen de Parque Nacional.

Era 1913 cuando se fundó la Asociación Peñalara “Los Doce Amigos”, embrión de lo que sería en breve la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara. Los pioneros amantes de la naturaleza y apasionados de la montaña poco podían suponer del éxito que, un siglo después, conllevaría el fenómeno de caminar y correr por las montañas. De modo que, para la cuarta edición del GTP, se decidió lidiar con el calor de final de Junio adelantando la salida a la noche del viernes. Previos años nos habían llevado a correr desde primera hora ya con el día iniciado y un eterno paisaje azul y rocoso.

Como de los kilómetros y del esfuerzo no se libraba nadie (es uno de los ultra trails más duros del circuito español) al entrenamiento y la presencia de ánimo obligatorios la organización colaboró humanizando las primeras horas de competición. Posiblemente incida en los registros de los vencedores pero mucho más en las medias horarias del resto de los participantes.

Así, se espera evitar las imágenes de golpes de calor, como el que retiró al duro y experimentadísimo Aitor Leal en el kilómetro noventa, cuando encabezaba la prueba con un enorme margen sobre el récord del circuito. También se espera que los cientos de inscritos comiencen el sufrimiento real pasada la mitad de la prueba, cuando se encara la ascensión a las hasta hace nada nevadas cumbres del Risco de los Claveles o Peñalara.

Los inscritos en la edición de 2013 intentarán superar el récord de Federico Galera (13h27) y de Chari Adrián (16h23) aunque estas marcas se conseguían con un horario diurno. Este año habrá menos calor pero por delante se podrá correr algo menos. La nueva lista de aspirantes tiene en sus manos demostrar si el getepé es más humano con estos cambios.

Romper con la épica distancia, con esta vuelta completa a las grandes cumbres del Guadarrama a imagen y semejanza de los clásicos recorridos alpinos y pirenaicos. Es el objetivo de los participantes: terminar.

Las citas del baile de verano son:

110km, 11.200 metros desnivel, 30 horas de límite, salida 23.00 Viernes desde el pueblo de Navacerrada
80km, 7.800 metros desnivel, 21 horas de límite, misma salida, meta en La Granja
60km, 5.000 metros desnivel, 15 horas de límite, salida 08.15 del sábado, desde Rascafría
12km, 900 metros desnivel, cross de iniciación nocturno, salida 23.15 desde Navacerrada

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Información práctica: 

http://www.grantrail.es

twitter: @GTPenalara

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