Agosto, hemisferio norte y maratón son tres conceptos que habitualmente se comportan como el aceite y el agua. Para loshispanoparlantes significa que en algún sitio hay truco. O está situado muy al norte del hemisferio norte, o Agosto ya no es lo que era en la época de nuestros abuelos.

El Maratón Ciudad de México apuesta tradicionalmente por romper esta ecuación. Inscritos para la edición de 2013 están aproximadamente veinte mil participantes. Se convierte en el reto deportivo del Distrito Federal.

Casi 10.000 followers en twitter y amigos en facebook, y un sólido legado que hacen que se cierre el cupo más de un mes antes. Lo nuevo y lo tradicional se mezclan en el evento que se disputará el próximo domingo 25 por las calles de México DF. Una ciudad con una altitud exagerada (2.200m) y peligrosa para la disputa a tope de los esfuerzos prolongados. La famosa y discutida atmósfera de una vieja llanura inundada que se sitúa en una elevada meseta.

Estar situada a altitud y sus 19 grados norte le acercan más a variables razonables. Los maratonianos no tendrán que lidiar con treinta ni cuarenta grados. Esto no es California ni Sonora. Habitualmente se disputa este festival del corredor con suaves parámetros porque, ya dijo alguien, “bastante tenemos con correr cuarenta y dos kilómetros como para sumarle más drama”.

La prueba cuenta con lo nuevo y deseable que los eventos del siglo XXI acometen. La retransmisión en streaming se podrá hacer en la página de la carrera: http://maratoncdmx.com

Ah, qué diferente habría sido todo si en aquellos 80 hubiéramos podido ver todo así. Se podría haber retransmitido la victoria de Casimiro Reyes de 1983. Sus 2h29 quedaban algo eclipsadas por los 2h20 escasos que Mamo Wolde había logrado en el sesenta y ocho mítico, pero fue el arranque del gran evento atletico que hoy engloba una manifestación global, con las distancias de 21 y 42km tomando la ciudad.

 

 

Y es que el libro de oro de la prueba reune a nombres míticos del fondo mexicano como Dionicio Cerón, vencedor en las peligrosas arenas de Londres, Fukuoka, Rotterdam. La demostración de superioridad de los corredores africanos (lo que algunos bautizan como ‘invasión’) ha sido patente en las últimas ediciones con triunfos de Nkaya o Amare Shewarge. Nada nuevo bajo el sol.

La edición de este año cuenta con cambios.

Cambios obligados por la situación de la sociedad. En 2013 el Gobierno Federal tendrá que modificar parte de la zona del maratón por un plante de miles de manifestantes. Esta edición contaba con el propósito de repetir el recorrido de los Juegos de 1968. Desde el Zócalo capitalino en el cruce de las calles 20 de Noviembre y 5 de Mayo y terminar en el Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria México’68. No ha podido ser.

De todos modos la gran ciudad parece suficiente para acoger a diversas manifestaciones, reivindicativas unas y deportivas otras. Esto afortunadamente no es 1968 ni se respira -uno ha leído- el mismo panorama de odio sobre las ideas políticas.

Eso quiere uno creer.

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