Un Madrid no olímpico en cinco ejemplos.

1. Carrera del barrio de la Elipa. Madrid. El pelotón sube festivo por el carril de ascenso mientras los coches bajan en sentido contrario. Por el suyo. Con las ventanillas bajadas, el conductor vocea: “Ya está el puto maratón“.

2.  Salida de la A-1 para Alcobendas, Plaza Norte y zonas de oficina. Setenta metros de empujones, acelerones, frenazos. Tres carriles. Me rodean un generoso monovolumen con un ocupante que fuma,

3. La portada de la prensa deportiva de Madrid destaca que Cristiano Ronaldo, que será eternamente madridista, según el presidente de ACS, quiere marcar otros doscientos goles. Javier Gómez Noya ha sido campeón del mundo de triatlón y está varios toques de ratón hacia abajo.

4. El aire de la capital es añil. A pocos kilómetros, un pantano de la región almacena 300.000 metros cúbicos de lodos tóxicos y está abandonado desde la denuncia de 2005.

5. La carrera del ejemplo primero estuvo en un tris de no ser celebrada. La coincidencia con la última etapa de la Vuelta Ciclista a España puso en suspenso la carrera que celebraba su edición XXXV. La asociación de vecinos que organiza la carrera popular,  Asociación de Vecinos La Nueva Elipa, lleva 20 años solucionando la papeleta del deporte del distrito. Veinte. Veinte.

Como escribía Jacobo Rivero en Nodo50.org, la asociación de vecinos logró la transformación de los campos de tierra en campos de césped artificial. Mantuvo un club deportivo infantil para que unos 600 niños y niñas del barrio pudiesen jugar al fútbol. Ayer organizaban una carrera por trigésimo quinta vez, con tres euros de coste.

Pero las instalaciones se han privatizado por la entidad que optó a los Juegos de 2020. Han salido a concurso y se ha cedido su gestión a una empresa. Mientras, nos insistían. Y sonreían.

Puto maratón.

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