Pasan las semanas. Crece el pelo de las piernas (sobre este asunto tomaré nota para un post en breve). Se cae el pelo de los árboles y se nos caen los pelos de la cabeza. Y uno intenta ver resultados de esa aproximación al gimnasio por parte del corredor sin chicha ni limonada.

Como iberos, somos humanos con una visión de plazos y resultados bastante precipitada. Nos preocupan los resultados que no son visibles en un par de semanas. Es así y no hay más vueltas que dar.

La fabricación de músculo ha sido un parcial fracaso después de dos o tres semanas. Nos asoman unas anchuras en brazos y hombros, pero eso no son músculos.

El peso ha aumentado. De natural psicóticos, los corredores creemos que un kilo más supone siempre un lastre. Si se corre, se cae en la búsqueda de “afinar” al máximo. Chicos y chicas que empezáis en esto: no lo hagáis. El peso está ahí. El músculo pesa.

En realidad ese músculo está echando una mano (o lo hará) y descargando de faena a alguna articulación. Todo llegará, lo cual es un mantra que debemos repetirnos. El gimnasio funcionará a medio y largo plazo.

¿Qué hemos podido probar?

Para que os sirva como pista, os contaré un par de rutinas que (1) me hacen sudar a chorros y (2) creo que tienen utilidad para complementar esas deficiencias que todo corredor presenta. y son consejos acientíficos. Por el amor de Dior, que esto es un blog de opinión, no de referencia. Tomad todo esto con distancia.

La máquina de remo es un ejercicio que se parece bastante a correr. Sin hacer mucha fuerza, es fácil estar 10 o 12 minutos a ritmo moderado y trabajamos mucho abdominales, cuadriceps y el tren superior a un ritmo de respiración similar al que llevamos corriendo. Al bajar de ella suelo poner todo ese aparataje corporal en la cinta y transferir el esfuerzo al correr. Según duelen los brazos y los hombros, tiene que ser bueno.

La bicicleta que no va a ninguna parte, también llamado spinning. Uno hace un ejercicio bastante parecido al correr, es lineal, no explosivo. Trabaja gemelos y aquiles y todo el grupo empresarial del muslo. Cuenta con la ventaja que los músculos trabajan sin recibir el impacto del talón contra el suelo.

Su desventaja es no poder adelantar nunca al que tienes delante. Es lo que tiene una bicicleta anclada al suelo. Pero intuyo que ya contabais con ello.

Asunto estética. Podría empezar a contar qué se ve en las duchas. Hay cuerpos que no tienen arreglo. En cualquier caso, habrá que esperar a una mutación o a que pase medio año. Lo digo por uno mismo.

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