¿Tenemos un corredor enfurecido dentro y no sabemos por dónde sacarlo?

Si te pone de los nervios que tus colegas de carrera atajen por las esquinas. Si sufres del estómago cuando te llegan las narraciones de aventuras épicas de maratonianos que sabes que han cogido el metro y se han ahorrado una decena de kilómetros. Si… pues bien, todas esas son condiciones para que la cosa enfurecida crezca en ti.

Si frecuentais las redes sociales sabréis que en twitter hay creados perfiles con ese apelativo. Todo parece indicar que “Masa Enfurecida” fue el pionero y de ahí divergieron miles de ‘clones’ sectoriales. Desde el anonimato se canalizan en estas cuentas la mala leche y la denuncia.

A veces con gracia, otras con más crueldad. Tal cual somos a diario.

¿Existe “corredor enfurecido”? ¿Debería existir?

Sabemos que existe “RunerEnfurecido”. Está tan furioso que se comió una “n”. Aunque por cada letra que se come y digiere, expulsa glorias como estas:

Cosas que muchos hemos pensado y que algunos se atreven a lanzarlo al mundo.

¿Quién será, será?

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