Normalmente se ha gritado al corredor que se fuera a tomar por culo del medio de la ciudad. Estos extremos urdían una barricada moral de domingo por la mañana. Era la ciudad del coche para bajar a comprar el pan. El coche para atravesar Bravo Murillo camino del bar. “Iros a correr a la cá campo”. Afortunadamente tenemos que creer que nos hemos liberado de todo aquello. Es un síntoma de un cambio.

Esta digresión no hace sino justificar el título del post. En realidad, a lo que voy, es a ampliar el espectro de los modos de disfrutar de la moda del correr. Por que ya es oficialmente una moda. Así lo atestigua la profusión de reportajes en los últimos meses en toda la prensa de información general.

Pues bien. Añadid al espectro del que os hablo el del “corredor cañista”. O el “drinking runner” o el “beer runner”. O de sus más inventivas variaciones ya sea en modalidad real academia española de la lengua, o en la anglófila y gafapasta.

Y es que me acaba de llegar un emotivo paquete que contiene una camiseta lanzada por un grupo de corredores asociados al gremio de cerveceros españoles. Los beer runners. Corto y pego.

que los deportistas, tanto profesionales como aficionados, salgan a practicar ejercicio y disfruten, después, de la cerveza y las tapas como recompensa al esfuerzo. De este modo se pone en valor el componente socializador propio del deporte en grupo, apoyándonos a su vez en una costumbre arraigada que también se practica en grupo: ir de cañas.

Sea cierta o primigenia, lo cierto es que la motivación que llevó a un club de corredores de Filadelfia, Fishtown BeerRunners, a tomarla fue descubrir el estudio realizado del CSIC que revelaba que la cerveza puede contribuir a la recuperación de la hidratación del deportista después de la actividad física. Ocurría en 2007 y rápidamente el cerveceo encontró en las redes sociales una compañera ideal para la expansión. Posteriormente es Cerveceros de España quien le da impulso en España. Así que ya sabéis.

¡Qué originales los de Phillie!

Ya en 2005 los corredores del Axe Valley (Reino Unido) celebraron la Midsummer Madness Pub Run. Aproximadamente 14 kilómetros con avituallamientos en los pubs de la zona. Dorsal sencillo, una pinta. Dorsal doble, dos pintas. Como reza su historiografía:

The objective was not to race but to enjoy a summer social run with ‘refreshments’ along the way! Fancy dress was optional!

Carreras en las fiestas de los pueblos ha habido siempre. La línea (pintada) de meta suele coincidir con algún punto de las casetas de los bares en la feria, de las atracciones o simplemente patrocinada por el pub de turno. Servidor tuvo a bien correr una “drunk mile” en un lugar ilegal y secreto de Inglaterra, con incierto resultado. Asumo que fui tercero pero las referencias son borrosas.

No es apología del alcoholismo ni del deporte gamberro. La socialización que parece que hemos descubierto ahora con los facebook y twitter ha existido siempre. Cuando volvíamos de correr el medio maratón de Coslada en 1991 caían no menos de dos rondas de cerveza o vino en aquellas peel sessions con Mario, Goyo y otros corredores del -hoy- C.Menorca C.A.P. Alcobendas.

Tampoco es que recomendemos lo contrario. Cada uno que haga lo que le salga del cimbel. Pero es necesario saber que esa mezcla de sustancias refrescantes y “energetizadores” es, históricamente, una de las lacras del deporte. Cuando en la London to Brighton de 1906 los corredores recibían una ayudita de caldo de carne marca Oxo, no se cita que los estupefacientes acompañaban en general al deporte de larga duración. Luego se nos mueren los ídolos y no sabemos si decepcionarnos o elevarlos a la categoría de mito. Aunque normalmente nos embarcamos en la idiocia ciega.

Somos mayores y esto es un hobby. Dejad que los profesionales se metan en berenjenales con médicos. Nosotros tenemos que aportar el tinte sutil y delicado a esta moda correril.

Soy más de vino, pero Prost!

mapomabebe

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