Otra vuelta de tuerca al aburrido mundo del corredor

Viejo kiosko del runner

In running on Noviembre 10, 2009 at 8:08 am

Regalo, vendo y malvendo o cambio por otros aditamentos para el corredor un set enorme de revistas antiguas. En el lote o por separado (a convenir) figuran joyas como los siguientes.

Un número 7 de Corricolari (1986) con caras y crónicas de otro tiempo.
Los números 6 y 7 de Jogging (1983-1984) con fabulosas catas arqueológicas y reflexiones de este mundo en sus primeros días.
Sprint (num 1 y 2, 1990), revista que surgió de Madrid de manos de aquel matrimonio Javier Echarri y Sandra Myers.
Un Running USA (Vol 8, Num 4, 1982) ¡con el mismísimo Alberto Salazar en portada!.
Alguna Athletics Today que compré en UK en 1988 en la época de Liz McColgan y Linford Christie y que fundó el mecenas griego del atletismo británico Eddie Kulukundis.

Así que fans, coleccionistas o meros curiosos de lo antiguo, seguro que podemos llegar a un acuerdo.

Por cierto, rastreando he encontrado una columna del muchas veces leído Juan José Millás. Es esta, en la que muestra el mundo de los negros y los autores de libros usando una referencia absolutamente incorrecta para Bernardino Lombao, famoso para la mayoría por haber sido preparador físico de Aznar. En ella se menciona a Lombao tal que:

El señor de la fotografía se llama Bernardino Lombao y saltó a la fama durante la anterior legislatura por ser el preparador físico de José María Aznar y Ana Botella (aún no hemos logrado averiguar quiénes eran sus preparadores intelectuales). No tengo nada contra Lombao, excepto que lo primero que hizo cuando salió dos veces en los periódicos fue escribir un libro. A todos los famosos les da por lo mismo

En realidad Lombao saltó a la fama -reducida y minoritaria- allá por 1980 cuando era atleta, luego padre de un pertiguista de nivel nacional, y fundador de las primeras publicaciones del mundo del corredor en España. En 1982 estaba implicado en el proyecto de Jogging, era entrenador y se codeaba ya con la Casa Real española (famosas las fotos del número 2 de la revista, con padre e hijo borbones trotando por los pinares de la Zarzuela), Vargas Llosa (de quien recuerdo una entrevista al trote por La Concha donostiarra), etc. De ahí que haya estado tan bien colocado en las altas esferas sociales en pleno siglo XXI. Es un veterano de la pelea runner.

El dorsal

In running on Noviembre 9, 2009 at 9:58 am

Gratis. Bájatelo. En color o blanco-negro.

Mientras en los calendarios de asfalto el personal madruga para irse a los servidores de pago online la Peor Maraton del Mundo te lo da por la cara. Esta noche pasada sacaban 4000 dorsales para Aranjuez como la apertura de Harrods, con colas virtuales y los teclados ardiendo; mis chicas querían apuntarse por aquello de una salidita runner y el evento lo merece. Pues la (des)organización de LPMM da numeritos a pelo. Hala, pincha e imprime.

 

lpmmdorsal09

Addendas.
Preparando un lugar para la comida de la pasta, he probado en lugares cercanos a la salida. Atención; una de sofocante bochorno. Hoy, festivo y tal pero con muchas oficinas trabajando. Quedamos el atorrante de mi jefe y yo para comer y me propone un asturiano donde te maltratan y retrasan horrores para servir. Sí, ese. El infame Ria del Sella, rotonda de Avda Logroño, frente a terminales de Barajas.

No ir.
De verdad, no ir. Irse si se os entráis.
Vino de pelea embotellado en las famosas vidrieras de Viña Alcorta.
Veinte minutos.
No hay menu, a la carta. Fabes con almejas y postre.
Veinte minutos más.
Las fabes queman, están saladas y eso sí, vienen en escuadrones. Me han tocado el ala completa de combate de la 34ª. Creo que me han reconocido y me sirven dos metros cúbicos de fabes, a ver si reviento.
El vino hace estragos en el estómago. Se está pegando violentamente con las fabes residentes, que se han hecho fuertes y me van a matar.
Veinte minutos más (calculad) para el arroz con leche, que sí está rico.
Todo suma más de treinta por barba. En una puta rotonda.
Menos mal que no he pagado yo. Porque ahora mismo potaría y les llevaría mis cuajarones.

Carlitos y el Kanchenjunga

In running on Noviembre 8, 2009 at 10:37 pm

Al desvencijado aeropuerto internacional de Katmandu llegan los vuelos de Ghuazou, Amsterdam o Delhi con el objetivo de aproximarse al Kanchenjunga, el pico de más de 8.500 metros que significa en nepalí “los tres tesoros de las nieves”, por su triple cima. Al Kanchenjunga y sus expediciones no se unirá Carlitos en su puta vida, pero esta mañana iba por el barrio como si tuviera hasta patrocinadores.

Qué tío. Cómo relucían las gafas de nieve, el gorro calado lanoso, los trango y las salomon trail pro 2 rojas. Lo malo es que … bueno, lo malo, lo malo. Relativamente, pensar que malo y ridículo es abrigarse así por la periferia nueva de Madrid con 10ºC y ventarrón NW. Uno piensa que es relativamente imbécil y que nos lleva a una dependencia definitiva de los cacharritos y que subsume al ser humano en inutilidad parcial para la vida. Uno aduce que con los fríos, en fin, medio extremos, como aquellos de los primeros 90, en los que uno pasaba las navidades y los Eneros, con -12º por el páramo de Avila… y llevabamos zapatillas sin control de pronación.

Y salíamos con resaca. Y unos guantecillos de algodón y pantalón de chandal. Aún no había mallas.

Pero me contestan que si las batallas de Stalingrado y que si corríamos tras el enemigo. Pero el cosmorunner cierra el círculo y las referencias a correr con frío apuntan a una aclimatación tecnológica y bioquímica cuasi marciana. Créanme. Uno lee “unas mallas termicas, un termico ciclista, guantes y gorro, y lo sobrellevaba bien [...] un protector labial, y al llegar a casa antes de estirar, la ducha. Tampoco está de más , tomar vitamina B12, para prevenir” o “alguna crema calentadora para las piernas 15 minutos antes de salir”, o mismamente “con -5º he salido, con Buff, gorro, guantes, buenas mallas de invierno, y arriba 3 capas, la última cortavientos. Obviamente todo transpirable”. ¡Para salir una hora por el campo en invierno a 40º de latitud N, con windchill effect similar al de una escarchada fuerte con la cara y las manos al aire y poco más! Porque, según mis escasos 30 años de atletismo, con 3 capas y doble boinilla térmica, a partir de los 10 km de trote y someramente abrigado el retailrunner empezará a sentir un ahogo mortal y deseará un ayuda de cámara para dejarle la mitad.

Así que esta mañana, mientras desfilaban mozuelos y canijos participantes en la XX Milla Escolar de Alcobendas, ahí iba el Carlitos con su aspecto de expirenaico con amplio fondo de armario. Qué cabroncete. El Carlitos.

retailrunner